En las dos sesiones anteriores, estuvimos analizado Romanos capítulo 4 y nos hemos centrado principalmente en el ejemplo y el patrón de Abraham y su fe. Se vieron las condiciones que Abraham tuvo que cumplir para convertirse en el padre de una gran multitud de naciones. Después, se vieron también las condiciones que debemos cumplirse para calificarnos y ser considerados descendientes de Abraham.

Ahora, pasamos a la fase 6 de esta peregrinación que se inicia al comienzo del capítulo 5, que encabecé en el bosquejo como "Los Cinco Resultados Empíricos de Ser Justificados por la Fe". Les indiqué anteriormente que el Evangelio está ligado a la historia y a la experiencia humana. No es solo un conjunto abstracto de teorías, sino que está vinculado a la historia y a la experiencia humana. Está ligado a la historia porque se basa y se centra en los hechos históricos de que Jesús murió, que fue sepultado, y que resucitó al tercer día. Si esos hechos no son reales, el Evangelio tampoco lo es.

También está ligado a la experiencia humana porque conforme creamos y actuemos al respecto, produce resultados en nuestra experiencia que no podrían producirse de ninguna otra manera.

Entonces, vamos a ver los resultados en la experiencia sobre la justificación por fe. ¿Qué sucede en nosotros cuando cumplimos estas condiciones para que, por la fe, recibamos la justicia? O, cuando estamos justificados. Ampliemos un poco lo que se entiende con la palabra justificados. El ser absuelto, sin culpa alguna, ser considerado justos, ser hecho justo, estar como si nunca hubiéramos pecado. ¿Qué se siente? ¿Qué pasa en nosotros? Pablo ahora trata con esta cuestión al comienzo del capítulo 5. De nuevo usa la frase "por lo tanto." No creo que vaya a hacerlo nunca, pero por curiosidad podríamos pasar por Romanos y contar cuantas veces se usa la frase "por lo tanto". Y aquí tenemos otro.

Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos[b] en la esperanza de la gloria de Dios. (La Biblia de las Américas)

Ahí están los primeros tres resultados experienciales de ser justificados por fe. Primeramente, tenemos paz con Dios. Por primera vez en nuestras vidas estamos en armonía con nuestro Creador. Y de cierta forma, al estar en armonía con el Creador, estamos también en armonía con la creación. Estoy seguro de que a muchos de nosotros nos tocó alguna experiencia después de conocer al Señor y de recibir justicia por fe, todo parecía distinto. ¿Pueden recordar algo así? Conocí al Señor en un pequeño pueblo costero de Yorkshire, en Inglaterra, y al día siguiente, cuando salí, me senté en el frente y miré las olas, se veían diferentes. Todo lucía diferente. Las olas se elevaban hacia mí y me decían: "Esto que ves es solo una pequeña prueba del poder de Dios. El mismo poder que está en estas olas es el poder que está trabajando en ti y aún es más grande”.

Recuerdo que mi primera esposa, quien está con el Señor ahora, cuando conoció al Señor en un dramático encuentro personal, recordaba que cuando salió a caminar a la orilla del mar al día siguiente. Detalló que todo le parecía diferente. No podía creer que estaba en el mismo lugar donde ella estuvo el día anterior. Y bien, no todos han tenido una experiencia así tan dramática, pero es parte de tener la paz con Dios. De tener la paz con el medioambiente, paz con la creación… Está escrito en el libro de Job que Dios hará un pacto con las fieras del campo a su favor […aun con las piedras del campo tendrás tu pacto, las fieras del campo estarán en paz contigo Job 5:23]. De repente todo se vuelve distinto. Las fuerzas que estaban en su contra ahora están de su lado. Las fuerzas que no podían controlar y que les atemorizaban ahora ya no lo hacen. Usted tiene paz.

¿Saben cómo se dice "paz" en hebreo? Claro que saben, es Shalom. Está directamente relacionada con la palabra "entero/completo". También está relacionada con la palabra "pagar". En hebreo, pagar una cuenta se dice "le shalam". Entonces, uno tiene paz porque las cuentas ya fueron pagadas. Su paz es integridad. Por primera vez son personas completas. Hay armonía completa en cada parte de su interior y también la hay con el gran Dios que los creó. Así que tenemos paz con Dios a través de nuestro Señor Jesucristo.

El segundo resultado experiencial está en el versículo 2 (Reina Valera 1960)

por quien [se refiere a Jesús] también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes. . .

Pienso que en la Nueva Versión Internacional dice "mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia ". Pienso que, en este caso, prefiero la palabra "acceso". Entonces, ser justificados por la fe nos da acceso a la gracia que nos sostiene. Podemos sostenernos en esta gracia, ya no somos llevados de aquí para allá, ya no estamos a la merced de las fuerzas, sino que estamos firmes en la gracia de Dios. La gracia de Dios está puesta sobre nosotros.

Cada vez que oigan la palabra 'gracia', quizás sea bueno pensar como un concepto de “favor”. Las dos son maneras muy diferentes de traducirse la misma palabra. La palabra griega que significa gracia, charis, de la cual proviene el término carisma son otras palabras semejantes que tanto nos agradan, básicamente significa belleza, elegancia, encanto. No le damos ese significado, pero ya ven,.. se ha dicho que "la belleza depende del cristal con que se mira". Cuando Dios nos mira con favor, nos volvemos bellos. Así que nos encontramos en esta maravillosa condición en la que recibimos el favor de Dios. ¡Qué diferencia esto hace! Me siento tan fortalecido al reconocer que en cualquier situación si estoy caminando en la voluntad de Dios, estoy recibiendo el favor de Dios.

El libro de Proverbios dice que el favor de Dios es como nube de lluvia tardía o en primavera (Proverbios 16:15). El libro de Salmos dice que Dios bendice al justo; como con un escudo lo rodea de Su favor [Salmo 5:12]. Entonces estamos protegidos por todos lados por la gracia o el favor de Dios sobre nosotros. Mientras caminamos estamos bajo esa hermosa nube de lluvia en primavera y de vez en cuando la nube se desploma y suelta un poco de la lluvia tardía sobre nosotros.

Si pudieran pensar en la gracia en términos de la belleza. Ustedes ven, la belleza verdadera es una de las cosas que le falta a tantas vidas religiosas. Más bien nos conformamos con ser sobrios y monótonos. No creo que esa sea la voluntad de Dios. Pienso que Dios quiere que seamos bellos. Él dice que …Hermoseará a los humildes con la salvación [Salmo 149: 4 Reina Valera 1960]. La belleza que nos llega es Su favor.

Luego el tercer resultado que se establece al final del versículo 2 es… y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Ahora tenemos esperanza. Se ve la luz al final del túnel. Puede ser un túnel largo y oscuro, pero hay luz al final. Sabemos que finalmente vamos a compartir la gloria de Dios en la eternidad por los siglos de los siglos.

En Colosenses 1:27 Pablo dice, 

“a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.” 

Una vez que Cristo viene a su vida, ustedes reciben la esperanza de la gloria. La esperanza es una parte muy importante en la salvación. En Romanos 8:24, …que luego lo veremos, …dice “Porque en esperanza fuimos salvos.” En 1 Tesalonicenses (5:8) habla de la esperanza de salvación como yelmo…Es la protección de la mente. Cuando fui salvo, aunque Dios hizo un cambio maravilloso en mí, todavía tenía una tremenda lucha mental durante muchos años ¿con qué? con la depresión. Ninguno de ustedes ha luchado contra la depresión, pero tenga paciencia... Y finalmente tuve una gran liberación de un espíritu angustiado. Entonces Dios me mostró que tenía que aprender a proteger mi mente y cuando acudí a las Escrituras para protegerme, me mostró que el yelmo era la esperanza: "Una esperanza tranquila, serena y con exceptiva por lo bueno ". Nos gloriamos en esa esperanza.

La palabra gloriarse/regocijar es una palabra muy poderosa. Quiere decir que estamos tan felices que nos emocionamos y tenemos que ir a contárselo a todo el mundo. Esa es mi definición improvisada de gloriarse/regocijarse. Pienso que sería bueno repetirla por las dudas de que se me olvide. Significa que estamos tan felices que nos emocionamos y tenemos que ir a contárselo a todo el mundo.

Así que esos son los tres primeros resultados de experimentar el ser justificados por la fe. Antes que nada, tenemos paz con Dios. Segundo, tenemos acceso a la gracia que nos sostiene, nos protege, nos guarda, nos rodea, nos cubre. Y tercero, nos regocijamos en la esperanza de la gloria de Dios. Estamos muy animados.

El ánimo es un elemento importante en la vida. Me da lástima ver las personas que andan por la vida desanimados. No creo que esa sea la voluntad de Dios.

Ahora pasamos al siguiente, que es muy diferente. El cuarto resultado de experimentar el ser justificado por la fe es otra clase de regocijo. Esto es algo que algunas personas simplemente prefieren evitarse. Vamos a leer ahora los versículos 3, 4 y 5.

Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

¿Cuál es el cuarto resultado? ¿Gloriarse en qué? Las Tribulaciones, presiones, pruebas, dificultades, y problemas. ¿Cuántos de ustedes se atreverían a llegar a tal punto? No solo se regocijarán con la esperanza de la gloria de Dios sino que se regocijarán en las pruebas y las dificultades. Y Pablo nos da razones por las cuales deberíamos de alegrarnos cuando somos probados. Veo que algunos de ustedes se ven un poco sorprendidos. Es de esperarse.

Mantengan el dedo allí en Romanos 5 y pásense por un momento a Santiago. Hay quienes piensan que hay una especie de contradicción entre Santiago y Romanos. Pienso lo contrario. Creo que son solo dos lados opuestos de la misma verdad. Debo decir que me ha llegado a gustar mucho la epístola de Santiago. Así que en el capítulo 1, en los versículos 2, 3 y 4, Santiago dice:

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.

Santiago dice sumo gozo, Pablo dice gloriarnos/regocijarnos. Ambos están hablando esencialmente de lo mismo.

sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia

¿Les digo cual es la única forma en que se puede aprender la paciencia? ¡Es persistiendo! No hay otra manera. Mi esposa Ruth, ¿dónde está? Justo en frente de mí, ella respondería a ese punto con un fuerte 'Amén'. Ella actualmente está en ese proceso de aprender la paciencia.

Continuamos.

Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

Que emocionante, ¿no lo creen? ¿No desean ser perfectos y cabales, sin que les falte cosa alguna? Pero solo hay una forma de conseguirlo. Y es por la ruta de la tribulación. Es por medio de las pruebas… ser perseverantes en las pruebas es lo que nos lleva al punto de ser perfecto y completo, sin faltarle cosa alguna. Si quieren lograr ese objetivo, entonces tienen que tomar la ruta… Les diría que no se preocupen por buscar las pruebas… Pues Dios se encargará de eso.

Ahora volvamos a Romanos 5 y veamos lo que Pablo dice allí. Él dice:

nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia (Reina valera 1960)[Nos regocijamos en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia (NBD)]. . .

Pienso que es la misma palabra que en Santiago se traduce como paciencia. Permítanme decir que la paciencia es una parte esencial de la experiencia cristiana. Si no adquieren perseverancia, habrá muchas cosas en la vida cristiana que nunca alcanzarán. Versículo 4 -Reina Valera 1960:

Versículo 4:

y la paciencia [o la perseverancia produce], prueba; y la prueba, esperanza; …la paciencia [o la perseverancia produce], carácter probado (LBLA)

Nunca se sabe cómo realmente es una persona hasta que se le haya visto pasar por pruebas. No hay forma de saber de antemano con qué clase de persona se está tratando hasta que se le haya visto pasar por pruebas. Pero eso produce un carácter comprobado.

y la prueba, [produce] esperanza;

Saldrán de toda prueba. Recuerdo que mi primera esposa decía, y eso que, si hay alguien que pasó por verdaderas pruebas, fue ella, al criar una familia de niños en Palestina sin ningún tipo de apoyo financiero y bajo tremenda oposición de parte de la gente local. Cuando le tocaba una prueba, ella decía: "Que emocionante será ver cómo Dios me saca de esta prueba". Eso es tener esperanza, ¿no? Aprendió por experiencia que Dios siempre nos da la salida. Puede parecer que EL esté un poco lento al hacerlo, pero lo hace.

Así que, cuando hayan pasado por toda una serie de pruebas y …al llegar la siguiente prueba, no se depriman, no se frustren diciendo: "Pero, ¿qué ocurre ahora?" Mejor digan: "Será interesante ver cómo Dios me saca de esta!" Eso es tener esperanza… Pero no se adquiere ese tipo de esperanza sin pasar por las pruebas.

He aquí uno de los versículos más gloriosos en Romanos, el versículo 5 (Reina Valera 1960).

y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado

¿Cuál es la base final de nuestra esperanza? Es el amor de Dios derramado en nuestros corazones. Que tremenda declaración. No dice que algo del amor de Dios fue derramado en nuestros corazones, si no que el amor de Dios, el amor de Dios en su totalidad se derrama en nuestros corazones por medio del Espíritu.

Después de haber sido bautizado en el Espíritu Santo, no creo que uno tenga necesidad de orar por amor. Pienso que se necesita recurrir al amor que ya está dentro de uno. Está totalmente disponible. Es como si alguien que vive a orillas del rio Mississippi o del Amazonas y estuviera orando por un poco de agua. La realidad del asunto es que disponen de tanta cantidad de agua y de la que nunca podrán usarla toda…Pienso que así también pasa con el amor. Una vez que el Espíritu Santo ha sido derramado y liberado dentro de nosotros, llevamos dentro de nosotros una fuente potencial de amor inagotable.

Les voy a pedir que mantengan su dedo en Romanos 5 y busquen un momento en el conocido capítulo del amor, 1 Corintios capítulo 13. Solo quiero indicarles algo acerca del amor que quizás nunca hayan notado. ¿Cuál es la cosa más fuerte en el universo?... Yo creo que es el amor de Dios. Creo que es más fuerte que cualquier otra cosa. En el libro de los Cantares dice "Porque fuerte como la muerte es el amor" (Cantares 8:6, Reina Valera 1960), y la muerte es irresistible. Nadie puede resistir la muerte. Pero cuando Jesús murió y resucitó de entre los muertos, probó que el amor es más fuerte que la muerte. Así que es la fuerza más poderosa del universo. Nunca subestimen su fuerza.

Y aquí en 1 Corintios 13 versículo 4 en adelante, Pablo describe como es el amor.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad [aquí está el versículo clave]. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

¿Cuál es la fuente importante de ambos la resistencia como la esperanza? Es el amor de Dios en nuestros corazones. Nada puede desgastar el amor de Dios. Nada puede derribar el amor de Dios, es indestructible. Lo soporta todo, lo cree todo y lo espera todo. Ese es el amor que se derrama en nuestros corazones y que nos da esperanza.

Ahora, volvamos por un momento a Romanos 5 y miremos… la descripción del amor de Dios que se describe allí en los versículos 6 al 10. El amor de Dios fue expresado en Cristo y en la muerte de Cristo en nuestro favor. Tengan en cuenta que esa es la expresión del amor total de la Deidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Comenzando con el versículo 6:

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8 Mas Dios muestra su amor [su amor tan especial] para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre… [que palabras tan hermosas, justificados por su sangre], por él seremos salvos de la ira. 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida

Ahora, en ese pasaje Pablo usa cuatro diferentes palabras para describir en qué condiciones estábamos a la hora que Jesús murió por nosotros. Esto nos da la dimensión del amor de Dios. Noten que en el versículo 6 dice, “éramos débiles.” No teníamos manera de salvarnos a nosotros mismos. No había acción alguna que pudiéramos haber tomado para cambiar nuestra situación. Terminando con el versículo 6 dice “éramos impíos.” En el versículo 8 dice, “Dios muestra su amor para con nosotros en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Y en el versículo 10, “Porque si siendo enemigos.” Ahí está la dimensión completa del amor de Dios, que Cristo murió por nosotros aun cuando éramos débiles, impíos, pecadores y enemigos de Dios. Ese es el significado de la palabra agape, y pienso que es tan mal usada. Ese es el amor divino. Es incondicional, no exige nada. Cristo no les dijo a sus discípulos: "Si hacen esto o si hacen lo otro, pagaré la pena por sus pecados". Lo hizo todo simplemente …por su propia voluntad desinteresada. Él no estaba bajo ninguna presión, ni tenía ninguna obligación, ni nos debía nada. Y ese es el amor al que Pablo se refiere aquí. No exige respuesta. No pone condiciones. Es simplemente amor.

Y además de todo esto, ¿les digo que más es? Es irresistible. Es la fuerza más poderosa en el universo. Cuando hemos terminado con todas nuestras muestras de poder, astucia y experiencia, lo más fuerte que tenemos es el gran amor de Dios dentro de nosotros. El amor nunca pierde, el amor nunca se da por vencido, el amor todo lo soporta, todo lo cree, lo espera todo, todo lo aguanta.

A veces nuestro concepto del amor tiende a ser algo muy débil y sentimental. Creemos que las personas que hablan sobre el amor son personas débiles. Es un concepto totalmente erróneo. Permítanme que repita una vez más que la cosa más fuerte en el universo es el amor de Dios. Dios no nos dice: "Te daré solo un poco de mi amor hoy y si es que mejoras, te daré un poco más mañana". Cuando nos bautiza en el Espíritu Santo, según mi entendimiento, derrama todo al hacerlo. Ahí lo tienen. En Juan capítulo 3 dice que Dios no nos da el Espíritu por medida. Él no mide con porciones diciendo: "Esto es todo lo que te has ganado y esto es todo lo que te doy". Simplemente derrama todo sobre nosotros sin contemplaciones.

Les comento que, si yo fuera Dios, yo no lo haría así. Hubiera puesto algunas condiciones; hubiera hecho algunas demandas. Hubiera dicho: "Bien, si te alineas un poco y si veo que has mejorado en algo..." Se los digo. Estando en el lugar de Dios, yo nunca hubiese recibido la salvación. Nunca hubiera creído que realmente podría ser salvo. Cuando volví a la Universidad de Cambridge después de estar en el ejército y de haber estado ausente por muchos años, hablé con algunas de las personas que yo sabía eran cristianas. Nunca tuve nada que ver con ellos. Les pregunté: "¿Por qué nunca me hablaron del Señor?". Me dijeron: "Pensábamos que eras un caso perdido"… Y me alegro de que Dios no pensara lo mismo de mí.

Terminemos con la experiencia final de ser justificados por la fe. Estamos ahora en el versículo 11. Este es el punto culminante.

Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos …

Noten que de nuevo dice gloriarnos/regocijarnos ¿Cuántos de ustedes se regocijan?... ¿Se regocijan tanto como Pablo menciona en este versículo?

nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.

¿Cuál es el clímax? Gozarse y regocijarse, ¿en qué? No es en una experiencia, ni en un don, ni tampoco en una bendición sino en Dios mismo.

Eso fue en lo que David pensó, según creo yo, en el Salmo 43. Pasemos al Salmo 43 por un momento y leamos lo que dijo David. David estaba enfrentando una situación muy depresiva. Simplemente no sentía que las cosas le iban bien. Al final de Salmos 43 versículo 2, él dice:

¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?

Y él contesta a su propia pregunta. Dice, “¿Por qué ando enlutado, por qué estoy deprimido? Porque el enemigo me oprime.” Esa es la razón. Es por eso que muchas veces andamos enlutados. ¿Y cuál fue el remedio? El clama a Dios diciendo:

Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; Me conducirán a tu santo monte, Y a tus moradas. 4 Entraré al altar de Dios, Al Dios de mi alegría y de mi gozo; Y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.

¿Cuál era la alegría de David? Era Dios mismo. Esa fue la suprema alegría de la vida de David. Cuando estaba deprimido y abatido y no sabía a dónde acudir, dijo: “Iré al altar, el lugar de sacrificio.” Y dijo: “Pondré mi vida sobre el altar de Dios, me entregaré, me abandonaré a él sin reservas y lo conoceré como mi gozo supremo.”

Ese es el propósito de la vida cristiana. A medida que avancemos en este estudio de Romanos, veremos que al final del capítulo 8, y es allí donde nos dirigimos, …ese es nuestro destino. No es nada menos que Dios mismo. Aquí podemos ver un poco, es como estar en la cima de una montaña y darse cuenta de que falta aún más, pero puede ver su destino por un momento. Nos quedan aún más valles por atravesar antes de llegar, pero aquí en Romanos 5:11 vemos nuestro destino a la distancia: un reluciente pico de montaña que representa a Dios mismo, …nuestro gozo.

(fin de la sesión uno)

Sesión 2

En la sesión anterior, pasamos por la primera parte de Romanos 5 que fue la fase 6 de nuestra peregrinación y se titulaba “Los Cinco Resultados Empíricos de Ser Justificado por la Fe.” Esos cinco resultados que estudiamos juntos son los siguientes:

Uno, paz con Dios.

Dos, acceso a la gracia que nos sostiene.

Tres, regocijarse en la esperanza de la gloria de Dios.

Cuatro, gloriarnos/regocijarnos en la tribulación por lo que la tribulación hace en nosotros. ¿Cuantos de ustedes dirían ‘Amén’ a este punto?

Y cinco, el clímax, regocijarse en Dios mismo.

Hoy vamos a pasar a la segunda parte de Romanos 5, la fase de la peregrinación a la que le he puesto la fase 7 y titulada "Una comparación entre Adán y Jesús". Debo admitir de antemano que aquí descubrimos más a Pablo por sus razonamientos Talmúdicos [rabínicos]. No es como el Talmud, pero hay más acercamiento. Se trata del razonamiento más intenso y concentrado que se pueda encontrar en cualquier parte de la Biblia. Confieso de antemano que no es del todo fácil. Pero, debemos ser fuertes, valientes, y avanzar para poseer la tierra.

Así que aquí estamos, vamos a comenzar en el versículo 12 de Romanos 5, que comienza con otro de esos característicos "por lo tanto".

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13 Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. 14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura (símbolo) ,[o patrón o una profecía] del que había de venir [ese es Jesús].

Antes que nada, observemos que Pablo menciona dos períodos de tiempo que pasan en sucesión. El primero es de Adán a Moisés cuando no existía la Ley de Dios dada para la raza humana. Dios le había dado a Adán solo un mandamiento, un mandamiento negativo, pero no le dio la ley. Desde el momento del pecado de Adán en adelante, sobre la tierra no hubo ninguna ley dada por Dios hasta Moisés. Así que, desde Adán hasta Moisés, se marca el período en que no existía la ley dada por Dios. Desde Moisés en adelante se marca el período de la Ley de Moisés.

Luego está la época de la venida de Jesús y en Juan 1:17 (Reina Valera 1960) dice:

Pues la ley por medio de Moisés fue dada

Es una declaración muy importante. Toda la ley, la ley entera, el sistema completo se introdujo por un hombre, Moisés..

Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

Siempre es importante tener en cuenta cuando se estudia la Ley que esta fue dada solo a un grupo muy pequeño de la raza humana, habrán sido unos tres millones de personas, y en un determinado momento de la historia. Y, además, realmente solo se pudo llevar a cabo en un solo lugar geográficamente. Que fue la tierra de Israel ya que gran parte de la Ley implicaba hacer cosas que solo se podían hacer en Israel. Me atrevería a decir que - y pueden cuestionarme en esto: la Ley nunca se le dio a los gentiles. Entonces, esto se trata de un período específico y con un grupo específico de la raza humana. 

Pero es el grupo más importante de la raza humana porque todo el propósito de la redención dependía de aquella pequeña nación llamada Israel.

Ahora, Pablo dice que Jesús fue el resultado de un patrón que se dio inicialmente en Adán. Adán recibió un mandamiento, y en un jardín, en donde tenía todo lo que su corazón pudiera desear, él desobedeció. Jesús recibió el mandamiento del Padre de dar su vida por el mundo también en un jardín, Getsemaní, aceptó ese mandamiento y obedeció. Entonces hay un paralelo cercano entre Adán y Jesús.

Y para entender este paralelo de manera completa, me gustaría que se pasen por un momento a 1ra de Corintios capítulo 15 versículos 45 y 47. Este es el capítulo que trata de la resurrección, pero no entraremos en detalle.

Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. (Reina Valera 1960)

Hay dos contrastes entre el primero y el último Adán y entre el alma viviente y el espíritu vivificante. Y luego en el versículo 47:

El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre es celestial. (Reina Valera 2015, por cuestiones de traducción de acuerdo a lo que Derek lee)

Ahora, así como lo entiendo, Pablo le da dos títulos a Jesús. Él lo llama antes que nada, "el último Adán" y luego "el segundo hombre". He escuchado mucho que a Jesús se le refiera como el segundo Adán, pero no creo que eso sea lo que Pablo este diciendo. Él está diciendo antes que nada Él es el último Adán y después es el segundo hombre. Cuando Jesús murió en la cruz, murió como el último Adán. En Él, toda la mala herencia de la raza entera de Adán se agotó y cuando fue sepultado, está también lo fue. Abarcó incluso el mal de las generaciones venideras… ya que dice en Hebreos 9:14 9 (Reina Valera 1960):

…mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios.

Así que a través del eterno Espíritu Santo que trasciende el tiempo, él comprendió en sí mismo la terrible herencia que recayó sobre toda la raza adámica, incluyendo a ti y a mí aquí, y se ocupó de ello, lo terminó. Cuando murió, murió. Cuando fue sepultado, fue sepultado. Fue apartado de manera definitiva y completa. Y luego, cuando resucitó de entre los muertos, él fue el segundo hombre, la cabeza de una raza totalmente nueva. La raza de Emmanuel, la raza Dios/hombre. Y Pedro dice en su primera epístola: “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, ” Él fue renacido de entre los muertos y a través de la fe en él, nosotros somos renacidos de entre los muertos, nos levantamos de la profundidad del pecado y la maldición de Adán para convertirnos en miembros de una nueva raza de la cual la cabeza es Jesús.

Esto se afirma en Colosenses capítulo 1… Hablando de Jesús, Pablo hace cinco declaraciones acerca de su naturaleza eterna en Colosenses 1:15 y siguientes… Luego hace dos declaraciones en el versículo 18 acerca de su obra redentora. Colosenses 1:18 (Reina Valera 1960):

Y él [Jesús] es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;

Entonces Jesús es la cabeza del cuerpo que es la iglesia,… Su cuerpo, y es el primogénito de entre los muertos. Él es el primero que se levanta en la resurrección a una clase de vida totalmente nueva. Esta clase de vida nunca había existido o se había manifestado en el universo antes de que Jesús resucitara de entre los muertos con la vida resucitada. Pero Él resucitó como la cabeza del cuerpo. Y Él fue engendrado de la muerte. Y tenemos aquí una hermosa imagen: en un nacimiento natural, normalmente la primera parte del cuerpo que sale es la cabeza. Y cuando sale la cabeza, sabemos que el cuerpo le seguirá. Y en este nacimiento, Jesús la cabeza salió primero, y su resurrección es la garantía de nuestra resurrección.

Entonces Él es, antes que nada, el último Adán. Él tenía que ser eso. Tenía que sellar toda la mala herencia. Luego tuvo que resucitar de entre los muertos, el segundo hombre, la cabeza de una raza completamente nueva que nunca antes había existido. Entonces esa es la esencia de la comparación entre Adán y Jesús.

Ahora llegamos a los detalles y aquí es donde van a tener que exprimirse un poco el cerebro y prepararse porque, …les digo,… yo estoy acostumbrado a esta clase de razonamientos y no me resulta fácil. Si sienten que no entienden en la primera vez, no se desanimen …Solo repásenlo una y otra y otra vez.

Ahora lo que Pablo está diciendo es que hay una comparación entre Adán y Jesús. Esta comparación tiene dos partes. Hay algunos aspectos en los que Jesús era como Adán y hay otros en los que Jesús era distinto a Adán. Ahora, en realidad,… Pablo pone los aspectos en los que Jesús era distinto primero, y luego nos da los aspectos en los que Jesús era semejante a Adán. He decidido revertir este orden porque creo que para nuestras mentes sencillas sería más fácil ver primero las semejanzas antes de ver las diferencias.

Si lo van siguiendo en el bosquejo, lo verán bajo el título “Las Similitudes entre Adán y Jesús.” Allí hay dos versículos. El versículo 18 y el 19. Espero que me sigan. Vamos a fijarnos ahora en Romanos 5 versículos 18–19 ( LBLA- La Biblia de las Americas, por cuestiones de traducción de acuerdo a lo que lee Derek) .

Así pues, tal como por una transgresión resultó[r] la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justicia resultó[s] la justificación de vida para todos los hombres.

Entonces la comparación es esta: Adán, por un acto de desobediencia trajo la condena de toda la raza que descendió de él. Él recibió el mandamiento, lo desobedeció, entró el pecado, la muerte siguió al pecado, y el pecado y la muerte se vinieron sobre todos los descendientes de Adán, incluyéndonos a todos nosotros.

Pero Jesús, a través de un acto de justicia, obtuvo la posibilidad de justificación de vida para todos los hombres. El único acto de justicia fue el sacrificio de sí mismo en la cruz. Esa palabra "acto de justicia" es importante porque la encontraremos de nuevo. La encontraremos en Romanos 8:4 donde dice:

“para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros...”

No quiero adelantarme a Romanos 8, solo quiero que tomes nota de esa palabra. También se usa en Apocalipsis 19:8 donde dice:

"El lino fino son las acciones justas de los santos."

Por Su sacrificio en la cruz, por ese único acto de justicia, Jesús cumplió el requerimiento de Dios y posibilitó lo que Pablo llama "justificación de vida". Ya sabemos la palabra justificación, ya no nos intimida. Algunos de nosotros pensábamos que solo era un aburrido término de la teología. Ahora hemos descubierto que es una de las palabras más emocionantes de la Biblia. Ser justificado significa "absuelto, no culpable, considerado recto, hecho justo, como si nunca hubiera pecado". Jesús, por Su sacrificio, lo hizo posible. Y debido a que Él hizo posible que seamos considerados justos, Él también hizo posible que nosotros recibiéramos vida.

Es muy importante observar a través de Romanos que Dios nunca derrama vida ni bendiciones a los injustos. El primer requisito de la redención es que debemos ser hechos justos. Después de eso, Dios puede derramar sus bendiciones sobre nosotros. Pero un Dios justo nunca derramará sus bendiciones sobre los injustos. Así que, la justicia es la primera cuestión y es por eso que es el tema esencial de Romanos.

Bueno, ese es un punto de semejanza entre Jesús y Adán. Adán, por un acto de desobediencia, trajo la condenación. Jesús, por un acto de obediencia, abrió la posibilidad de la justificación. La condena y la justificación son completamente opuestos.

Luego en el versículo 19 ( Reina Valera 1960)

19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.

Ahí tenemos el siguiente punto de similitud. Por el único acto de desobediencia de Adán, muchos, todos sus descendientes, fueron hechos pecadores. Pero por el único acto de obediencia de Jesús, todo aquel que creen en Él será constituido justo. Y la comparación es importante porque las personas que se convirtieron en pecadores como resultado del pecado de Adán, incluyendo a ustedes y a mí, no fueron solo pecadores de nombre; eran pecadores por naturaleza y por acto. De manera correspondiente, cuando somos hechos justos por la fe en Jesús, no es solo que Dios nos pone una nueva etiqueta, nos quita la insignia de "pecador" y nos pone la nueva insignia de "justo". Pero… somos hechos justos por naturaleza y por acto. Así como la desobediencia de Adán nos hizo a todos pecadores, exactamente de la misma manera …la obediencia de Cristo nos puede hacer a todos justos. No solo en teoría, no solo teológicamente, sino en la forma en que vivimos, en la naturaleza que está en nosotros.

Esos son los dos puntos de similitud entre Adán y Jesús.

Ahora, mantengan esa mente bien alerta, y vamos a pasar a los tres puntos de diferencia. Recuerden que vamos al revés. Espero que salga bien… me parece, que esto se hace más fácil .. ya que no nos queda mucho tiempo, para tratar primero con los puntos de similitud y luego ir a los puntos donde hay diferencias... Así que ahora volvemos a los versículos 15, 16 y 17. Cada uno menciona una distinción. Versículo 15:

Pero el don (la justicia) no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.

Entonces Pablo está diciendo que hay una gran diferencia aquí porque el único acto de desobediencia de Adán nos trajo sus consecuencias a todos nosotros, pero todos hemos agregado nuestros propios actos de desobediencia. Por el contrario, cuando se trata de Jesús, el único acto de obediencia de Jesús nos trajo justificación y no tenemos nada que agregar por nuestra parte. Fue totalmente Jesús. Así que, mientras que la culpa de Adán se empeoró con nuestra culpa, la justicia de Jesús es única y no podemos agregarle nada. Ese es el primer punto de comparación.

Luego el segundo, en el versículo 16:

16 Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación.

¿Notaron el punto de distinción? Que el único acto de desobediencia de Adán trajo la condenación a toda la humanidad, pero el sacrificio de Jesús y su acto de justicia nos permitió justificarnos de innumerables actos de desobediencia. Entonces, en el caso de Adán, fue solo un acto de desobediencia lo que nos llevó a la destrucción. Pero en el caso del acto de justicia de Jesús, ese acto único hizo posible que pudiéramos ser perdonados por innumerables actos de desobediencia. ¿Ven la diferencia? Si no la entienden por ahora, reflexionen un poco, oren al respecto, y vuelvan a repasar el bosquejo. Si es necesario, consigan esta enseñanza para ver de nuevo y creo que se les aclarará. Me ha llevado años analizar estos versículos. Así que, si no lo entienden todo de una vez, si es la primera vez que corren para lograr el salto, y no lo logran la primera vez, simplemente vuelvan a intentarlo de nuevo. Como aquel dicho en francés, "Retour pour le meilleur saut” “hay que retroceder para dar el mejor salto.”

Ahora estamos en el versículo 17, que viene siendo el tercer punto de distinción.

17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

Ese versículo está tan lleno de significado que simplemente no sé cómo expresarlo todo. A través del único acto de desobediencia de Adán, la muerte reinó sobre toda la raza y todos estuvimos sujetos a la muerte. Habla de cuando Jesús vino, él vino a aquellos que estaban en el reino de sombra de muerte. Esa es una de las frases más trágicas que existen. Pero ahí es donde estaba toda la raza humana, sentada en el reino de sombra de muerte. Sentados, sin moverse, sin forma de escapar. Luego dice en el evangelio: “sobre ellos ha resucitado la vida.” Totalmente un acto soberano de Dios. Nosotros, que estábamos sentados en el reino de sombra de muerte, no podíamos hacer absolutamente nada para traer la luz. No teníamos ningún derecho sobre la luz, fue la soberana misericordia y gracia de Dios la que hizo que la luz brillara.

Así que la muerte reinó como un rey, diría yo como un tirano, sobre toda la humanidad. Pero para aquellos de nosotros que recibimos, y estas son palabras tan hermosas, la abundancia de la gracia. Esa palabra-abundancia- es una de las palabras favoritas de Pablo, y también es una de mis palabras favoritas. La abundancia significa "más que suficiente". He explicado a la gente que hay tres niveles. Insuficiente, suficiente y abundante. Si son amas de casa y van a comprar los alimentos y necesitan, …quién sabe cuánto se necesite ahora en estos días. Digamos $100. No creo que sea mucho hoy en día. Como sea…digamos que necesitan $100 y solo tienen $80, este es insuficiente para la compra. Si necesitan $100 y tienen $100, es suficiente para la compra. Pero si necesita $100 y tienen $120, tienen en abundancia para comprar, … así es. Esto es más que suficiente.

Entonces no solo recibimos gracia, recibimos gracia en abundancia. Más gracia de la que podríamos necesitar, lo cubre todo y deja aún más de sobra.

No tan solo recibimos esta abundancia de gracia, sino que recibimos el don de la justicia. De nuevo, quiero enfatizar eso. Este tipo de justicia es un regalo. Solo puede recibirse por fe. No se consigue por esfuerzos, ni serán nunca calificados para esto. Solo hay una forma de recibirlo. Es Creer por fe, así es como uno puede recibirlo.

Ahora, no solo recibimos esta gracia en abundancia y también el don de la justicia, somos liberados del reino de Satanás y somos aceptados en el reino de Dios. Pero Jesús es muy diferente al diablo. El diablo es un tirano, él gobierna sobre todos, no comparte su reinado con nadie. Pero Jesús el Rey nos invita a reinar con Él. Qué increíble, ¿no? Tengan en cuenta que no se está hablando del otro mundo, se trata de un reinando aquí en la vida… ahora mismo en este mundo,… en esta vida. Somos llamados a compartir el trono con Jesús.

Que verdad tan maravillosa. Permítanme mostrarles algo en Efesios capítulo 2 por un momento. Puede ser que ya lo hayamos visto y posiblemente lo veremos de nuevo, pero vale la pena. Efesios 2:4–6.

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.

Nota que cada uno de esos verbos está en pasado, no en futuro. Debido a nuestra identificación con Jesús, Dios nos dio vida con él, nos resucitó con él. Y no te quedes solo en la resurrección. Eso es maravilloso, pero no es tu punto de parada. Tu punto de parada es el trono. La Biblia dice “Dios nos ha sentado en el trono con él.” ¿Cuál es la palabra clave, recuerdan lo que dije? Identificación. Primero Jesús se identificó con nosotros. Luego, por fe, estamos identificados con él en todo lo que siguió a su muerte. Estamos sepultados con él por el bautismo, no lo olvides. Y cuando hemos sido sepultados, y llegaremos a esto mucho más adelante en Romanos 6, cuando hemos sido sepultados, entonces somos hechos vivos, somos resucitados y estamos en el trono. Y Jesús dice: “Ven y siéntate conmigo y comparte el trono conmigo.” Eso es lo que yo llamo abundancia de gracia.

El libro de Job dice que Dios toma al pobre del muladar y lo coloca en alto con los príncipes de su pueblo. Sabes, sé dónde estaba cuando Dios me levantó. Estaba en el muladar, en la pila de cenizas. Pero Dios me tomó, me liberó, me redimió y me pidió que me sentara con él en el trono. ¿No es eso gracia? No hay manera de describirlo más que gracia.

Volvamos de nuevo a Romanos, a los últimos dos versículos del capítulo 5, los versículos 20 y 21 (Reina Valera 1960).

Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase.

No se lo esperaban, pero esto lo volveremos a ver en Romanos 7. Ahí trataremos con ese tema. La ley se dio para hacernos más conscientes de nuestro pecado.

mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia;. . .

¿Notaron aquel verbo, sobreabundar? Es el mismo verbo del cual sale el sustantivo abundancia.

para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.

Nunca me he puesto a contar las veces que Pablo usa la palabra gracia pero creo que han de ser varias. Solo nos queda el tiempo para pasarnos a Colosenses capítulo 1 y leer los versículos 13 y 14 (Reina Valera 1960).

13 el cual [Dios Padre] nos ha librado de la potestad de las tinieblas [en donde estábamos], y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

Eso hace la redención. Nos saca del reino de la oscuridad, del reino de Satanás, y nos traslada al reino de Dios y nos pone en el trono con nuestro Señor Jesucristo. Debemos reinar con Él en la vida. Y eso con seguridad es abundancia de la gracia.

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