Peregrinación Romana: Romanos 1:18-2:16 (Estudio de Romanos)

Derek Prince
Published: 1988
Last Updated: septiembre de 2026
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Embárcate en la segunda parte de la serie de sermones 'La Peregrinación Romana' con Derek Prince. Recuerda el poder transformador del Evangelio y descúbrelo como la herramienta divina para la salvación, disponible para todos los que creen. Profundiza en tu comprensión de la fe, el canal a través del cual se revela la justicia de Dios.
Transcript
En las dos sesiones anteriores, cubrimos, más o menos, los primeros quince versículos de Romanos capítulo 1. En ellos Pablo se presenta a sí mismo, a los cristianos en Roma, y al evangelio. Para completar la presentación del evangelio, vamos a pasar ahora a los versículos 16 y 17. Unos versículos poderosos y muy conocidos. Pablo dice:
Porque no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente y también al griego. Porque en el [evangelio] la justicia de Dios se revela por fe y para fe como está escrito: “más el justo por la fe vivirá”
Allí Pablo nos resume el evangelio y da buen motivo por el cual ni él ni nosotros deberíamos avergonzarnos del mismo. Porque es el poder de Dios. Si somos propensos a avergonzarnos del Evangelio, es porque nos hemos olvidado del hecho que es el poder de Dios. Nadie hoy se avergüenza del poder, y menos aún del poder de Dios.
Es el poder de Dios no para la destrucción, sino para la salvación, para la liberación total de la personalidad humana: espíritu, alma y cuerpo. Para aquellos que creen, la palabra clave es "creer".
Y luego Pablo dice que es primero al judío y también al griego o al gentil. Históricamente, el evangelio fue presentado primero al pueblo judío y luego al mundo gentil.
Y luego Pablo lo resume más en el versículo 17:
Porque en el [evangelio] la justicia de Dios se revela por fe y para fe como está escrito: “Mas el justo por la fe vivirá”
En esos dos versículos se encuentra el verbo "creer" o el sustantivo "fe" cuatro veces. Y tengan en cuenta que en griego comparten mucha similitud. La fe es pistis; creer es pisteuo. Así que, mientras que tenemos dos palabras bastante diferentes en español, en el griego, el verbo y el sustantivo, son los mismos.
Entonces, la esencia de todo esto es creer. Es el poder de Dios para aquellos que creen. Y que revela la justicia de Dios. Recuerdan que dije que la palabra clave de Romanos es la justicia. Y aquí Pablo enfatiza que, por medio del evangelio, Dios ha revelado un camino por el cual el hombre puede volverse justo a los ojos de Dios, y nuevamente cita del Antiguo Testamento, del profeta Habacuc capítulo 2 versículo 4, para demostrar que lo que él dice no es un invento propio, sino algo que fue determinado y profetizado por los profetas de Dios muchos años antes.
Así que, la bendición principal del evangelio es que nos trae justicia, una justicia que Dios acepta. Y veremos, conforme vayamos avanzando, que es solo a base de la justicia que podemos recibir cualquiera de las otras bendiciones de Dios.
En el capítulo 5 de Romanos veremos que Pablo habla sobre el don de la justicia. Y luego, en el capítulo 6, habla sobre el regalo de la vida eterna. El orden no puede ser revertido. No calificaríamos como para recibir el regalo de la vida eterna a menos que Dios nos haya considerado justos. Un Dios justo no podría otorgar Sus dones a hombres y mujeres injustos. El primer problema a resolver fue la cuestión de la justicia.
Recuerden la pregunta de Job que les mencione antes: ¿cómo puede un hombre mortal ser justo delante de Dios? La respuesta es: creyendo en el evangelio.
Pero cuando se usa la palabra "fe", tenemos que estar bien consientes del malentendido que se ha dado en la iglesia a lo largo de los siglos. Tanto en hebreo como en griego, la palabra que significa "fe" describe principalmente al carácter y luego lo que uno cree. Entonces, reducir el evangelio a solo una idea teológica es robarle su verdad. La palabra significa, a primera instancia, "fidelidad" o "compromiso". Entonces, el evangelio es el poder de Dios solo para aquellos que, por compromiso con Dios, creen lo que Él declara. Si quitamos el compromiso, nos queda una especie de fe teológica disecada que no produce los resultados que Dios ha prometido. No pueden ser creyentes, en el sentido bíblico, sin estar personalmente comprometidos con Dios a través de Jesucristo. El compromiso es la base.
Ahora, Pablo continúa en la siguiente parte de este capítulo con la otra cara de la moneda. Habló acerca de la revelación de la justicia de Dios, ahora él habla de la revelación de la ira de Dios. Y ambos tienen cabida en el evangelio porque cuando miramos lo que le sucedió a Jesús en la cruz, debemos tener en cuenta que recibió la ira de Dios. ¿Por qué? Porque Él se convirtió en la ofrenda por el pecado. Él tomó nuestro pecado. Él recibió el juicio por nuestro pecado. Él pagó la penalidad. Y una vez que se convirtió en pecado, la ira total de Dios se desató sobre de Él en la cruz. Tenía que ser. Así que, por si alguna vez piensan que el Evangelio es simplemente un mensaje hecho al descuido y sentimental, a lo "Papá Noel", tienen que ver del otro lado. En él también se revela la ira de Dios contra todo pecado. Y se lo he dicho muchas veces a la gente: "Si alguien pudiese haber encomendado el pecado a Dios, hubiera sido Jesús". Pero al convertirse en pecado, Dios lo rechazó. Dios lo abandonó, y la ira de Dios fue derramada sobre de Él. Así que no se imaginen, queridos hermanos y hermanas, que de alguna manera conseguirán que Dios apruebe su pecado. Se encargará de él, lo perdonará, pero nunca lo tolerará.
Ahora veamos la descripción de la ira de Dios contra toda la humanidad. Esta es una parte muy importante de este primer capítulo, porque muchas personas de cierta forma se preguntan: "¿Cómo puede Dios castigar a las personas que son inocentes y buenas?" ¡Pero ese no es el problema de Dios, porque no existen personas inocentes y buenas! El problema de Dios es, ¿cómo puede él perdonar a pecadores perversos? Ese es el problema que se resuelve en Romanos. Y en estos versículos siguientes, Dios expone el pecado y la responsabilidad de toda la humanidad haciéndolos abundantemente claros. Ahora, vamos a leer del versículo 18:
Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad
El problema era que Dios puso la verdad a disposición de la humanidad, pero eligieron suprimirla porque no les convenía enfrentarla. Versículo 19:
Porque lo que de Dios se conoce [o puede conocerse] le es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él [de Dios] —su eterno poder y deidad— se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen [la raza humana] excusa.
Noten que, Pablo dice que es a través de la creación que Dios ha hecho que la verdad de Sí mismo esté disponible para todo el mundo en todas partes. Hay dos aspectos particulares de la verdad: el poder eterno de Dios y su naturaleza divina. Yo diría que "su naturaleza divina" significa que se revela un ser que es totalmente distinto al hombre, totalmente más grande que el hombre, uno el cual es todopoderoso.
Ahora, ¿cómo viene esta revelación? Este es un tema imprescindible y crucial. Debido a mis estudios en filosofía, creo que quizás le tengo más apreciación que la mayoría de la gente. Es uno de los razonamientos más sutiles de lo mucho que Pablo nos ha dado. Él dice, “Porque lo que de Dios se conoce [o puede conocerse] le es manifiesto [y por dentro] pues Dios se lo manifestó.” Aquí se conjugan dos cosas: lo que es externo y lo que está dentro. Y es la combinación de estas dos cosas lo que hace una revelación. Primero que nada, está el orden del universo, y particularmente los cuerpos celestes con su belleza y orden y sistema evidentes; y luego (y que esto es único del hombre entre todas las criaturas en esta tierra), dentro del hombre hay lo que yo llamo una "facultad lógica y matemática" con las cuales puede apreciar la lógica y las matemáticas de la creación. Ahora no creo que las vacas tengan esa facultad. Ni creo que los leones la tengan. Y no creo que las serpientes la tengan. Creo que hoy hay una sola criatura en la faz de la tierra que tiene esa facultad, y es el hombre. Entonces, el hombre es el único responsable de lo que se le revela por la naturaleza de Dios porque hay algo en él que puede apreciarla.
¡Los astrónomos pueden calcular en dónde se ubicaba cada estrella principal de hace 3,000 años! Ningún otro animal en la tierra puede hacer lo mismo. Tenemos la capacidad de observar que todo fue diseñado por alguien que tiene una facultad como la nuestra, pero mucho mayor.
Yo . . . cómo les dije, yo fui filósofo. Estudié con un hombre cuyo nombre la mayoría de ustedes probablemente no lo conocen, pero generalmente se le llama "el padre de la filosofía lingüística", que era la moda en la última generación. Se llamaba Ludwig Wittgenstein. Y dijo: "No sabríamos decir cómo sería un universo sin lógica". Eso es exactamente lo que dice Pablo. Él afirma que el simple hecho de que podemos describir el universo y usar categorías y términos que implican continuidad, sistema y diseño significa que ese es el tipo de universo en el que vivimos.
Ahora, las personas que no creen en Dios habitualmente hablan sobre "las leyes de la naturaleza". Pero en realidad eso es una incoherencia en los términos. Debido a que en nuestra experiencia humana no conocemos ninguna ley que no haya sido creada por un legislador. Cada ley que se hace, tiene un legislador que la inicio. El principio del razonamiento adecuado es empezar de lo conocido a lo desconocido. Pero cuando se habla de una ley que no fue hecha por nadie, procedemos de lo desconocido. Eso es un método de raciocinio inválido. Así que, como ven, Pablo dice que hay dos cosas juntas que forman una revelación suficiente de Dios. El orden y el diseño y la armonía del universo, pero con eso no basta. Porque el conjunto de estos no sería revelación para una vaca. Pero si lo seria para un ser que tiene dentro de sí el mismo el tipo de facultad lógica y matemática que puede relacionarse con ello. Entonces el hombre tiene una responsabilidad única. Solo él, hasta donde yo sé, de todas las criaturas en la tierra hoy en día, es capaz de apreciar de la creación, la naturaleza de Dios.
Y Pablo hace mucho hincapié de esto. Sabemos que hoy hay millones de personas que lo niegan. Pablo, sin rodeos, los llama necios. Personalmente pienso que lo dijo todo con esa palabra. Se escucha mucho de la evolución, pero quiero indicarles que hay perspectiva y que es la regresión. Muchas cosas no están evolucionando, están en regresión. En este estudio veremos más ejemplos de esto. No es lógico hablar de la evolución como si fuera la única posibilidad. El hecho es que, creo que hay mayor evidencia de la regresión que de la evolución en el mundo ahora, especialmente en la raza humana.
Muy bien. Ahora, seguimos con el versículo 21:
Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias; sino que, se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido
Es muy importante notar los primeros dos pasos a la perdición de la humanidad. Muy importante. No fueron positivos, es decir no fue lo que hicieron, si no lo que no hicieron. Y tengan en cuenta que puede ser uno tan culpable tanto por las cosas que hace como por las cosas que no hace. ¿Cuáles fueron las dos primeras cosas que no hicieron? Ellos no glorificaron a Dios. Ni tampoco le dieron las gracias. Y déjenme decirles, queridos hermanos y hermanas, basado en mi observación de muchos cristianos diferentes y en mi propia experiencia personal, en el momento en que dejan de glorificar a Dios y darle gracias, comienzan el descenso por el camino a la perdición. Y si en este mismo momento se encuentran allí, será mejor que se arrepientan. Porque Pablo describe este camino a medida que desciende más, y más y más profundamente. Y termina en un horrible y viscoso abismo. Bien, continuamos.
Versículos 22 y 23. ¿Cuáles son los primeros dos resultados?
Profesando ser sabios se hicieron necios. . . .
Esa palabra que se traduce como "profesar" es una palabra que significa "seguir repitiendo lo mismo una y otra vez". Seguían jactándose de lo sabios que eran y todo el tiempo se volvían cada vez más necios.
El segundo resultado:
y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
El primer gran pecado es quebrantar el primer mandamiento: “No tendrás dioses ajenos delante de mí.” (Éxodo 20:3). Y lo he visto en los últimos años, especialmente viajando por muchas partes del mundo donde la idolatría sigue abierta y desenfrenada, qué pecado tan terrible el de la idolatría. Faltan palabras para describir el horror de la idolatría. ¿Pueden siquiera comenzar a imaginarse el insulto que es para el gran y eterno Dios representarlo con forma? (y noten que va en regresión), el primero de todos es el hombre; luego los animales que vuelan; luego las bestias; y finalmente los reptiles. Como ven, siempre es hacia abajo, nunca es hacia arriba. Una vez que hayan tomado esos dos primeros pasos en el camino descendente, continuarán hacia abajo a menos que se arrepientan.
Continuamos con el juicio de Dios sobre la humanidad a causa de todo esto. Y tres veces en este pasaje, Pablo usa la frase: "Dios los entregó". Qué palabras tan terribles. Le pido, "Dios, nunca me dejes". Puede que no aprecie tus tratos, Dios. Puede parecer que me quejo, pero, por favor, ¡nunca me dejes!
Hay una frase en el profeta Oseas sobre la tribu de Efraín. Dice: Efraín está unido a ídolos; déjalo. Eso es lo peor que Dios puede decir. "Déjalo". Y noten que fue por idolatría, lo mismo.
Muy bien. Lo primero a lo que Dios los entregó fue a la lujuria y la impureza. Versículos 24 y siguiendo 25:
Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador ¡el cual es bendito por los siglos! Amén.
He aquí otro ejemplo de Pablo pensando cómo hebreo. Porque cada vez que un judío ortodoxo nombra la palabra de Dios, siempre concluye con la frase baruch hu, "Es bendito". Y como ven, Pablo no podía escribir "el Creador", sin decir "el cual es bendito por los siglos de los siglos. Amén."
Como ven, cambiaron la semejanza de Dios en algo vil y degradante. Dios les había dado una forma que se hizo a semejanza de Dios, pero debido a que distorsionaron la semejanza de Dios y la profanaron, Dios dijo: "Está bien. Los dejo a que ensucien sus propios cuerpos con la lujuria y la impureza ". Pero eso es solo el primero. El siguiente "los entregó" se encuentra en el versículo 26 al 27:
Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución que debida a su extravío.
En una palabra, ¿qué está describiendo Pablo? La homosexualidad. Es el siguiente paso hacia la perdición. Es curioso que estos primeros juicios perjudicaron sus cuerpos. Veremos que el juicio final perjudicó sus mentes.
Es interesante que Pablo dice que fueron las mujeres las que lideraron el camino en la homosexualidad. Y en cuanto a Grecia, eso es históricamente correcto. En la isla de Lesbos había una poetisa griega llamada Safo, del siglo noveno al octavo antes de Cristo, que era lo que llamamos lesbiana, de ahí viene la palabra, y escribió poesía que glorificaba este tipo de relaciones. De cierta forma, era una poesía muy hermosa, pero tan corrupta. Y es extraordinario que a veces excelentes formas del arte se utilizan para glorificar a las cosas más impías.
Y parece ser que los hombres siguieron el patrón de las mujeres. Y he notado que es un fenómeno bastante común. Los hombres, de alguna manera, son criaturas sin coraje, ¿lo sabían? Si la mujer tomará la iniciativa en muchos ámbitos, el hombre se lo permitiría. Pero los resultados nunca son la intención de Dios. Dice que recibieron en sí mismos, o "en sus propias personas, la pena debida de su error". ¿Actualmente qué palabra se usaría para resumir eso? El SIDA, así es. Pero no creo que el SIDA sea la única consecuencia de ello. Creo que es el último y tal vez el más drástico. Pero Pablo dice en 1 Corintios 6:18 (Reina Valera 1960): “Cualquier otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo, pero el que fornica, contra su propio cuerpo peca”. Y he llegado a la conclusión de que debemos tener eso en cuenta. Es imposible cometer una inmoralidad sin causarle algún tipo de daño al cuerpo. Y llegué a esta conclusión al ministrar a los enfermos: si dejamos de lado esto como una causa muy común de enfermedad, probablemente no abordaremos los problemas fundamentales de la gente que viene para el ministerio. Entiendan que, no estoy diciendo que no pueda ser perdonado. Pero sí digo que hay que enfrentarlo y reconocerlo tal cual es y los resultados deben ser reconocidos.
Bien. Entonces ese es el segundo término: "los entregó". Ahora pasamos al tercero, que está justo a la vuelta de la página, en los versículos 28 al 32. Estos son versículos terribles. Nunca los leo sin una sensación de angustia, y sin embargo me veo obligado a reconocer su absoluta precisión. Si hay algo del Señor es que EL dice las cosas como son. Y seguimos, en el versículo 28:
Como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a...
Hagamos una pausa, por un momento. No querían tener a Dios en cuenta. ¿Por qué no? Creo que este es el diagnóstico de un problema que es universal en el ambiente de hoy. ¿Por qué no aprobaban tener en cuenta a Dios? Porque sabían que, si lo tuvieran en cuenta, serian responsables ante él. Tendrían que rendir cuentas de sí mismos. Y me parece que lo que veo en el humanismo en general, a lo que se oponen apasionadamente es a la noción de que están sujetos a Dios, de que tienen que dar cuentas a Dios por lo que hacen.
Pues ya ven, como filósofo, tuve que, por supuesto, investigar las teorías científicas actuales, no como científico, sino en lo que implican generalmente. Y tengo que decir que-, y gracias a Dios, aunque no era religioso ni creía en la Biblia, - nunca pude creer en la teoría de la evolución. Para mí es la teoría más fantásticamente improbable que cualquiera pudiese concebir. ¿Por qué la gente la cree? Porque, como ellos mismos francamente admiten, la única alternativa es la creación. ¿Por qué les es inadmisible? Porque no quieren ser responsables ante Dios. Ese es el verdadero motivo básico.
Muy bien. Sigamos ahora más pronto. Como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios:
los entregó Dios a una mente reprobada…
¿Qué puede estar peor que una mente depravada? Los dos casos anteriores en los que Dios les entregó fueron a problemas físicos, pecados físicos; pero ahora la mente entera la tienen trastornada. Se volvieron:
Se han llenado de toda injusticia (Reina Valera 2015)
En realidad, esta lista contiene veintiún cosas. No nos quedará el tiempo para analizarlas en detalle. Pero les sugiero que las lean y piensen: "Así acaban las personas que se niegan a reconocer a Dios, de glorificarlo y darle gracias.”
de toda injusticia, maldad, avaricia y perversidad. Están repletos de envidia, homicidios, contiendas, engaños, mala intención.
Ahora en esta traducción la palabra "malicia" se usa dos veces, lo cual es extraño, porque es una palabra diferente. En esta primera vez yo usaría la palabra "vicio" que está mejor.
llenos de toda injusticia, maldad, avaricia y malicia; colmados de envidia, homicidios, pleitos, engaños y malignidad;… Son chismosos, detractores, aborrecedores de Dios (Biblia de las Américas)
Hermanos y hermanas, veamos en dónde quedan los chismosos en la lista. Es importante verlo. Porque, en mi opinión, el chisme es el pecado de la iglesia. Y estos se ubican al lado de los asesinos y los que odian a Dios.
injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a sus padres [fíjense en donde se lista], necios, desleales, sin afecto natural, implacables y sin misericordia.
La palabra que se traduce como "desleales" se refiere a gente con quien no se puede hacer un acuerdo. Y esa es quizás la característica que más destaca de nuestra era: la gente ya no está dispuesta a hacer convenios. Las naciones rompen los tratados, los gobiernos rompen las promesas, y los hombres y las mujeres rompen sus votos matrimoniales entre sí. El problema más grande de nuestra sociedad es que los hombres y las mujeres no están dispuestos a hacer pactos. Y finalmente:
Quienes habiendo entendido el justo juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen sino que también se complacen en los que las practican.
Me impresiona cómo a veces las personas que andan en este tipo de cosas se aprueban mutuamente. Me parece que creen que se sentirían solos si se apartaran. Entonces, cualquiera que sea igual de perversos que ellos, son aceptados.
Ahora les mostraré, y probablemente no nos quede el tiempo necesario, que en 2 Timoteo capítulo 3 versículos 1 al 5 encontrarán un paralelo histórico, en una versión Pablo dice que en los últimos tiempos los hombres… “se volverán" –(Biblia La Palabra Hispanoamérica-BLPH)- y él describe casi todas estas cosas. Romanos es la lógica y 2 Timoteo es el resultado histórico de ello. Entonces debemos tener eso en cuenta. Se está llevando a cabo.
Y déjenme terminar con esta frase que tengo: la corrupción es irreversible. Esto es de suma importancia. El resultado del pecado del hombre es la corrupción en cada área de su ser. La corrupción no se puede revertir en ningún área de la vida. Entonces el sistema de Dios es hacer una nueva creación, y comenzar de nuevo. Pero aquellos que no entran en la nueva creación deben soportar el inevitable incremento de la corrupción en sus vidas.
(fin de la sesión uno)
Sesión 2
En nuestra última sesión, cubrimos la primera etapa de esta peregrinación de la Epístola a los Romanos y voy a resumir brevemente como estuvo esa etapa. Se encuentra en la segunda mitad del capítulo uno y trata sobre la culpa universal de la humanidad. Y Pablo establece que todos los hombres con entendimiento normal han recibido, por medio de la creación y a través de sus propias capacidades lógicas y matemáticas internas, una adecuada y suficiente revelación de Dios en algunos de Sus aspectos. Y, por consecuente, son responsables de esa revelación. Pero Pablo dice que en realidad lo que sucedió con la raza humana es que no les convenía quedarse para retener el conocimiento de Dios y que se apartaron deliberadamente e inmediatamente comenzaron a crear para sí dioses falsos. Cayeron en la idolatría, lo cual es el peor pecado que también rompe el primer mandamiento. Y de esa idolatría siguieron por el camino que los llevó poco a poco al abismo. Y cuando tomaron este rumbo, Dios finalmente "los entregó": ante todo, a la lujuria y la impureza; luego a la homosexualidad; y finalmente a lo que Pablo llama "una mente depravada", que se expresaba con toda clase de vileza e iniquidad. Y ahí es donde termina el capítulo 1. Estamos, por así decirlo, en el fondo de un abismo horrible.
¿Cuántos de ustedes pueden recordar cuáles fueron los primeros dos pasos hacia la perdición que tomó la humanidad que la llevo hasta aquel horrible final? No lo glorificaron y no estaban agradecidos. Maravilloso. Que clase tan maravillosa.
Hoy vamos a entrar en el capítulo 2 y vamos a reflexionar en la próxima etapa de esta Peregrinación. El capítulo 2 trata de personas que han sido culpables de todas las cosas de las que la humanidad ha sido culpable, pero, no obstante, como han adquirido cierto conocimiento religioso, conocimiento genuino, sienten que son mejores y que están en una clase aparte debido al hecho de que saben lo que es correcto y saben lo que está mal. Y, en esencia, Pablo simplemente les indica que, lejos de mejorar, esto simplemente aumenta su responsabilidad. Son más responsables por el hecho de que saben más.
Ahora debemos recordar que Pablo hizo sus escritos hace más de diecinueve siglos. Y, por lo mismo, dirigió sus comentarios principalmente a su propio pueblo judío. Porque en aquel entonces el pueblo judío era el que tenía la ventaja sobre todas las demás naciones, - el que tenía, como dice Pablo, los oráculos de la palabra de Dios, conocían los estándares de Dios de lo correcto y lo incorrecto que la mayoría de las otras naciones no conocían. Pero Pablo dice que, lejos de mejorarlos, eso simplemente los hace más responsables del mal que hacen.
Ahora creo que es importante entender que después de diecinueve siglos, de cierta forma, se le ha dado vuelta a la tortilla. Ahora no son los judíos los que tienen el conocimiento; son los cristianos profesos. Muchos de nosotros, debido a nuestros antecedentes nacionales y raciales, tenemos detrás de nosotros siglos de tradiciones cristianas y conocimiento de Dios, y familiaridad con la Biblia. Así que, con respecto a la responsabilidad por lo que uno sabe, ahora estamos en el lugar de los judíos de hace diecinueve siglos. Que no exonera a los judíos, pero nos impone el mismo tipo de responsabilidad que tenía el pueblo judío en aquel entonces. Y, aunque Pablo dice, dirigiéndose a su propia gente, él dice: "Tú, siendo judío. . . " No voy a cambiar las palabras, pero quiero que piensen que hoy diría, "Tú, siendo cristiano". Ya ven, creo que está muy claro por el estado de la iglesia de hoy que muchos de Los cristianos se conforman con saber más que otras personas, pero sin poder aplicarlo. Ese fue precisamente el problema de los judíos en los días de Pablo. No quiero entrar en detalles particulares de los escándalos en la iglesia porque tarde o temprano pasarán a ser parte del pasado y habrá nuevos escándalos. Pero enfrentemos la realidad: estamos en el mismo lugar que los judíos del primer siglo. Somos los que nos corresponde más para dar cuentas. Veremos más de esto a medida que sigamos.
Voy a leer ahora los primeros 16 versículos del segundo capítulo de Romanos. Romanos 2, empezando con el versículo 1 (RV 2015)
Por lo tanto…
Si ven que Pablo dice "por lo tanto", tienen que prestar mucha atención y preguntarse: "¿A que viene ese 'por lo tanto?" Muchos de ustedes han escuchado mi lema: "Cuando encuentren un 'por lo tanto' en la Biblia, hace falta averiguar porque está ese "por lo tanto." Bueno, este "por lo tanto" se refiere al capítulo uno, que concluye que toda la humanidad es culpable. Ahora se trata de las personas que juzgan a los demás porque conocen más, pero están en la misma categoría. Entonces es por eso que empieza con "por lo tanto".
Por lo tanto, no tienes excusa, oh hombre, no importa quién seas tú que juzgas, porque en lo que juzgas a otro te condenas a ti mismo, pues tú que juzgas haces lo mismo. Pero sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que practican tales cosas. Oh hombre que juzgas a los que practican tales cosas y haces lo mismo, ¿supones que escaparás del juicio de Dios? ¿O menosprecias las riquezas de su bondad, paciencia y magnanimidad, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido acumulas sobre ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios. . . .
Voy a cortar aquí para decir que cosa tan terrible esa, ¿no? Acumular ira para uno mismo.
(Dios) Él recompensará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que por su perseverancia en las buenas obras buscan gloria, honra e incorrupción; pero enojo e ira a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre toda persona que hace lo malo (el judío primero, y también el griego); pero gloria, honra y paz a cada uno que hace el bien (al judío primero, y también al griego). Pues no hay distinción de personas delante de Dios. Así que todos los que pecaron sin la ley, sin la ley también perecerán; y todos los que pecaron teniendo la ley, por la ley serán juzgados. Porque no son los oidores de la ley los que son justos delante de Dios sino que los hacedores de la ley serán justificados. Porque cuando los gentiles que no tienen ley practican por naturaleza el contenido de la ley, aunque no tienen ley son ley para sí mismos. Ellos muestran la obra de la ley escrita en su corazón, mientras que su conciencia concuerda en su testimonio; y sus razonamientos se acusan o se excusan unos a otros . . .
Ahora, como siempre, Pablo es bastante intenso y eso requiere mucho cuidado para descubrir exactamente lo que está diciendo. Permítanme señalarles, en primer lugar, lo cual es muy importante, que Pablo nos da cinco principios fundamentales del juicio de Dios que vamos a ver primero y luego veremos algunas de las otras cosas que Pablo dice en ese pasaje.
El primer principio del juicio de Dios se encuentra en el versículo 2, pero voy a tomar la lectura marginal, que me parece que se apega más de cerca al original. El texto que leo dice, “el juicio de Dios justamente cae sobre los que practican tales cosas,” y el texto literal dice, "el juicio de Dios es según verdad contra los que practican tales cosas,” Así que el primer principio es que el juicio de Dios va de acuerdo con la verdad. Y pienso, principalmente, que eso significa que va de acuerdo con la verdad de la Palabra de Dios. Esto es muy importante.
En Juan 17 y versículo 17, hablándole al Padre, Jesús dice: “tu palabra es [la] verdad [o “verdad”].” Eso es de tremenda importancia. “tu palabra [la Palabra de Dios] es verdad.” Me parece bien que solo repitamos esas palabras juntos: “Tu Palabra es la verdad.” Una vez más: “Tu Palabra es la verdad.”
Entonces, Pablo al decir que seremos juzgados según la verdad, lo que quiere decir es que seremos juzgados de acuerdo con la Palabra de Dios. Y Jesús mismo lo dijo. En Juan capítulo 12, versículos 47 y 48, Juan advirtió a la gente de su época que algún día enfrentarían un juicio de acuerdo con las palabras que les había hablado. Juan 12:47–48, Jesús habla:
AL que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido á juzgar al mundo, sino á salvar al mundo. El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.
Entonces, debemos tener en cuenta que conforme leemos las Escrituras, ya nos estamos enfrentando a nuestro juez. Y es por eso que Pablo dice en 1 Corintios capítulo 11, que debemos juzgarnos a nosotros mismos de manera que no debamos ser juzgados por Dios. Si leemos la Palabra de Dios, la aplicamos en nuestras vidas, nos arrepentimos y alineamos nuestras vidas con la Palabra de Dios, eso es juzgarnos a nosotros mismos. Porque este es el estándar del juicio divino. Si hacemos eso, Dios no nos juzgará. Realmente tenemos solo dos opciones, va para todos nosotros. Podemos juzgarnos a nosotros mismos de acuerdo con la Palabra de Dios y alinear nuestras vidas con la Palabra de Dios; o podemos negarnos, y entonces Dios tendrá que juzgarnos según Su Palabra. Pero una de las más grandes misericordias de Dios que Él nos ha dado a través de la Biblia es que Él nos ha dado el estándar de juicio de Dios para que podamos aplicarlo a nosotros mismos. Y como Pablo indica en este capítulo en particular, la persona a quien se le aplica el estándar no son los hermanos, ni el vecino, sino uno mismo.
El segundo principio del juicio de Dios se establece en el versículo 6, donde Pablo dice que Dios “el cual pagará a cada uno conforme a sus obras.” Por toda la Biblia, se enfatiza que el juicio de Dios se basará en nuestras obras, en nuestros hechos, en lo que hacemos. No seremos juzgados por lo que hemos pretendido ni por las oraciones que hemos orado, seremos juzgados por lo que realmente hemos hecho.
Si pasa a 1 Pedro capítulo 1, Pedro enfatiza esto con un lenguaje muy claro. 1 Pedro capítulo 1 versículo 17:
Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno ,
Estas palabras se dirigen a los cristianos, ¿lo notaron? Si llamamos a Dios Nuestro Padre, lo cual tenemos derecho de hacerlo como cristianos, debemos tener en cuenta que Él juzga imparcialmente según las obras de cada persona. Luego dice, y esta es una afirmación extraordinaria, y que la mayoría de los cristianos no estarían muy dispuestos a recibir. Dice:
conducíos con temor todo el tiempo de vuestra peregrinación. . .
Eso no se escucha en muchas partes. Pero hay un sentido en el que debemos vivir con el temor de Dios, sabiendo que algún día vamos a rendirle cuentas a Dios por las vidas que hemos llevado. Y dejando en claro que son los cristianos a quienes se dirige, Pedro continúa en el siguiente versículo (versículo 18):
Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir …no con cosas corruptibles como oro o plata… sino con la sangre preciosa de Cristo como de un cordero sin mancha y sin contaminación.
Ya ven, una razón por la que tenemos que caminar tan solícitamente con Dios es por el tremendo precio que pagó para redimirnos: la sangre de su propio Hijo. La vida misma de Jesús. Tal valor es el que Dios nos ha puesto. Y cuando uno más valora algo, más cuidadoso uno es con esa cosa. Y así, Dios es muy cuidadoso al observar las vidas de cada uno de Sus hijos redimidos por el precio que pagó para redimirnos.
Si entran a una tienda barata y compran una pieza barata de joyería, realmente no se sentirían muy angustiados si la pierden. Pero si su marido (supongamos que tienen un marido y es generoso) les compró un anillo verdaderamente hermoso y bastante costoso, o lo que sea, mi esposa me sonríe- le agrada este tema; tendrían mucho, mucho cuidado con lo que le sucede a ese anillo, ¿no es así? No solo por su valor sino por quien se los regaló. Entonces, Pedro dice que debemos ser muy cuidadosos con las vidas que llevamos, debido a la gran inversión que Dios ha hecho en cada uno de nosotros.
Y enfatiza que Dios nos juzgará por lo que hacemos. Ténganlo en cuenta. No van a ser juzgados por su denominación religiosa, serán juzgados por sus obras. No podrán presentarse ante Dios y decirle: "Bueno, pero soy metodista o soy Bautista". Dios les diría: "Ese no es el punto". El punto es ¿cómo has vivido?”
Regresen a Romanos capítulo 2, el tercer principio del juicio se menciona en el versículo 11: “Porque en Dios no caben favoritismos.” (BLPH) Dios no tiene favoritos. Esa palabra “favoritismo” no capta todo él significado. La versión Reina Valera Antigua dice, “Porque no hay acepción de personas para con Dios,” que es una mejor traducción si pueden entenderlo. La palabra "persona" en griego es igual a la palabra "cara". Pero se refiere a la apariencia externa de una persona. No sé si alguna vez han leído obras de teatro anticuadas (probablemente ya no se use) pero estas tienen una lista al comienzo de "Dramatis Personae": las Personas del Drama. Por siguiente menciona a los diversos personajes que se enumeran. Ese es el significado de la palabra. Se refiere a cómo es uno en el escenario. El papel que uno interpreta. Y Pablo dice que a Dios no le interesa el personaje que se interpreta. A Dios le interesa lo que realmente es uno. Entonces nadie va a ser juzgado por su papel en la vida. El general será juzgado de la misma manera que el soldado en el ejército. El predicador será juzgado de la misma manera que el recién converso. El hombre rico será juzgado de la misma manera que el mendigo en la calle. No hay que mirar las apariencias de las personas y juzgarlas a base de estas.
En la epístola de Santiago, Santiago reprende a los cristianos de su época diciendo: "Hacen distinción de personas entre el hombre rico que entra vestido de ropa espléndida y el hombre pobre que simplemente no tiene nada que recomendarse a sí mismo. Se están fijando en lo externo". Pedro lo dice y Santiago lo dice y Pablo lo dice: "Dios se fija en el interior.”
Y luego el siguiente principio de juicio es muy importante para nosotros hoy en día y se insinúa (no se menciona) en el versículo 12: “Porque todos los que sin la ley han pecado, sin la ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados.” La forma en que lo interpreto es que seremos juzgados según el conocimiento que guardamos. Si tenemos conocimiento completo de la Ley, seremos juzgados por ello. Pero si nunca tuvimos ese conocimiento, seremos juzgados por el conocimiento que tenemos. Y nuevamente, debo aplicarlo con ustedes y conmigo mismo, y los países en los que vivimos. Les hago la pregunta: ¿Ha habido alguna vez una generación de cristianos en la historia de la iglesia que tenga más conocimiento disponible que nuestra generación en la que vivimos? Tenemos tantas Biblias como nos alcance a comprar, comentarios, libros de interpretación, devocionales. Asistimos a conferencias y reuniones; Prendemos la radio y escuchamos a un predicador. Es maravilloso. Den gracias a Dios por eso. Gracias a Dios por la libertad que lo permite. Pero tengan en cuenta que conlleva una tremenda responsabilidad. Vamos a tener que responder a Dios por el conocimiento que está disponible para nosotros en nuestra época y en nuestra generación. Y realmente, sinceramente, tiemblo tan solo pensar en lo que eso implica para mí, personalmente.
Y finalmente, el quinto principio que está en el versículo 16:
en el día en que Dios juzgará por medio de Jesucristo. los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio
Cuando dije que Dios va a juzgar nuestras obras, no me refiero simplemente a las acciones, sino que va a juzgar los motivos e intenciones detrás de esas acciones. Ya ven, dos personas pueden hacer algo que al exterior se ven igual, pero las intenciones pueden ser bastante diferentes. Dos personas pueden contribuir generosamente a alguna causa cristiana, uno puede hacerlo con un corazón sincero de amor por el Señor y su pueblo y su obra; el otro podría hacerlo para impresionar a sus compañeros miembros de la iglesia. El acto externo es el mismo, la cantidad es la misma, pero las intenciones son totalmente diferentes porque Dios se fija en la intención.
Quiero que veamos este pasaje que está en 1 Corintios 4 y versículo 5. 1 Corintios 4:5:
Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.
Muchas veces se nos advierte que no debemos juzgarnos unos a otros. Y la razón particular dada aquí es que no tenemos todos los hechos. Porque solo vemos los actos externos, pero Dios se fija en los pensamientos y las intenciones del corazón y Dios los tendrá en cuenta a la hora de juzgar.
Ahora, regresando a romanos 2 por un momento. Quiero tratar con otro tema bastante difícil. Regresamos al capítulo 2 de Romanos, versículo 6. Dios dice que, “el cual pagará a cada uno conforme a sus obras,” y luego habla de dos tipos diferentes de personas: aquellos a quienes Dios acepta y aquellos a quienes Dios rechaza. Se describen en los siguientes versículos. Y dice, en el versículo 7 y 8:
vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, [Dios les dará]. Pero a los que son contenciosos [o interesados—y creo que aquí la esencia del problema es el egoísmo. Me he dado cuenta de algo conforme he tratado a la gente, de las características más notables de las personas que están bajo la influencia de Satanás, es que casi siempre son sumamente egoístas.] pero enojo e ira a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia.
Entonces hay dos clases de personas: aquellos que por perseverancia y haciendo el bien, buscan la gloria, el honor y la inmortalidad, recibirán la vida eterna; y aquellos que son egoístamente ambiciosos y rechazan la verdad de Dios por cualquier medio que se les revele, pero prefieren la injusticia: Dios responderá con ira e indignación.
Ahora, pienso que evaluar el juicio total de Dios está totalmente fuera de la capacidad de cualquiera de nosotros, pero permítanme que les muestre algo acerca de aquellos a quienes se describe que reciben la vida eterna. Hay dos características: en primer lugar, persisten en hacer el bien (por los hechos); en segundo lugar, buscan la gloria, el honor y la inmortalidad. Para mí, la palabra "buscar" indica fe. Creen que Dios los recompensará según su respuesta a Él y según como hayan actuado. Creo que esos son los dos requisitos básicos para ser aceptado por Dios en cualquier edad o generación. Antes del evangelio o durante el evangelio. Los dos requisitos básicos son hacer el bien, o poner en práctica lo que uno cree; y creer. Sin fe es imposible complacer a Dios. Pero hay muchas maneras distintas en que la fe se expresa en diferentes edades y generaciones.
Ahora, para poder ayudarlos, le pedí a Dios que me mostrara ejemplos de personas que no vinieron a Dios a base del Evangelio, y sin embargo caen en esta categoría de perseverar y hacer el bien y buscar la bendición de Dios. Y me gustaría que pasaran, brevemente, a Lucas capítulo 11, versículo 31 y 32 ( Reina Valera 1960). Reprendiendo a los hombres de su generación, Jesús dice:
La reina del Sur [la reina de Seba] se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y los condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón está en este lugar. Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán porque a la predicación de Jonás se arrepintieron, y he aquí más que Jonás en este lugar.
Ahora bien, me parece que esas dos clases de personas -la Reina de Seba y los hombres de Nínive- no van a resucitar con la resurrección de los cristianos porque se levantaran con la misma resurrección de las personas a quienes Dios ha rechazado. Pero serán aceptados a base de sus acciones. De acuerdo con el conocimiento disponible para ellos, respondieron con fe a Dios con sus acciones. Entonces esas son las dos categorías de personas: aquellos que, por lo que hacen, expresan su fe en Dios; y aquellos que rechazan la verdad de Dios y prefieren la injusticia.
Ahora, en caso de que inmediatamente se pongan a tratar de determinar exactamente a qué categoría pertenecen, permítanme darles otra declaración de Romanos 11 con la cual concluiremos este estudio... Romanos 11:33: (Reina Valera 1960)
¡Oh profundidad de las riquezas, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!
Así que déjame advertirles que no asuman inmediatamente el cargo de juez. No les corresponde. Solo hay un juez y ese es Dios. Y se nos dice específicamente que sus juicios son inenarrables. No pueden evaluar los juicios de Dios. En última instancia, deben asumir la postura de Abraham que dijo: “El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? ". (Genesis 18:25, Reina Valera 1960)
Cuando yo era un predicador joven, hace mucho tiempo, solía pensar que era responsable de saber exactamente quién se iría al cielo y quién no. Y cuanto más lo investigaba, menor se hacia la cifra de personas que me parecían que se irían al cielo. Eventualmente se redujo a aproximadamente 15½ y tenía mis dudas sobre la mitad. Pero Dios me mostró que no era asunto mío. ¡Gracias a Dios! Entonces, no asuman el puesto de juez. No nos corresponde.

Materiales de estudio
Cuando esté disponible, esta enseñanza incluye un bosquejo del sermón y una transcripción para uso personal, preparación de mensajes o discusiones de estudios bíblicos.
Código: MV-4226-100-SPA









