Romanos Completo: El Destino de Israel y de la Iglesia, (Romanos 10:1-11:5)

Derek Prince
Published: 1990
Last Updated: septiembre de 2026
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Embárcate en un profundo viaje a través de los sermones 'La Peregrinación Romana' de Derek Prince. Profundiza en la Palabra y las profecías bíblicas mientras exploras la elección divina de Dios, el papel del remanente escogido y las complejidades del rechazo de Israel al Mesías. Descubre los misterios a través de las escrituras y allana tu camino espiritual.
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Esta es la tercera sesión de nuestra serie sobre Romanos 9–11. Me apena pensar que realmente no he llegado al final del capítulo 9 todavía, y me quedo pensando qué sigue exactamente. Tengo que volver a la última parte del capítulo 9 porque lo analicé tan rápidamente que dudo que todos ustedes hayan recibido todo lo que contenía.
Volviendo a Romanos 9:27, Pablo dice:
También Isaías clama tocante a Israel: SI FUERE EL NÚMERO DE LOS HIJOS DE ISRAEL COMO LA ARENA DEL MAR, TAN SÓLO EL REMANENTE SERÁ SALVO; PORQUE EL SEÑOR EJECUTARÁ SU SENTENCIA SOBRE LA TIERRA EN JUSTICIA Y CON PRONTITUD. Y como antes dijo Isaías: SI EL SEÑOR DE LOS EJÉRCITOS NO NOS HUBIERA DEJADO DESCENDENCIA [una simiente], COMO SODOMA HABRÍAMOS VENIDO A SER, Y A GOMORRA SERÍAMOS SEMEJANTES.
Así que estas profecías de Isaías señalan muy claramente que es solo un remanente elegido de Israel el que al final cumplirá los propósitos de Dios.
En el versículo 27 dice “el remanente”. No “un” remanente como dicen algunas versiones antiguas, sino “el” remanente, el remanente elegido y conocido de antemano. Entenderá—este tema de la elección de Dios y de la presciencia de Dios está presente en todos estos capítulos. A menos que podamos comprender eso, en realidad no captaremos el mensaje.
Y entonces Pablo trata de explicar por qué Israel falló. Creo que es importante para todos nosotros porque podría sucederle a usted o a mí. Tiene que entender que en la perspectiva de Pablo, hace 19 siglos, era todavía increíble que el pueblo judío rechazara a su Mesías. Nos hemos acostumbrado tanto a ese hecho 19 siglos después, que ya no nos sorprende. Pero para Pablo precisa una exigente explicación y una gran cantidad de citas del Antiguo Testamento para convencer, primero que todo, a sí mismo, y luego a sus lectores, que realmente así es como iba a suceder. Vemos casi 2.000 años atrás cuando, en cierto sentido, los judíos habían sido desplazados de su posición. Estamos tan acostumbrados a ello que realmente no esperamos una explicación. Pero tiene que volver a la época de Pablo y darse cuenta de que para él y para muchos otros como él, eso era un misterio tan desconcertante que él tuvo que acudir a las Escrituras para encontrar una respuesta. Y esta es su respuesta, que aunque Israel se multiplicaría y se volvería un pueblo muy numeroso, solo el remanente al final será salvo.
Cuando llegamos al final del capítulo 11, dice que todo Israel será salvo. Pero tenemos que poner estos dos pasajes juntos: el de todo Israel con el del remanente escogido. Estos dos pasajes se explican mutuamente.
Y luego Él dice:
¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe; mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó. ¿Por qué? [una pregunta importante para Pablo—¿Por qué?] Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley.
Ellos intentaron ganarse la justicia de Dios. Pero la justicia de Dios, conforme Él la ofrece solamente puede recibirse por la fe. Porque ellos trataron de ganársela, no la recibieron por la fe.
Lo mismo es cierto de muchos cristianos que asisten a la iglesia. Todavía creen que deben ganarse la justicia de Dios. y si usted piensa que tiene que ganársela, no la recibirá por la fe, ¿lo ve? Porque se excluyen mutuamente. Si la obtiene por méritos, no la necesita por la fe. Si la recibe por la fe, es porque no pudo ganársela. Israel es la muestra de esto, pero se ha desarrollado igualmente en la iglesia. Creo que quizá la mayoría de cristianos profesantes creen que tienen que hacer algo para merecer la justicia de Dios. La verdad es que no puede adquirirse.
Y entonces Él llega al versículo final, versículo 33:
. . . como está escrito [y de nuevo, es una cita de Isaías]: HE AQUÍ PONGO EN SION PIEDRA DE TROPIEZO Y ROCA DE CAÍDA; Y EL QUE CREYERE EN ÉL, NO SERÁ AVERGONZADO [es una traducción mucho mejor que “decepcionado”].
La piedra de tropiezo con la que cayó el pueblo judío fue el Mesías. En Isaías 8 versículo14, eso también fue pronosticado. Isaías 8:14, hablando del Señor, el Mesías:
Entonces él será por santuario; pero a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén.
Así pues, Jesús es o bien un santuario si usted cree y recibe por fe, o una piedra sobre la cual tropieza y cae. Eso todavía es cierto hoy. Él sigue siéndolo. O bien usted entra por la fe en el santuario, o tropieza con la piedra de tropiezo. Y la verdadera esencia de la roca de caída o piedra de tropiezo es que usted no puede alcanzar la justicia de Dios mediante su propio esfuerzo. Y eso nunca conviene a los religiosos. Las personas religiosas nunca quieren realmente oír eso porque de algún modo piensan que pueden hacer algo para merecerlo.
Hay otros dos pasajes que podríamos mirar. 1 Corintios 1:23. Pablo habla acerca de su mensaje:
pero nosotros predicamos a Cristo [o el Mesías] crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura . . .
Otra vez encontramos que el Mesías crucificado es la piedra de tropiezo.
Y solo un versículo más en esa línea, …Gálatas 5:11:
Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía?
En otras palabras, si yo predico que usted tiene que hacer algo para ganarlo, entonces yo no sufriría persecución.
En tal caso se ha quitado el tropiezo de la cruz.
Tenga presente que la cruz es siempre una piedra de tropiezo. Porque afrenta todo orgullo humano e hipocresía humana. Nos despoja de nuestros méritos propios y solo nos deja la confianza en la misericordia inmerecida de Dios. Y no basta con tomar esa decisión una vez cuando nos salvamos. En realidad tenemos que tomar esa decisión de nuevo cada día. “Confío en la misericordia inmerecida de Dios. Mi justicia no proviene de lo que yo hago, viene de Dios por la fe”.
Ahora pasaremos al capítulo 10, cuyo tema realmente es, y continúa naturalmente, la “justicia basada en la fe versus la justicia basada en la ley”. Pablo empieza con una plegaria por la salvación de Israel. Debemos tener esto en mente, aunque es muy emocionante, lo que está sucediendo en la tierra de Israel hoy y las muchas profecías que se están cumpliendo, tengamos presente que la única cosa que puede suplir la necesidad de Israel es salvación. Sin eso, la tierra y todos los demás sucesos emocionantes a la larga no sirve—y Pablo prosigue:
Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia.
Se dará cuenta si usted conoce al pueblo judío, la mala acogida que experimentará de parte de ellos si hace semejante declaración. Si hay una cosa que no quieren oír, es que no saben. ¿Lo ve? Pero usted puede entender por qué Pablo no solo era persona grata para todos ellos.
Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios.
Observe esa frase “no se han sujetado”. ¿Cuál era el problema que esa frase revelaba? Orgullo, así es. Pero no señale a los judíos ni diga que su problema fue orgullo, porque para todos nosotros es algo muy humillante tener que reconocer “no tengo mérito alguno delante de Dios aparte de su misericordia inmerecida y el hecho de que Jesús tomó mi lugar y murió en la cruz”. Lo ve, ese es el problema.
Ahora llegamos a una afirmación muy importante en Romanos 10:4:
Porque el fin de la ley es Cristo [yo prefiero decir el Mesías en este contexto], para justicia a todo aquel que cree.
Esa declaración se aplica a todos los creyentes, judíos o gentiles, católicos o protestantes, bautistas o metodistas, no hay diferencia.
En esta traducción que leo donde dice “la ley”, el artículo “la” aparece, como lo reconoce en mi texto particular. Porque Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree. Principalmente habla acerca de la ley de Moisés, la ley. Pero la ley de Moisés es nada más un modelo de cualquier ley. Cristo es el fin de la ley como medio para alcanzar la justicia a todo aquel que cree. Esa es una declaración de gran trascendencia. Si usted cree en Jesús, la muerte de Cristo en la cruz ha terminado la ley como un medio para ser justificado con Dios.
Una vez más, todo lo que hay de religioso en nosotros se rebela contra esa declaración. ¿Quiere decir que no puedo hacer nada? La respuesta es absolutamente nada aparte de creer y confiar en Dios. Confiar en su misericordia.
Ahora quiero dedicar un momento a examinar esta declaración porque es extremadamente importante y cobra mayor importancia a medida que más judíos se vuelven a su Mesías. No sé si usted esté al tanto de esto, pero el número de judíos que se están volviendo a Jesús como Mesías aumenta cada mes. No solo en los Estados Unidos, sino incluso en Israel—aunque no es un movimiento grande, es muy significativo. Y ciertas preguntas surgen que son tratadas en Romanos, una parte en esa sesión, y otra parte en el siguiente pasaje de Romanos.
Algunos le dirán que Cristo es la meta de la ley pero no el fin, debido al significado de la palabra que se traduce “fin”. Yo creo en investigar el uso de una palabra en la Biblia, porque esa es la mejor guía para saber lo que significa. Le ayudaré con una pequeña investigación. La palabra griega, para los que les interese, es?telos?. Y aparece un total de 37 veces en el Nuevo Testamento. Se usa como fin solo 11 veces, como meta solo 3 tres veces, y como fin y meta 23 veces. Es decir, de 37 veces se usa como meta solo 3 veces, que representa menos del 8 por ciento. En otras palabras, y de nuevo venimos a este principio, si usted quiere traducirlo solo como meta, tiene que tener razones objetivas externas de mucho peso, porque no es la traducción usual de la palabra.
De hecho, en este caso y personalmente creo que son los dos. Cristo el Mesías es la meta y también el fin de la ley como medio para alcanzar la justicia. Toda la ley apuntaba a Jesús, Él es el único que guardó la ley perfectamente. En Él la ley se cumplió perfectamente y en Él las deudas pendientes con la ley fueron pagadas para que podamos ser libres de ellas por medio de su muerte a favor nuestro en sacrificio y en nuestro lugar.
Sin embargo, es muy, muy importante comprender que ese es el fin de la ley solo en ese asunto particular. Y quiero presentarle otros siete propósitos de la ley que todavía se aplican a usted y a mí hoy. No voy a tratar esto en detalle pero es muy importante verlo. Voy a seguir hacia abajo, están en su bosquejo si quiere seguirlo.
Primero que todo, la ley, o lo que se llama en Hebreo, la Torá, revela de manera única la rectitud, la santidad, la sabiduría, y la justicia de Dios. Es una revelación única, no hay nada que se le parezca ni se le compare. Y curiosamente, cuando quiero enseñar sobre la santidad, el punto de partida siempre es el tabernáculo de Moisés. Para mí, el tabernáculo de Moisés es el llamado más exigente y más imperioso a la santidad que existe. No puedo detenerme a explicarlo, pero puedo recomendarle mis mensajes de audio sobre el tema, solamente lo mencionaré. Es única, no hay nada en el mundo que tenga el mismo desafío a la santidad, la rectitud y la justicia que la ley.
Segundo, la ley diagnostica el problema fundamental del hombre, que es el pecado. Aparte de la ley, realmente no conocemos de pecado. Romanos 3:20 dice:
porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
Y Romanos 7:7 dice:
Pero yo no conocí el pecado sino por la ley.
Cuando usted va al médico, lo primero que Él hace no es sacar unas pastillas y administrárselas. Él pone un termómetro en su boca y realiza toda clase de exámenes detallados para descubrir cuál es su problema. Él busca curarlo. Lo mismo es cierto del trato de Dios con la humanidad. La primera cosa que necesitamos saber es cuál es nuestro problema fundamental. La respuesta es el pecado. Pero lo único que diagnostica ese problema adecuadamente es la ley. Solo cuando somos confrontados con la ley descubrimos que nuestro problema es el pecado.
Podría decir esto partiendo de los estudios de filosofía, porque toda clase de filósofos han tratado de analizar los problemas del hombre y encontrar la solución, pero sin la revelación de las Escrituras nunca llegan al diagnóstico del pecado. Las Escrituras son la única fuente de diagnóstico.
Tercero, la ley revela la incapacidad del hombre de salvarse a mí mismo. Al final de Romanos capítulo 7, que se ocupa exclusivamente de la ley, Pablo exclama:
¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
Se da cuenta de que no puede librarse solo.
Cuarto, la ley predijo y prefiguró el Mesías. No solo diagnosticó el problema, sino que nos mostró el remedio. El remedio no está en nosotros, está en otro. Está en Jesús el Mesías, y en su muerte expiatoria en sacrificio. En Lucas 24, después de su resurrección, Jesús dijo a sus discípulos que todo lo que estaba escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los Salmos se había cumplido en Él. Así que Él es el cumplimiento de los tipos, las sombras y las predicciones de la ley de Moisés. Todos apuntaban a Él. De hecho, yo me atrevería a decir que cada sacrificio en la ley revela algo acerca de Jesús, algún aspecto de Jesús.
Quinto, la ley mantuvo al pueblo judío en custodia para el Mesías. Creo que mejor miremos esa cita, está en Gálatas 3:23:
Pero antes que viniese la fe, estábamos [se refiere al pueblo judío] confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.
La ley mantuvo al pueblo judío durante casi 15 siglos encerrado para la revelación del evangelio que iba a venir.
Esto se volvió muy evidente para mí cuando me dirigía a una numerosa congregación de casi dos o tres mil chinos en Singapur. Mientras los miraba, pensé, “difícilmente hay alguien aquí que no tenga ancestros que adoraron ídolos”. Y con mucha frecuencia, es el padre o el abuelo. Entonces pensé, “Jesús nunca hubiera podido venir al pueblo chino porque si él hubiera obedecido a sus padres, hubiera tenido que ser un idólatra”. Ese es un pensamiento sobrecogedor. Y pensé, “A Dios le tomó mucho tiempo producir un pueblo al cual pudiera confiarle a su Hijo Jesús, para que Él tuviera una relación correcta con sus padres, con las autoridades, y con otros”. De ningún otro pueblo que haya existido en la historia de la humanidad eso es cierto.
Muy bien, el siguiente propósito es que constituye la base de una legislación justa para muchas naciones, entre ellas Gran Bretaña y los Estados Unidos. Solo un pasaje en una oración de Nehemías, capítulo 9. Nehemías 9:13, orando a Dios dice:
Y sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos [ordenanzas justas y leyes verdaderas].
Nunca y en ningún lugar ha habido otro conjunto de leyes semejantes que se hayan dado a la humanidad. Y básicamente, como una declaración general, las naciones que han vivido conforme a esas leyes han prosperado y han predominado. Y las naciones que han empezado a rechazar esas leyes han empezado a resbalar otra vez. Desafortunadamente, eso es cierto de los Estados Unidos y Gran Bretaña, y de las naciones escandinavas y otras. Así que nunca podremos medir el beneficio para la humanidad que ha significado ese modelo de leyes que Dios comunicó por medio de Moisés.
Y finalmente, y en algún sentido lo más emocionante, es que la ley es un tema inagotable para la meditación edificante. Busquen Salmo 1:2–3. ¿Cuántos de ustedes saben el Salmo1 de memoria?
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado.
Hay pues tres cosas negativas de las que tiene que cuidarse si quiere ser bendecido. No debe andar en consejo de malos, ni estar en camino de pecadores, ni sentarse en silla de escarnecedores. Observe que progresivamente se aminora el paso. Primero anda, luego está, y luego se sienta. Ahí es cuando está en peligro.
En cambio, la persona a quien Dios bendice:
Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.
Nunca se puede pasar demasiado tiempo meditando en la revelación del Señor. Pero la meditación del Señor se vuelve realmente eficaz cuando usted conoce al Mesías, porque todo en ella, de una u otra forma, apunta a Jesús.
Permítame entonces recapitular esos siete propósitos de la ley que siguen vigentes. Revela de manera única la rectitud, la justicia, la sabiduría y la santidad de Dios. Diagnostica el problema fundamental del hombre: el pecado. Revela la incapacidad del hombre para salvarse a sí mismo. Predice y prefigura al Mesías. Mantuvo al pueblo judío cautivo para el Mesías. Es la base de una legislación justa para muchas naciones. Y es un tema inagotable para la meditación edificante.
Hay una sola cosa para la cual ya no es aceptable, y es como medio para justificarse con Dios. La muerte de Jesús anuló esto.
Ahora veamos el contraste, volviendo a Romanos 10, un contraste entre la justicia que depende de la ley y la justicia que depende de la fe. Romanos 10:5–7:
Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.
Si usted guarda la ley completamente todo el tiempo, no necesita ninguna otra justicia. Pero lo cierto es que nadie lo ha logrado jamás. Entonces no podemos depender de eso. Y Santiago dice que si usted quebranta un mandamiento, es culpable de toda la ley. No puede dividir la ley en pequeñas secciones y decir, “Guardaré esta parte, pero no aquella. . “. Porque es una unidad completa. O bien la observa toda todo el tiempo o no alcanza la justicia por medio de ella.
Y luego sigue:
Pero la justicia que es por la fe dice así [aquí cita de Deuteronomio, parafraseando, y dice:]: NO DIGAS EN TU CORAZÓN: ¿QUIÉN SUBIRÁ AL CIELO? (esto es, para traer abajo a Cristo); O, ¿QUIÉN DESCENDERÁ AL ABISMO? (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos).
Lo que Moisés dijo y Pablo retoma es que la justicia de la fe depende no de algo que deba hacerse, sino de algo que ya se ha hecho. Usted no tiene que subir al cielo, no tiene que descender al abismo. Cristo vino del cielo, Él descendió al infierno, Él consumó la expiación, está concluida, usted no tiene que hacerla. Y no tiene que volver a hacerse.
Y luego Pablo continúa, ¿cómo recibimos esta justicia basados en la fe? Y estos son unos de los versículos más importantes del Nuevo Testamento. Como señalé, es absurdo llamar estos tres capítulos una divagación cuando la clave para alcanzar la justicia por la fe está justo en medio del capítulo central.
Bien, ¿cuál es el mensaje? Versículo 8 y siguientes:
CERCA DE TI ESTÁ LA PALABRA, EN TU BOCA Y EN TU CORAZÓN. Esta es la palabra de fe que predicamos . . .
Así que esta justicia viene por medio de una palabra, la palabra del evangelio. El mensaje del evangelio es la única llave que le abre la puerta a la justicia de fe. Piense cuánta importancia le atribuye esto. Aparte de la proclamación de este mensaje, incluso las personas que anhelan alcanzar la justicia no pueden hacerlo. Qué gran obligación tenemos de proclamarlo a toda la raza humana. No limitarnos a ir al culto dominical y cantar unos himnos. Eso no nos libera de nuestra deuda con la humanidad. ¿Qué dice?
CERCA DE TI ESTÁ LA PALABRA, EN TU BOCA Y EN TU CORAZÓN. Esta es la palabra de fe que predicamos . . .
Note que en la justificación por la fe hay dos partes de la personalidad humana que deben estar involucradas. La boca y el corazón. Y en estos tres versículos, Pablo usa cada una tres veces. Las primeras veces dice la boca, luego el corazón, y la última vez es el corazón y luego la boca. Creo que eso es muy significativo. No es fácil saber lo que hay en nuestro corazón. De hecho, la única persona que realmente conoce el corazón es el Señor. Entonces si quiere algo en su corazón, ¿cómo logra ponerlo allí? Diciéndolo con su boca. Repitiéndolo. Puede parecer como si nada sucediera, pero después de un tiempo, sucede. Es muy interesante porque cuando decimos “aprender con el corazón”, el hebreo dice “aprender por la boca”. ¿Cómo aprende algo de memoria? Repitiendo con su boca la misma frase una y otra vez ¿hasta que se graba dónde? En su corazón. Luego ya no requiere más esfuerzo. Por eso es tan importante memorizar las Escrituras, porque cuando usted las ha memorizado, ya no hay que esforzarse. Ruth y yo hemos tal vez memorizado 50 pasajes de las Escrituras. Ya no es difícil para nosotros. Podría invitarla a venir aquí y podríamos recitarlos juntos. Porque los hemos repetido tanto que están en nuestro corazón. Si usted cree la Biblia, si recibe el mensaje, la forma de ponerla en su corazón es por medio de su boca. ¿Lo comprende? Esta es una clave realmente importante.
Permítame leer esas palabras, versículo 9:
. . . que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. . .
Esa es la declaración más clara y simple en un solo versículo de cómo ser salvo. Usted confiesa con su boca que Jesús es Señor, cree en su corazón que Dios le levantó de los muertos. Observe, si usted no cree en la resurrección, no puede ser salvo. Dije eso en la sesión anterior.
Y luego la tercera vez Pablo cambia el orden.
. . . Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
Necesitamos conocer el significado de la palabra confesar. La palabra se deriva de una palabra latina que significa decir lo mismo que, y ese es el significado en el texto griego. Significa decir lo mismo que. Así que la confesión para nosotros como cristianos que creemos en la Biblia significa que decimos con nuestra boca lo mismo que Dios ha dicho en su Palabra. Ahora bien, usted no es libre para añadir a la Palabra y no debería quitar de ella nada. Usted no la cree de inmediato. “Como Jesús mismo llevó nuestras enfermedades, sufrió nuestros dolores, y por su llaga fuimos curados”.Usted dice, “pero yo estoy enfermo”.Bueno, eso es verdad, es perfectamente correcto, está enfermo. Pero eso no es lo que la Palabra dice. Así que tiene que tomar la decisión de si va a ponerse del bando de la Palabra o de los síntomas. Y esta no es una decisión rápida ni fácil. Es algo que tiene que ejercitarse. ¿Lo ve?
De hecho, mi querido hermano, aquí tiene un maravilloso testimonio de cómo él fue sanado de—¿cómo se llama eso? Diabetes. A él lo diagnosticaron, ahí está Terry, a Él le diagnosticaron que tenía diabetes avanzada. Claro, él debería dar este testimonio, pero ahora que lo veo, me acuerdo. Él dijo, “Doctor, yo no acepto eso. En sus llagas yo soy sanado”.Y aquí está Él totalmente sanado de diabetes. Ese es ejemplo asombroso.
Ahora bien, esto no es un sistema, usted no puede hacer que funcione; tiene que venir del corazón. ¿Lo ve? Tiene que creer en el corazón. Una cosa es creer en la mente, y otra creer en el corazón. ¿Cómo lo pone en su corazón? Por medio de la boca. ¿Entiende lo que digo? Tiene dos tareas: confesar con su boca que Jesús es el Señor, creer en su corazón que Dios lo levantó de los muertos. Ese es el requisito esencial de la salvación. Y si no está seguro si usted lo cree o no, pero es sincero y cree que la Biblia es la Palabra de Dios, siga confesándolo con su boca.
Aquí está mi esposa frente a nosotros. Hemos hecho esto durante tres años, y ha exigido muchas agallas—para usar una palabra más bien ordinaria—pero hemos perseverado. ¿Lo ve? No hemos desistido. Y está funcionando. Está funcionando. No ha sido fácil. Nadie dijo que sería fácil, pero así lo ha dispuesto Dios. No podemos inventarnos otra forma. No podemos reemplazarlo con otro método. Estoy hablando solo acerca de la sanidad de la enfermedad porque la palabra salvación es la palabra bíblica que abarca todo lo que se logró por medio de la muerte de Jesús en la cruz. Si yo empezara ese tema no terminaría, así que tengo que reorientarme.
Muy bien. Sigamos con Romanos 10, Pablo prosigue a señalar en los versículos 11 y siguientes que este plan de salvación está disponible para todos. No está reservado a los judíos, sino que es para cualquiera. Él dice:
Pues la Escritura dice: TODO AQUEL QUE EN ÉL CREYERE, NO SERÁ AVERGONZADO. [es Isaías 28:16.] Porque no hay diferencia entre judío y griego. . .
Todos somos pecadores y Dios ha provisto el mismo remedio para todos nosotros.
. . pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan [y luego el versículo 13:] PORQUE TODO AQUEL QUE INVOCARE EL NOMBRE DEL SEÑOR, SERÁ SALVO.
Si alguien cree en su corazón, confiesa con su boca, e invoca el nombre del Señor y esto funciona para cualquier persona.
Es maravilloso tener el privilegio de tratar con personas que no tienen trasfondo religioso o cristiano. Usted nada más les explica esto con sencillez y ellos lo hacen, y funciona. Ellos no saben nada de iglesia, de himnos, de nada parecido, pero se aferran a este solo hecho, que hay que creer con el corazón y confesar con la boca, invocar el nombre del Señor y ser salvo. Millones y millones han sido salvos así, ¿no es maravilloso? No es una teoría abstracta, es algo que funciona. Como todo lo que Dios dice, funciona.
He llegado a uno de mis versículos favoritos que es Romanos 10:17. Voy a saltar el 16 porque luego volveré allí.
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Las dos son posibles. Si no tiene fe, puede obtenerla. Es una palabra de aliento. Durante mi servicio militar, yo pasé un año entero en un hospital militar en Egipto—Egipto no es un buen lugar para estar hospitalizado—con una enfermedad que los médicos no podían curar. Yo acababa de conocer al Señor, de ser bautizado en el Espíritu, pero no tenía un contexto religioso. Mientras estaba allí en cama, me decía a mí mismo día tras día, “Yo sé que si tuviera fe, Dios me sanaría”.Pero luego decía siempre, “Pero no tengo fe”.Fue entonces que estuve en un gran valle oscuro de desaliento. Un día glorioso un rayo de luz resplandeció en esa oscuridad. ¿Sabe de dónde vino? De Romanos 10:17: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.Si usted no tiene fe, puede obtenerla. Oiga, la fe viene, ella viene, ella viene. No tiene que quedarse sentado y sin esperanza diciendo, “No tengo fe”.Hay una forma de obtener fe.
Quiero explicar por qué es importante esto. La fe viene por el oír, oír la rhema, la Palabra de Dios proclamada. El primer paso no es la fe, es oír. Pero cuando la Palabra produce el oír, del oír viene la fe. Yo vi esto ilustrado claramente desde principios de mi ministerio. Algunos de ustedes tal vez no me imaginan así, pero yo solía ser un predicador callejero en las calles de Londres. Durante 8 años prediqué en las calles de Londres. Estoy acostumbrado a la predicación al aire libre. De hecho, es una buena forma de aprender a predicar porque no se cuenta con apuntes y tampoco se tiene concordancia. Y probablemente haya mucha oposición, ¡y usted realmente sale con lo que tiene y nada más!
En cualquier caso, yo predicaba una noche y había una multitud de tal vez unas 100 personas reunidas alrededor escuchando. Era una hermosa noche de verano en Londres y un joven pasó junto a mí. Pasaba nada más. Yo vi la mirada de desprecio en su rostro, y él dijo para sí, “¿De qué habla ese tonto?”Pero se detuvo. Y empezó a oír. Y todo el tiempo mientras yo hablaba, otros 10 o 15 minutos, yo miraba su cara. Y poco a poco la sonrisa burlona desapareció y una intensa mirada de interés genuino apareció en sus ojos. Cuando yo terminé hice algo que acostumbraba hacer, yo dije, “Si alguien aquí quiere ser salvo, voy a hacer una oración en voz alta en este lugar, frase por frase. Puede repetir la misma oración después de mí en su corazón. Y si usted es sincero, la dirá”.Entonces hice una sencilla oración pidiendo salvación, abrí mis ojos y miré a ese joven, y su rostro había cambiado. Me dirigí hacia él y le dije, “Usted acaba de hacer esa oración, ¿no es así?”y Él dijo, “Sí, la hice”.Y qué demostración fue para mí porque Él había venido hacía 20 minutos como un completo incrédulo, pero se detuvo y empezó a oír, ¿lo ve? Y del oír desarrolló fe y pudo ser salvo.
Un problema con muchos cristianos es que no dedicamos tiempo a oír. Abrimos nuestra Biblia, leemos un capítulo, cerramos la Biblia y salimos a trabajar o a la cocina o cualquier parte. Se necesita tiempo para que la fe se desarrolle. Necesita consagrar tiempo a su Biblia. No me corresponde decirle cómo sacar tiempo, pero déjeme decirle esto, la gente encuentra tiempo para las cosas que consideran realmente importantes. Si a usted le parece lo bastante importante, encontrará tiempo para hacerlo. Así es. Con esa fe usted puede cumplir los requisitos para la salvación, invocar el nombre del Señor y será salvo.
Ahora Pablo regresa a un punto que era muy problemático para él, puede ver cómo él luchaba con eso. “¿Por qué mi pueblo judío no creía?”Y vamos a ver eso por un momento. Volviendo a Romanos 10:16, devolviéndonos un versículo:
Mas no todos obedecieron al evangelio. . .
Deberíamos haber citado el versículo 15, porque él está citando ese bello pasaje:
¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!
Él dijo que esa es la imagen de las personas que llevan el mensaje del evangelio. Luego dice:
Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: SEÑOR, ¿QUIÉN HA CREÍDO A NUESTRO ANUNCIO?
¿Sabe de dónde toma esa cita? Es el primer versículo de Isaías 53, e Isaías 53 es la revelación profética más completa de la expiación de Jesucristo. Pero hay una advertencia: no todos van a creer. ¿Entiende eso? El problema no es que Dios no haya provisto la solución, el problema es que no la aceptamos con fe. Y Pablo lucha con ese asunto, “¿Por qué mis hermanos judíos no creyeron?”Consulta las Escrituras y dice, “Isaías nos lo advirtió. ¿Quién ha creído nuestro anuncio? No todos”.Y luego dice, vamos al versículo 18, …saltaremos el versículo 17 porque ya lo hemos visto:
Pero yo digo: ¿acaso nunca han oído? Ciertamente que sí (LBLA) . . .
No es porque no hayan oído. Y luego cita el Salmo 19 acerca del testimonio del sol, la luna y las estrellas, pero lo aplica al mensaje del evangelio.
Por Toda la Tierra Ha Salido la Voz de Ellos, y Hasta los Fines de la Tierra Sus Palabras
Él dijo que ha sido proclamado. Cuando Jesús dijo a sus discípulos en Marcos 16:15, “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”, a partir de ese momento fue proclamado. Jesús había lanzado la palabra a todo el mundo. Esto significa que usted y yo todavía tenemos que tomar la palabra, pero ya ha sido lanzada. Antes de que Jesús pronunciara esas palabras nadie tenía la autoridad para ir y hacerlo. Pablo dice ahora la palabra ha sido lanzada.
Y luego dice en el versículo 19:
También digo: ¿No ha conocido esto Israel? [y entonces responde su propia pregunta] Primeramente Moisés dice [la gran autoridad]: . . .
Y él cita de Deuteronomio 32… No voy a buscar Deuteronomio 32, solo voy a leer la cita aquí:
Moisés dice [a Israel], “Yo Os Provocaré a Celos con un Pueblo que No Es Pueblo; con Pueblo Insensato Os Provocaré a Ira”.
Ahora, una buena pregunta es, ¿cuál es ese pueblo insensato? Usted y yo. Los gentiles. ¿Lo ve? Somos un pueblo insensato comparados con Israel. Porque, Israel había tenido 15 siglos de instrucción divina, habían sido apartados. Pero Dios va a—y lo ha hecho—enojar a los judíos aceptando un pueblo al que ellos desprecian. Es decir, tenemos que afrontar ese hecho. Aún hoy en el lenguaje hebreo, para muchas personas la palabra goy es un término despectivo. Goy es la palabra hebrea para nación gentil. Así que Dios tomó a los gentiles insensatos para provocar a los religiosos e inteligentes judíos. Y Él les advirtió que iba a hacerlo.
En Deuteronomio 32, Moisés dijo, “Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; me provocaron a ira con sus ídolos; yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo”.Debe entender que hay dos palabras en Hebreo, una es am, la otra es goy. Am es pueblo, goy es nación. Am es una nación que tiene una relación de pacto con Dios. Solo había una am en el mundo hasta el evangelio, ese era Israel.
Ahora nosotros también somos un pueblo que tiene una relación de pacto con Dios. No los estadounidenses, no los británicos, sino la Iglesia de Jesucristo. Nosotros somos un pueblo. Y eso fue designado por Dios para provocar a los judíos a celos. Algo que me parece trágico es realmente que a lo largo de los siglos la iglesia ha hecho tan poco para provocar a celos a los judíos.
Tengo un amigo, Larry Tomczak, muchos de ustedes lo conocen. Estaba con él ministrando hace una semana. Y en su libro él cuenta su historia, él cuenta cómo trabajaba para un judío muy inteligente e influyente que era director de AFL-CIO (Federación Americana de Labor and Congreso de Organizaciones de Industria) en Washington. Y Larry, un nuevo creyente con entusiasmo, le testificaba a este hombre con sabiduría y tacto, y el hombre no rechazó su testimonio, pero dijo, “Cuando encuentre algo en el Cristianismo que sea mejor que lo que tengo como judío, lo aceptaré”.Y esa es la actitud de muchos judíos. Honestamente, si usted fuera judío y mirara la iglesia desde afuera como la presentan los medios y las vidas de algunas personas, ¿por qué desearía cambiar? Básicamente, el pueblo judío cuida mucho mejor de los suyos que la iglesia.
Resulta que lo sé por la experiencia de mi esposa Ruth. No creo que sea apropiado que yo hable de esto, pero ella se convirtió al judaísmo, fue judía practicante durante más de 20 años. Y cuando su matrimonio terminó y su familia se desintegró, toda la sinagoga se unió para apoyarla. No la abandonaron. ¿Cuántas veces eso sucede en una congregación cristiana? Lo ve, hay un verdadero desafío. Se supone que deberíamos provocar a celos a los judíos. Y usted lo sabe, yo no soy judío. Pero usted sabe, el pueblo judío, cuando ve algo que funciona, ellos lo quieren. Ellos dicen, “muéstreme si funciona. Lo compraré”.Bueno, esto no lo pueden comprar pero lo buscarán.
Entonces, todavía estamos en este tema de cómo es posible que Israel no haya creído, y Pablo siempre busca la respuesta en la Biblia, Él no va a otra parte, a los profetas. Y él cita en el versículo 20 algo que se encuentra en Isaías capítulo 65 El Señor dice:
“FUI HALLADO DE LOS QUE NO ME BUSCABAN; ME MANIFESTÉ A LOS QUE NO PREGUNTABAN POR MÍ”.
¿Quiénes fueron estos que no buscaban, que no preguntaban? Los gentiles, así es.
Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor.
Pablo dice—y quiero decir, él realmente tenía a sus hermanos judíos en mente, él dice, “fuimos advertidos. No podíamos decir que esto nunca sucedería porque nuestros propios profetas nos lo dijeron. Nuestro propio Moisés dijo que Dios iba a provocarnos a celos con un pueblo que realmente no es pueblo, con un pueblo que está en otro nivel espiritual e incluso intelectual”. Y luego por medio de Isaías el Señor dijo, “Les he extendido mis manos todo el día y ustedes no me han obedecido, pero fui hallado por un pueblo que ni siquiera me buscaba”.
Lo ve, para resumir, la diferencia entre la justicia de la fe y la justicia de la ley: la justicia de la ley dice “yo hago esto y aquello, yo guardo esto y aquello, por lo tanto, soy justo”. Y Pablo dice antes en Romanos, y lo vimos, no hay lugar para la jactancia en la ley de la fe. ¿Qué implica esto? Que si usted es justo por guardar una ley, tiene algo de qué jactarse. ¿Y cuál es la razón que lo motiva a jactarse, en una sola palabra? Orgullo. Como ve, el problema de raíz es el orgullo.
Permítame hacerle una pregunta. En la historia del universo, ¿cuál fue el primer pecado? El orgullo, así es. Y cuando el diablo viene a tentarnos, él no puede hacer más que lo que precipitó su propia calamidad. Ese es su objetivo. Y ¿cuál es el factor más notable que produce orgullo en los seres humanos? Sí, tenemos muchas respuestas posibles, pero le diré lo que yo creo: la religión. La religión es la fuente más grande de orgullo que existe.
Yo nunca creí que el comunismo fuera a seguir en pie en el pueblo ruso por mucho tiempo, porque conozco el alma del pueblo ruso. Pero créanme, hermanos y hermanas, hay una alternativa mucho más peligrosa que se avecina y es la religión, la religiosidad. Yo personalmente creo que solo habrá un breve intervalo entre la caída del comunismo y el auge de un sistema religioso mucho más esclavizante que el comunismo ateo. Es decir, el diablo usará cualquier cosa. Él usará el comunismo pero esa no es su arma principal. Su arma número uno es la religión porque atrae al orgullo humano. ¿Lo ve?
También diré esto, un comentario adicional. Si alguna vez cae en el engaño o en una enseñanza errónea, su problema de raíz es el orgullo. Lo único que abre el camino al engaño en un creyente es el orgullo. Y usted encontrará que casi todos los errores apelan al orgullo. “Si usted se asocia con este grupo se volverá más espiritual. Este es el grupo de los triunfadores. Nosotros somos quienes tienen todas las respuestas. Únase a nosotros y estará en lo correcto”. Mi comentario es si usted se adhiere a ellos puede estar seguro de una cosa, está en un error. Este es el motivo detrás de casi todas las sectas, “Nosotros somos los elegidos. Somos mejores que otros, tenemos más conocimiento que otros, tenemos una revelación superior”. Pero esto mismo se infiltra en la iglesia. “Tengo esta doctrina, por lo tanto soy más justo que las personas que no tienen esta doctrina”.
La única solución es la humildad, tenemos que humillarnos. La humildad y la fe van de la mano. El orgullo y la incredulidad van de la mano. El método de salvación de Dios mediante la fe socava todo orgullo humano. No nos deja nada de qué jactarnos excepto, como Pablo dijo, la cruz.
Pasemos a Romanos capítulo 11 que no podremos estudiar sino en parte. Pero luego Pablo plantea esta pregunta crucial que sigue surgiendo y es una de las principales preguntas en la iglesia hoy. Romanos 11:1:
Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo?
En griego tienen una forma de pregunta que espera una respuesta negativa. Y Pablo la usa aquí. Dios no ha rechazado a su pueblo, la pregunta supone una respuesta negativa.
¡Ni pensarlo! [De ninguna manera]
?Haleva? en hebreo. Cuando estábamos en la primera parte de Romanos, ¿recuerdan lo que sugerí? En ninguna manera. Cómo podemos pensar algo semejante.
¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.
Entonces Pablo dice, “yo soy la prueba de que Dios no ha rechazado a todo el pueblo judío”.
No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció.
¿Lo comprende? Volvemos una y otra vez a ese factor decisivo, aquellos a quienes Dios ha escogido y conoció de antemano son su pueblo. Yo no creo que Dios vaya a tener una sorpresa en la eternidad. Puede que nosotros nos llevemos varias sorpresas. “Vaya, hermano, ¡nunca esperé verlo aquí! Usted no tenía la doctrina correcta y no pertenecía al grupo indicado. ¡No sé cómo lo logró!” Pero la sorpresa más asombrosa de todas sería si no logramos llegar allí. Así que Dios tiene el número de los elegidos, esa es mi convicción personal. Él sabe exactamente cuántas sillas poner alrededor de la mesa para el banquete de las bodas del Cordero. Y habrá una tarjeta en cada puesto. Solo tiene que recorrerla y encontrar su lugar, que ya ha sido asignado. Dios no ha rechazado a su pueblo a quien Él antes conoció.
Y luego volvemos a este período en la historia de Israel cuando Elías era el profeta principal:
¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel?
La versión de La Biblia de las Américas dice “cómo suplica a Dios contra Israel”. Eso siempre me ha intrigado. Un profeta de Dios que hace súplica contra el pueblo de Dios. Yo creo que era una debilidad de Elías. No creo que jamás debamos hacer intercesión contra el pueblo de Dios. Puedo entenderlo, a menudo he sentido deseos de hacerlo pero creo que es una debilidad, no deberíamos ceder a ella.
¿Qué dijo Elías? Él dijo:
“SEÑOR, A TUS PROFETAS HAN DADO MUERTE, Y TUS ALTARES HAN DERRIBADO; Y SÓLO YO Él QUEDADO, Y PROCURAN MATARME?”
Y él tuvo que regresar todo el camino hasta el monte Sinaí donde fue dada la ley para tener una conversación personal con el Señor. Usted recuerda, fue una conversación impresionante, él estaba ahí en la montaña y un viento pasó y quebró la roca, pero el Señor no estaba en el viento. Y luego hubo un terremoto, pero el Señor no estaba en el terremoto. Y luego hubo un fuego, pero el Señor no estaba en el fuego. Y luego hubo lo que solía llamarse un susurro, un murmullo. Las traducciones modernas dicen un silbo apacible y delicado. Y eso fue más impresionante y comunicó más autoridad que el viento, el terremoto y el fuego. Solo era la voz de Dios.
Como ve, cuando usted oye la voz de Dios, Él no tiene que gritar. Él puede gritar pero cuando usted oye la voz de Dios, en cierto modo, la experiencia más preciosa, es esa voz suave, revestida de autoridad que le dice cómo son las cosas.
Y así, el Señor corrigió a Elías y le dijo que no veía las cosas como eran. ¿Cuál fue la respuesta divina para él?
“ME HE RESERVADO SIETE MIL HOMBRES, QUE NO HAN DOBLADO LA RODILLA DELANTE DE BAAL”.
Note de nuevo el énfasis en la gracia de Dios. “Me he reservado. Ellos no se reservaron. Yo los he reservado. Ellos son mi remanente reservado”.
Y entonces Pablo dice:
Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.
Esa es la traducción aquí, pero la traducción literal es “conforme a la elección de la gracia”. De modo que volvemos a este tema, es la gracia lo que hace la elección soberana de Dios, y la elección de Dios es lo que determina quiénes han de ser su pueblo. Dios tiene un remanente tanto en Israel como en la iglesia. ¿Puede aceptar eso? Yo creo que se aplican los mismos principios, es por eso que es tan importante que estudiemos los hechos acerca de Israel, porque se aplican en principio a nosotros. Así que, con la ayuda de Dios, en la siguiente sesión completaremos Romanos capítulo 11.

Materiales de estudio
Cuando esté disponible, esta enseñanza incluye un bosquejo del sermón y una transcripción para uso personal, preparación de mensajes o discusiones de estudios bíblicos.
Código: MV-4313-100-SPA









