Entregando Nuestra Vida

Derek Prince
Published: 1979
Last Updated: julio de 2026
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Explora el compromiso inherente del matrimonio y descubre cómo ver esta unión sagrada como un pacto puede transformar tu relación. Sumérgete en 'Entregando Nuestra Vida', un sermón iluminador de Derek Prince de la serie 'La Clave para un Matrimonio Exitoso'. Aprende de las Escrituras sobre la importancia del sacrificio y su papel en la formación de uniones fuertes y basadas en la fe.
Transcript
Me alegro de estar nuevamente con Ud. Ayer le hablé de la clave para tener un matrimonio exitoso, de la revelación de la Biblia, que el matrimonio es un pacto; eso significa básicamente dos cosasPrimero; significa compromiso, no hay pacto sin compromiso, el matrimonio no es un experimento, empieza con un compromiso; aquellos que pasan por alto el compromiso no encuentran el propósito de Dios para el matrimonio.
Segundo; en un pacto Dios establece los términos, él no deja que el hombre decida sobre qué base va ordenado un matrimonio porque él ha establecido ciertos términos simples y específicos.
Hoy continuaré con este tema y les explicaré de una manera práctica como el entendimiento de un pacto puede hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso en el matrimonio, y en su matrimonio particularmente.
Las palabras pacto y testamento, son muy importantes en la revelación de la Biblia, en realidad la Biblia no es un libro cualquiera, nos es presentada en dos testamentos: el Antiguo y el Nuevo Testamento, la misma palabra que se traduce como testamento en muchas otras partes es traducida como pacto, así que tenemos que recordar que un testamento es un pacto y un pacto es un testamento; la traducción castellana es que a veces oculta esa verdad de algunos lectores de la Biblia.
La siguiente verdad de la Biblia es que un pacto siempre requería de un sacrificio, no se podía hacer ningún pacto sin un sacrificio; un sacrificio implicaba tomar una vida y entregar una vida; en el Antiguo Testamento había un método un poco extraño, en que las personas entraban en un pacto el uno con el otro, tomaban cualquiera animal que fuera para sacrificarlo, lo mataban lo cortaban a la mitad, ponían las mitades en el suelo y caminaban entre ellas. Hay un ejemplo muy interesante de esto en Génesis 15, donde el señor mismo hizo un compromiso con Abraham de esta manera.
Más adelante en la semana ampliaré estos aspectos, pero por ahora recuerde que un pacto está basado en un sacrificio y que entrar en pacto con alguien es pasar con esa persona en medio del sacrificio, en otras palabras, la manera de entrar en un pacto es a través de una vida entregada; eso es lo que representa el sacrificio.
Ud. Podrá pensar que esto es cierto solo en el Antiguo Testamento, pero no es así, porque en la Epístola a los Hebreos cap. 9 vers. 16 al 17, el autor refuerza esto, en el nuevo testamento, esto es lo que dice:
“Porque donde hay testamento es necesario que intervenga la muerte del testador, porque el testamento con la muerte se confirma, pues no es válido entre tanto que el testador vive.”
Ésta es una declaración sorprendente; un pacto es válido, es eficaz solo cuando la persona que lo hace está muerta.
Para nosotros como cristianos el gran sacrificio final es la muerte de Jesús , hay muchos pasajes en el Nuevo Testamento que hablan de esto por ejemplo, en Segunda de Corintios 5:14-15, Pablo dice:
“porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto, que si uno murió por todos, luego, todos murieron y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos;”
en otras palabras el sacrificio en que se basa el nuevo pacto, es la muerte de Jesucristo por nosotros, y cuando aceptamos su muerte por fe se convierte en nuestra muerte.
Cristo no murió para sí mismo, murió por nosotros, murió como nuestro representante, su muerte se convierte en la nuestra. Pablo dice en Romanos 6, del 8 al 11,
“y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; sabiendo que Cristo habiendo resucitado de los muertos, ya no muere, la muerte no se enseñorea más de él, porque cuando murió al pecado murió una vez por todas, más en cuanto vive, para Dios vive; así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús señor nuestro.”
La enseñanza esencial acerca de la muerte de Jesucristo es que fue el sacrificio final, para el pecado, que su muerte fue sustitutiva, el murió por nosotros para que pudiéramos entrar al nuevo pacto, no pasando por medio de dos mitades de un animal sacrificado sino, por la muerte de Cristo Jesús por nosotros. Pero el pacto es válido solo si aceptamos su muerte como la nuestra; un pacto no es válido si el que lo hace aun vive; Jesús murió para hacer pacto con nosotros, pero el pacto solo es efectivo en nuestras vidas cuando nos consideramos muertos con él, su muerte se convierte en la nuestra, él es el sacrificio por el que pasamos para entrar en el nuevo pacto.
¿Como se aplica este principio del pacto particularmente para el matrimonio? Hemos dicho que un pacto es válido solo cuando quien lo hace ha muerto, así que, si el matrimonio es un pacto entre un hombre y una mujer, un esposo y una esposa, ¿cómo se aplica eso? El gran principio básico en el pacto del matrimonio para los cristianos está basado en la muerte de Jesús; su muerte fue la nuestra, es a través de él que entramos a éste pacto, y esto se aplica específicamente al pacto del matrimonio.
Expliqué esto tan claramente como me fue posible en mi libro “El Pacto Matrimonial” así que leeré algunos párrafos de ese libro porque explica claramente de la mejor manera posible lo que quiero entregarle hoy; leeré ahora de mi libro “ El Pacto Matrimonial “:
“El sacrificio sobre el cual, el pacto del matrimonio cristiano está basado, es la muerte de Jesucristo en nuestro favor. Él es el sacrificio a través del cual, por la fe, un hombre y una mujer puede adentrarse en la relación de matrimonio como el propio Dios ordenó que debe ser. Así como el Señor y Abram pasaron entre los pedazos de los animales muertos, en el matrimonio, un hombre y una mujer pasan a través de la muerte de Jesucristo, a una vida y unarelación totalmente nueva, que habrían sido imposibles sin la muerte de Jesucristo. El pacto del matrimonio cristiano se hace al pie de la cruz.Hay tres fases sucesivas en el establecimiento de esta relación. Primero, se tiene que entregar la vida. Cada uno entrega su vida por el otro. El esposo mira atrás, a la muerte de Cristo en la cruz, y dice: “Esa muerte fue mi muerte”. Cuando pasé a través de la cruz, yo morí. Ahora yo yano vivo más para mí”. La esposa igualmente mira a la cruz y dice lo mismo: “Esa muerte fue mi muerte”. Cuando pasé a través de la cruz, yo morí. Ahora yo ya no vivo más para mí”. De ahora en adelante, ellos no tienen nada propio. Todo lo que el marido tiene es para la esposa. Todo lo que la esposa tiene es para el marido. Ninguna reservación, nada propio. Es una fusión, no una sociedad.Segundo, tras esa muerte viene una nueva vida. Cada uno ahora vive esa nueva vida en y a través del otro. El marido dice a la esposa: “Mi vida está en ti. Yo estoy haciendo una realidad de mi vida a través de ti. Tu eres la expresión de lo que yo soy”. Igualmente, la esposa dice al marido: “Mi vida está en ti. Yo estoy haciendo una realidad de mi vida a través de ti. Tu eres la expresión de lo que yo soy”.Tercero, el pacto es consumado por la unión física. Esto a su vez, más adelante, trae fruto que continúa la nueva vida que cada uno ha estado deseando compartir con el otro. En todo el reino de las criaturas vivientes, Dios ha establecido este principio básico: sin la unión, no puede haber fruto. El pacto lleva a compartir la vida y la fertilidad; una vida que no es compartida permanece estéril y sin fruto.Este acercamiento al matrimonio, que Dios lo ve en términos de un pacto, difiere mucho de la actitud con que la mayoría de las personas hoy en día entran al matrimonio. Básicamente, la actitud de nuestra cultura contemporánea es, “¿Qué puedo conseguir yo? ¿Qué hay en todo esto para mí?” Creo que cualquier relación tomada con esta actitud está condenada a terminar en el fracaso. El que se acerca al matrimonio como un pacto no pregunta, “¿Qué puedo conseguir?”Más bien él pregunta, “¿Qué puedo dar yo?” Y él prosigue para contestar su propia pregunta: “Yo doy mi vida. La entrego para ti, y entonces encuentro mi nueva vida en ti”. Esto se aplica igualmente a cada parte —al esposo y a la esposa. Para la mente natural, esto suena ridículo. Aun así, este es, de hecho, el secreto de la vida, la felicidad y el amor real”.
Eso es todo en cuanto a la lectura de mi libro “El Pacto Matrimonial”. Tomaré un momento para concluir con esta charla.
Hay una vida que perder y una vida que encontrar, si Ud. Entra al matrimonio aferrado a su propia vida, no encontrará la vida que Dios tiene para Ud. En ese pacto; es un paso de fe, tiene que entregar su vida en fe, y encontrar una nueva vida, una nueva vida diferente, que viene de una unión, una vida que no puede tener solo para usted; cada persona en el matrimonio tiene que dar ese paso de fe.
La palabra clave es nuevamente compromiso, no es un experimento, se tiene que hacer un compromiso, y la verdad clave es ésta EL COMPROMISO DESATA LA GRACIA DE DIOS, sin la gracia de Dios un matrimonio nunca puede funcionar, pero Dios no da su gracia a un matrimonio hasta que ambas personas hayan hecho ese compromiso, y de la gracia de Dios vienen los recursos necesarios para hacer que funcione el matrimonio.
Debo terminar por hoy pero regresaré mañana a la misma hora y hablaré del propósito final del matrimonio, ¿Qué es lo que se hace posible a través del matrimonio? Y ¿Que no puede ser logrado de ninguna otra manera?

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