Lo Que La Palabra De Dios Hara Por Usted (Parte 6) - Iluminación Mental

Derek Prince
Published: 1979
Last Updated: julio de 2026
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¡Experimenta claridad mental y comprensión a través del poder de la Palabra de Dios! En 'Iluminación Mental', parte 6 de 'Lo que la Palabra de Dios Hará por Ti', Derek Prince explica cómo las Escrituras iluminan la mente, disipando la oscuridad y trayendo entendimiento. Descubre cómo la Palabra de Dios aporta luz y sanación a tu vida.
Transcript
Me alegro de estar con Ud. nuevamente en el comienzo de otra semana, para compartir las verdades que la vida me ha enseñado, verdades que han hecho la diferencia entre el fracaso y el éxito en mi vida y que pueden hacer lo mismo por Ud.
Déjenme comenzar diciendo gracias a aquellos de ustedes que me han estado escribiendo. Antes de terminar esta charla, les daremos una dirección postal a la que pueden escribir. Siéntanse libres de compartir con nosotros sus necesidades personales, sus problemas, sus peticiones de oración.
La semana pasada compartí con Ud. el tema: Lo que la palabra de Dios hará por Usted, hoy y todos los días de esta semana, y a esta misma hora voy a continuar sobre este tema rico y alentador.
En mi última charla hablé sobre la Palabra como el frasco de la medicina de Dios, sobre los medios que Él ha proporcionado para darnos sanidad y salud a todo nuestro cuerpo. En particular hoy quiero tratar el efecto de la Palabra de Dios en nuestras vidas que, yo llamo la iluminación mental. Voy a explicar como la Palabra de Dios obra en nuestras mentes de la misma manera que hace la luz en lo natural y en la esfera física.
La primera Escritura que quiero leer es los Salmos 119:130, donde el Salmista le dice al Señor:
“La exposición de tus palabras imparte luz; da entendimiento a los sencillos.”
El salmista dice que de las palabras de Dios podemos recibir luz y entendimiento. La mente del hombre se ha oscurecido al estar marginados de Dios. Cuando la Palabra de Dios entra en nosotros es como un rayo de luz que penetra en la oscuridad. Da luz donde hasta ahora había prevalecido la oscuridad y con la luz viene el entendimiento.
La luz muestra la verdadera naturaleza, el carácter de las personas y de las cosas. Podemos apreciar las cosas como son. Cuando estamos en la oscuridad en realidad no sabemos con lo que estamos tratando. Andamos a tientas, estamos conscientes de ciertas personas o cosas, pero no conocemos su verdadera naturaleza y carácter. La palabra de Dios da luz, nos muestra los factores reales en nuestras vidas con las que tenemos que tratar y como tratarlas.
Hay una diferencia importante entre el entendimiento, la sabiduría y la educación.Estuve involucrado con una obra educativa en el Este de África por cinco años, donde capacitaba a maestros para escuelas africanas y solía decir a mis estudiantes en broma: Ustedes los africanos se han deshecho de sus antiguos dioses de madera y piedra, pero los han sustituido por un nuevo dios, y les preguntaba ¿Les gustaría saber su nombre? Por supuesto decían que sí, entonces yo les decía, bueno su nombre es “ALIMU”. “ALUMI” en el idioma SUAJILI significa “educación”. Esa fue la verdadera situación del pueblo africano en ese tiempo. Ellos veían que el hombre blanco podía hacer muchas cosas, que ellos no podían hacer, lograr resultados y hacer la vida mucho más fácil y decían ¿Cuál es la diferencia entre el hombre blanco y nosotros? Y generalmente llegaban a esta conclusión, de que el hombre blanco tiene educación y nosotros no. Si tuviésemos educación podríamos hacer lo mismo, y entonces se esforzaban mucho para tener educación. Haciendo tremendos sacrificios personales para lograrlo. Y yo veía que en cierto sentido no habían valorado correctamente la educación. Ellos pensaban que haría todo por ellos, pero iban a desilusionarse. Entonces escribí un folleto que circuló mucho en esa época titulado “Usted busca educación, pero ¿encontrará sabiduría también?”. Yo escribí en ese folleto que hay una gran diferencia entre la educación y la sabiduría, en realidad escribí algo un tanto controversial, dije “la mayoría de los problemas en el mundo son causados por tontos educados. Es posible ser muy educado y a la vez muy tonto”, y yo le presenté esa analogía y dije: “Una mente educada es algo muy bueno. Es como un cuchillo filoso, es un instrumento maravilloso, pero un cuchillo filoso puede usarse para propósitos buenos o malos. Un hombre puede tomar ese cuchillo y cortar el alimento para su familia, otro hombre puede tomar el mismo cuchillo filoso y matar a su prójimo o a sí mismo. No hay nada malo con el cuchillo. Es el uso que se le da. La educación es así. Es como un cuchillo, pero se necesita sabiduría para dar el uso correcto de ese cuchillo.
Teodoro Roosevelt, un ex presidente de los Estados Unidos dijo una vez, “si un hombre, un ladrón podría robar un vagón del tren, pero si se educa al mismo hombre robará todo el tren”. Ese es un comentario un poco cínico pero tiene mucha verdad. Un hombre educado es mucho más peligroso que un ladrón sin educación. Lo que le estoy diciendo es que la luz no tiene sustituto, la Palabra de Dios es la única fuente de luz en nuestras mentes.
Nuevamente, recuerdo África del Este. Muchas veces desafiaba a mis estudiantes con esto, supongan que esta aula estuviese oscura ¿Cómo podrían deshacerse desharíamos de la oscuridad? ¿Abriríamos todos las puertas y las ventanas para que el viento se lleve toda la oscuridad? Y por supuesto decían que “NO”, y yo les decía ¿qué les parece si usamos todas las escobas que podamos encontrar para barrer la oscuridad?, y ellos se reían de mí; entonces yo les preguntaba ¿Y cómo nos deshacemos de la oscuridad? Uno de ellos levantaba la mano y decía: Encendamos la luz, una vez que tengamos la luz no tendremos problemas con la oscuridad, pero ninguna otra cosa más que la luz puede echar fuera la oscuridad. Y paralelamente ninguna otra cosa más que la Palabra de Dios en nuestras mentes nos dará la verdadera luz e iluminación, echará fuera la oscuridad y nos mostrará como son en realidad las cosas, y como tratar con ellas.
Hablando de la diferencia entre la luz y la oscuridad y también la educación y el verdadero entendimiento. Leamos ahora la palabra de Pablo en Efesios Cap. 5:8- 11, donde le habla a los creyentes que han sido iluminados por la Palabra de Dios, esto es lo que dice:
“Porque en otro tiempo erais tinieblas, más ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz, porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad, comprobando lo que es agradable al Señor. Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.”
Pablo dice que había un tiempo cuando sus mentes estaban entenebrecidas, pero cuando recibieron la Palabra de Dios y dejaron que se estableciera en sus mentes, dejaron que se hiciera luz, y como resultado de eso sus vidas producen frutos, que son los resultados y consecuencia del bien. Él dice que el fruto de la luz es en todo bueno, justo y verdadero. Note que la luz da buenos frutos. Cambia nuestras vidas y nos causa hacer cosas beneficiosas, no solo para nosotros sino para otros. Por otro lado Pablo también habla de las obras infructuosas de las tinieblas, la oscuridad no tiene ninguna obra buena, sus resultados y consecuencias son dañinos.
En Filipenses Cap. 1:9-11, Pablo habla de su oración por los cristianos en Filipo, y dice esto:
“Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun mas y mas en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.”
El efecto de la Palabra de Dios al exponernos a ella es que nos hace abundar más y más en conocimiento y en ciencia. Podemos discernir lo que es mejor. Otra versión se traduce:” Para discernir entre las cosas que son diferentes”. La luz expone estas diferencias sutiles y muy significativas entre lo bueno, lo beneficioso y lo que verdaderamente nos hará bien. Pablo enfatiza nuevamente que la luz produce esos frutos, el habla de los frutos de justicia que son por medio de Jesucristo. Así que aumenta una sensibilidad a lo que es bueno y a la voluntad de Dios que viene a sus mentes cuando son iluminadas por la Palabra de Dios.
Pienso en el trato de Dios en mi vida; hace casi cuarenta años, Jesucristo se me reveló de una manera personal, entró en mi corazón, en mi vida, y me transformó. En ese entonces yo era un soldado en el ejército inglés, y lamento decirlo, como la mayoría de los soldados, mi habla era sucia y blasfema. En el momento en que Cristo entró en mí, eso cambió, no volví a usar el lenguaje sucio y blasfemo. Y yo pensé: “esto es maravilloso, ahora estoy bien”. Pero de ninguna manera era el final.
Después de un tiempo al estudiar mi biblia Dios trató con otras áreas de mi habla, me enseño que yo era culpable de exageraciones. Muchas veces decía más de lo que debía decir y que no era la verdad. Me mostró que la Escritura (Mateo 5:37) dice: Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede. Así trató Dios con la exageración. Yo pensaba: “que maravilloso es esto, porque estaba progresando”. Luego Dios me mostró que yo tendía a criticar mucho, que era culpable de usar lenguaje poco cortés y de crítica, Dios trató con eso. Y pensé que bueno: “estoy haciendo un progreso espiritual verdadero”. Pero Dios me dijo que muchas veces decía cosas negativas. En vez de ser positivo, y darle la gloria a Dios, y que eso me ataba a mi propia incredulidad. Entonces renuncié a eso, más o menos, pero luego Dios me mostró lo positivo” El me dijo, en efecto, Te he dado una lengua para que me glorifiques y cualquier uso de tu lengua que no me glorifique, es un mal uso de ella”. Así que hay un desafío, la luz viene ¿Qué vamos a hacer? Jesús expresa claramente este reto en Juan 3:19-21:
“Y esta es la condenación, que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no vive a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz y no viene a la luz, para que sea, manifiesto que sus obras son hechas en Dios.”
Así que Ud. tiene una alternativa esconderse de la luz o venir a ella, exponerse a la luz y a la verdad de la Palabra de Dios.
Nuestro tiempo ha terminado, regresaré mañana para continuar con este tema de: Lo que la palabra de Dios hará por Usted. Explicaré como puede tener verdadera victoria en su vida sobre el pecado y Satanás a través del conocimiento y la aplicación de la Palabra de Dios.

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