Me alegro de estar nuevamente con usted para compartir las verdades que la vida me ha enseñado, verdades que han hecho la diferencia entre el éxito y el fracaso en mi vida, y que pueden hacer lo mismo en la suya.

Esta semana estoy compartiendo sobre el tema de la restauración de Israel. Ayer vimos uno de los muchos pasajes proféticos donde dice que al fin de esta era, Dios reunificará y restaurará a Israel como una nación. Concluimos que es lógico creer que las promesas de la restauración se cumplirán con la misma precisión y exactitud como las profecías de la dispersión, que fueron dadas en el mismo tiempo y de una misma fuente.

Hoy veremos el proceso de la restauración. Veremos que las profecías bíblicas no solo predicen la reunificación de Israel, sino que en realidad dan un imagen muy clara y exacta de ¿Cómo y por qué medios será lograda esa reunificación? Veamos primero en Zacarías, capitulo 2, versículo 6;

¡Ea, ea! Huid de la tierra del norte —declara el Señor— porque como a los cuatro vientos del cielo os dispersé yo —declara el Señor.

Notamos que esta palabra es dada en un tiempo cuando Israel estaba dispersa por todos los confines de la tierra; por los cuatro vientos del cielo. Hay una advertencia inmediata de huir de la tierra del norte. Recuerde que cuando la Biblia menciona los puntos cardinales, siempre está relacionada a Israel. El Norte es al norte de Israel, el Este es al este de Israel, y así sucesivamente, así que la tierra del Norte sería esencialmente, países como Alemania, Polonia y la unión Soviética.

Y luego en Jeremías 3, versículo 12 y 14, tenemos otra predicción que se refiere a la tierra del Norte;

Ve y proclama estas palabras al norte, y di:«Regresa, infiel Israel» —declara el Señor—,«no te miraré[h] con ira,porque soy misericordioso» —declara el Señor—;«no guardaré rencor para siempre.«Volved, hijos infieles» —declara el Señor—, «porque yo soy vuestro dueño, y os tomaré, uno de cada ciudad y dos de cada familia, y os llevaré a Sión». (LBLA)

Note nuevamente, el énfasis sobre la tierra del norte, países como Alemania, Polonia y Rusia. Un llamamiento muy urgente a los descendientes de Israel, para que escapen de esas tierras, mientras aún es posible. Una de las tragedias de la historia judía, es que el pueblo judío en su totalidad no supo que esas profecías se referían a ellos en estos tiempos y no respondieron a la advertencia urgente de Dios. Y si Israel en ese tiempo hubiera entendido y actuado sobre estas profecías quién sabe cuántas vidas se hubiesen salvado.

Al final de la segunda guerra mundial, yo residía en Israel, y presencié el cumplimiento exacto de lo que Dios dice en Jeremías:” uno de cada ciudad y dos de cada familia”. Vimos vez tras vez que de una familia entera, tal vez de unos cien miembros, solo escapaban dos. Cada uno venía de una ciudad diferente y eran reunidos en Israel. Así que quiero que vea la precisión exacta en las predicciones de la Escritura.

Leamos ahora en Jeremías, capitulo 16, versículos del 14 al 16, donde hay otro cuadro del proceso en que Dios reunificará a Israel;

14 Por tanto, he aquí, vienen días —declara el Señor— cuando ya no se dirá: «Vive el Señor, que sacó a los hijos de Israel de la tierra de Egipto»,15 sino: «Vive el Señor, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte y de todos los países adonde los había desterrado». Porque los haré volver a su tierra, la cual di a sus padres.16 He aquí, enviaré a muchos pescadores —declara el Señor— que los pescarán; y después enviaré a muchos cazadores, que los cazarán por todo monte y por todo collado y por las hendiduras de las peñas.

Note que el éxodo de Israel desde Egipto, que es la verdadera base de su historia nacional, celebrado cada año durante la Pascua, va a ser mucho menos significativo que esta reunificación final. Así que el pueblo judío ya no hablará de su liberación de Egipto, sino que hablará de su liberación de las tierras del norte y de todos los países a donde Dios los había desterrado.

Vea nuevamente, el énfasis en la tierra del Norte: Alemania, Polonia y Rusia; y luego en el siguiente versículo, el 16, Dios describe como logrará su objetivo:

He aquí, enviaré a muchos pescadores —declara el Señor— que los pescarán; y después enviaré a muchos cazadores, que los cazarán por todo monte y por todo collado y por las hendiduras de las peñas.

Observe la diferencia entre los pescadores y cazadores. Los pescadores atraen a su presa con un señuelo. Pero los cazadores los persigue creando el miedo. En los años antes de la Segunda Guerra Mundial, los pescadores y los cazadores estaban trabajando. Los pescadores eran los Sionistas, que suplicaban a los judíos de Europa que escaparan a una tierra de libertad antes de que fuera demasiado tarde. Luego le siguieron los cazadores, los nazis, que literalmente los sacaban de cada montaña y collado, de las cavernas y de los peñascos. Dios hace exactamente lo que dice. Cuando Él se propone hacer algo, lo hace, y de la manera en que Él dice que lo hará. Esta es la lección que aprendemos cada vez que estudiamos el trato de Dios con Israel, y Sus predicciones acerca de ellos.

Busquemos en Jeremías 18 sobre la siguiente imagen de como Dios va a reunificar a Israel, leeremos desde el versículo 1 al 6. Aquí se hace una comparación a la de un alfarero dándole forma a una vasija en su rueca:

Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, diciendo:2 Levántate y desciende a la casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.3 Entonces descendí a casa del alfarero, y he aquí, estaba allí haciendo un trabajo sobre la rueda.4 Y la vasija de barro que estaba haciendo se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla.5 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:6 ¿No puedo yo hacer con vosotros, casa de Israel, lo mismo que hace este alfarero? —declara el Señor. He aquí, como el barro en manos del alfarero, así sois vosotros en mi mano, casa de Israel.

En Israel vi trabajar al alfarero sobre una rueda, como la que se usaba en los tiempos bíblicos, es fascinante, la rueda gira rapidísimo, el alfarero sostiene el barro en su mano y forma la vasija presionándola sobre la rueda. Veamos cómo se aplica esto. Primero Israel se echó a perder en las manos de Dios. Él no los dejó de lado ni los rechazó. Simplemente dijo que los volvería a hacer. Eso es exactamente lo que está haciendo ahora, los está rehaciendo.

Note el método. Aplica la presión. Así es como el alfarero da forma a su vasija. En este tiempo, ¿de qué manera está formando Dios a Israel como una nación? Presionándola. Está bajo cualquier clase de presión continua y de diferentes tipos, presión militar, económica y así sucesivamente. Pero por medio de todo eso, Dios los está formando nuevamente en el tipo de vasija que Él quiere que sea.

Por último veamos un cuadro más, en Ezequiel 36, versículos del 22 al 28:

22 Por tanto, di a la casa de Israel: «Así dice el Señor Dios: “No es por vosotros, casa de Israel, que voy a actuar, sino por mi santo nombre, que habéis profanado entre las naciones adonde fuisteis.23 Vindicaré la santidad de mi gran nombre profanado entre las naciones, el cual vosotros habéis profanado en medio de ellas. Entonces las naciones sabrán que yo soy el Señor” —declara el Señor Dios— “cuando demuestre mi santidad entre vosotros a la vista de ellas.24 Porque os tomaré de las naciones, os recogeré de todas las tierras y os llevaré a vuestra propia tierra.25 Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos os limpiaré.26 Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne.27 Pondré dentro de vosotros mi espíritu y haré que andéis en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas.28 Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres; y seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios.

Hay unos puntos muy importantes que debemos notar: Primero, la reunificación de esta restauración no se debe a la rectitud de Israel. Dios dice: “No es por vosotros, casa de Israel, que voy a actuar, sino por mi santo nombre”. El motivo es la gloria de Dios. Esta será una demostración de la fidelidad del pacto de Dios aun cuando Israel haya sido infiel.

Segundo, note que Israel será reunida a pesar de su pecado espiritual. Esto ha sido un problema para muchos cristianos que han dicho: “Israel no está obedeciendo a Dios, no cree en sus profetas, no reconocen a su Mesías”. Eso es cierto. Pero Dios dijo que los reuniría aun con su impureza espiritual y que los limpiará en su tierra.

En cierto sentido, yo creo que es verdad que solo hay un lugar en la superficie de la tierra donde Dios puede tratar con Israel como nación y es en la tierra que Él les dio.

Tercero, Dios predice que después de reunirlos, serán limpiados; “Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios”. Rociar con agua limpia es un símbolo tomado de los sacrificios y las ceremonias del tiempo de Moisés. Representa la limpieza espiritual y por medios espirituales. El resultado será una renovación espiritual interna. Dios dice que les dará un corazón y espíritu nuevo que responderán al Espíritu y la voluntad de Dios, esto les permitirá guardar sus leyes y estatutos y de esa manera serán restaurados para Dios y nuevamente serán el pueblo que Dios reconoce como suyo y El será su Dios. Esa es una predicción muy clara del proceso de reunificación y el orden en que se llevará a cabo el evento, y una vez más tendremos que reconocer que Dios lo está haciendo exactamente de la manera en que Él dijo que lo haría.

Nuestro tiempo por hoy ha terminado, regresaré mañana a la misma hora para hablar más de este tema de la restauración de Israel, específicamente sobre “el propósito de la reunificación”.

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