Como Encontrar El Plan De Dios Para Su Vida (Parte 1) - Creado para Buenas Obras

Derek Prince
Published: 1979
Last Updated: julio de 2026
Read Time: 9
¡Descubre el plan de Dios para tu vida! En 'Cómo Encontrar el Plan de Dios para Tu Vida', Parte 1, Derek Prince revela que el Señor tiene un propósito para cada uno de nosotros, cumpliendo nuestro potencial en Cristo. Encuentra satisfacción y plenitud al caminar en el plan de Dios, como dice Efesios 2:10, somos Su obra, creados para buenas obras.
Transcript
Me alegro de estar nuevamente con Ud. En el comienzo de una nueva semana, en la que estaré compartiéndole preciosas verdades que me ha enseñado la vida, verdades que han hecho la diferencia entre el éxito y el fracaso en mi vida y que pueden hacer lo mismo para Ud. Esta semana estaré compartiendo sobre un tema muy importante y práctico,” Como encontrar el plan de Dios para su vida”. Tal vez, usted nunca haya entendido de que Dios tiene un plan para su vida, un plan que abarca cada área de su vida, uno que hace completa provisión para todas sus necesidades y le ofrece la mayor recompensa y realización posible para todo su potencial como persona, pero El lo tiene.
Por el otro lado, usted podrá percibir lo que Dios anhela para su vida y una tarea que tiene que cumplir, pero no sabe cómo descubrir cual es. Como consecuencia, de alguna manera, se siente que no puede definir claramente, frustrado e incompleto. Creo que mi charla de esta semana le ayudarán. Intentaré mostrarle los pasos prácticos que usted necesita dar para descubrir el plan de Dios para su vida. Al encontrar y caminar en el plan de Dios experimentará la satisfacción y la realización que usted nunca hasta ahora ha conocido.
Para empezar, busquemos en Efesios capítulo 2, versículo 10, que habla de lo que Dios ha hecho por nosotros a través de nuestra unión con él en Cristo; Pablo dice esto:
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. (LBLA)
Esa es la declaración introductoria más maravillosa,” somos hechura suya”. La hechura de Dios. La palabra griega que se traduce allí es POIEMA, que es el único de donde se deriva la palabra “Poema”, en español. Sugiere una obra maestra, la obra de un gran artista, poeta, escritor, escultor, algo excepcional. Eso es lo que somos a través de lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. Esto es lo primero que usted tiene que saber, de que si pone su fe en Dios por medio de Jesucristo, Dios quiere crear una obra maestra de usted. Y luego quiere usarlo para que cumpla una tarea única y especial.
Siempre me ha bendecido el hecho de pensar que, el gran creador del universo, quien creó las estrellas, los mares y las montañas, todas las cosas gloriosas y hermosas que nos rodean en la tierra, que cuando quiso hacer su obra maestra, buscó en un montón de desechos para su material; y allí es donde encontró a personas como yo.
No tengo duda donde yo estaba cuando el Señor me encontró. Yo estaba allí en el montón de desechos. Dios en su maravillosa gracia y misericordia extendió su brazo y recogió ese inútil pedazo de material, ése era yo en mi estado perdido no regenerado, y dijo: “Voy a hacer de ti una obra maestra”; y eso es cierto, no solo para mí. En realidad, no soy nada especial, y aun así en cierto sentido, soy algo especial porque todo el que viene a Dios a través de Jesucristo, es alguien especial. Todos los hijos de Dios son especiales en sus ojos.
Pero la palabra importante que tenemos que agarrarnos en ese versículo es la palabra “creados”, “creados en Cristo Jesús”. Si vamos a ser lo que Dios quiere que seamos, tiene que empezar con una obra creativa de Dios, tenemos que dejar que Dios nos transforme de lo que éramos a lo que él quiere que seamos. El Salmo 51, registra la oración de David, cuando enfrentó su terrible pecado, esto es lo que dice en los versículos 9 y 10….
9 Esconde tu rostro de mis pecados,y borra todas mis iniquidades.10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Note el clamor desde el corazón de David “crea en mí, oh, Dios, un corazón limpio”. Se necesita un acto creativo de Dios para tratar los efectos del pecado del corazón y la vida humana. Cuando el pecador viene a Dios, Dios no lo mejora, no lo reforma, no lo ajusta o fuerza, Dios con su gran poder, lo crea de nuevo.
Esto es lo que dice Pablo en Segunda de Corintios 5; del 17 al 20:
17 Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! 18 Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: 19 esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. 20 Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros: «En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios». (NVI)
Esa es una declaración gloriosa. ”Si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!”. Cuántas veces hemos dicho, “si solo pudiera comenzar de nuevo; mi pasado es un desastre, me arrepiento de tantas cosas que he hecho y dicho”. La buena noticia del evangelio es que usted puede empezar de nuevo. Si viene a Dios y pone su fe en El a través de Jesucristo, Él lo hará una nueva creación. Podrá decir: “¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!” Y si usted ya ha venido a Dios a través de Jesús, entonces debe entender lo que usted es. Ud. es una nueva creación. Dios quiere hacer de usted una obra maestra.
Examinemos más de cerca el proceso de la creación como Pablo lo describe en Segunda de Corintios, capítulo 5 y los versículos que vimos. Hay tres fases sucesivasPrimero, el pecado debe ser tratado. El pecado es la gran barrera entre Dios y el hombre. Mientras el pecado se mantenga sin tratar en nuestras vidas, no tendremos acceso a Dios. Aún más, Dios no tiene acceso a nosotros de la manera que necesita para cambiarnos desde adentro en ese acto creativo del que estamos hablando. Así que primero tenemos que dejar que Dios trate con nuestro pecado. Debemos dar la espalda a nuestra rebelión, de nuestro egoísmo, nuestra terquedad, y tenemos que venir a Dios a través de Jesucristo, creyendo que él llevó en la cruz el castigo de nuestros pecados, que Dios juzgó nuestros pecados en Jesús y al volvernos a Dios por misericordia y perdón a través de Cristo, somos reconciliados con Dios. Y de esta manera es quitado el pecado. Tenemos acceso a Dios, y él tiene acceso a nosotros.
La siguiente fase es, el acto creativo de Dios. Dios nos transforma desde adentro. Salomón, el hombre más sabio dijo: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida”. En otras palabras, todo lo que va a pasar en su vida se originará en su corazón. Y es allí donde Dios empieza con la creación, en el corazón. Lo crea de nuevo. La luz de Cristo brilla en tu corazón. Todas las sombras de pecado se disipan. La culpa, el miedo, la soledad, y el resentimiento se disipan por esa gloriosa luz. Luego Dios obra hacia afuera desde su corazón hasta alcanzar cada área de su vida. Y usted empieza a darse cuenta de que está cambiando en muchas maneras, otras personas también notan que usted está cambiando. Es una obra creativa de Dios, pero empieza desde adentro. Entonces, al crecer esta obra creativa; la tercera fase, es que Dios nos encomienda el Ministerio de la Reconciliación, yo lo expreso así; “somos reconciliadores que fuimos reconciliados”.
Pablo dice que somos Embajadores de Cristo. Esa es una declaración emocionante. ¿Ha pensado alguna vez lo que es un embajador? Es un representante oficial de un gobierno en el territorio de otro gobierno. No es solo un individuo. Es una persona muy importante por su posición. Mientras opere de acuerdo con las direcciones de su gobierno, tiene tremenda autoridad. De hecho, un insulto a un embajador es tratado como un insulto al gobierno que representa. Cuando habla no habla como un individuo privado, sino que habla con la autoridad de su gobierno que lo respalda. Y eso es lo que Dios quiere que seamos en este mundo. Somos embajadores de Cristo. Somos representantes oficiales del gobierno celestial en la tierra, y mientras operemos de acuerdo con las direcciones que recibimos de nuestro gobierno celestial, entonces toda la autoridad del cielo nos respalda. Y cualquier insulto o maltrato que recibamos, será tratado en el cielo, como insulto a todo el gobierno celestial.
Recuerde lo que Jesús le dijo a Saulo de Tarso en el camino a Damasco…”Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”… Saulo no se daba cuenta de que cuando atacaba a los cristianos estaba atacando al mismo Jesús. Lo que Saulo hizo contra los cristianos fue tomado como en contra de Jesús, porque los cristianos eran los embajadores de Dios. Used y yo somos embajadores de Dios en este mundo corrupto y malvado. Nosotros representamos el gobierno del cielo.
Solo un versículo más, en Mateo 4:19 vemos que Jesús al llamar a los primeros discípulos le dijo:
“Seguidme, y yo os haré pescadores de hombres”.
Eso viene después de la nueva creación. Primero a través de Jesucristo encomendamos nuestra vida a Dios. Nos rendimos a él. Entonces Jesús dice: Ahora sígueme. Tengo un plan nuevo para ti. Tengo un plan que nunca hubieras pensado. Él les dijo a esos humildes pescadores del mar de Galilea, los haré diferentes. No solo pescadores ordinarios sino pescadores de hombres. Esa es otra manera de hablar del Ministerio de la Reconciliación; trayendo hombres a Dios a través de Jesucristo.
Lo que quiero decir es esto, no importa lo que somos, lo que importa es lo que Jesús hará de nosotros.
Nuestro tiempo por hoy a terminado, regresaré mañana a la misma hora, cuando explicaré el siguiente paso para encontrar, el plan de Dios para su vida.

Descargar transcripción
Una copia gratuita de esta transcripción está disponible para descargar, imprimir y compartir para uso personal o de la iglesia.
Código: RP-R014-101-SPA









