Me alegro de estar nuevamente con usted. El tema que estoy tratando en esta semana en particular es la Victoria sobre la muerte.

Ayer presente el cuadro de Jesús, nuestro pariente-redentor. Apunté que en el Antiguo Testamento un pariente-redentor tenía dos responsabilidades principales: primero, vengar a un pariente cercano si era asesinado; segundo, era casarse con la viuda de un pariente cercano si está muerto y así mantener la herencia dentro de la familia. Jesús cumplió con ambas responsabilidades. Primero, vengó nuestra muerte por Satanás; segundo, Él tomó a la iglesia como Su esposa y nos restauró nuestra herencia dada por Dios.

Hoy voy a hablar de expiación, la obra que hizo Jesús a través de Su muerte a nuestro favor. Realmente, en cierto sentido, toda la revelación de las Escrituras se centra alrededor de la expiación. La expiación, en sí es hermosa. Muchas personas que usan esa palabra en realidad no saben lo que eso significa. La expiación restaura al pecador al favor de Dios. Es reconciliación. Reúne a Dios y al pecador, que han estado separados, y los hace uno. Es una reconciliación total. Es unión.

Una de las imágenes más vívidas que me viene a la mente para ilustrar el lugar que toma la expiación en el mensaje total del Evangelio es la de una rueda. En una rueda, hay tres secciones: el círculo exterior, los radios y el eje. En esta imagen, el círculo exterior representa la provisión completa de Dios para todas las áreas de nuestras vidas; espiritual, físico, financiera, por el tiempo y por la eternidad. La provisión total de Dios a través del Evangelio es como ese círculo completo de una rueda. Lo cubre todo. Los radios que sostienen el circulo externo son las formas de la provisión de Dios. Por ejemplo, el perdón, que nos da paz; la sanidad, nos da salud; la liberación, nos da libertad; la santificación, nos da la santidad. Por lo tanto, los radios soportan el borde exterior que es la provisión de Dios. Pero el eje puro es la expiación. Los radios descansan sobre el eje. Sin el eje no hay nada que los soporte. Además, la fuerza para mover la rueda viene a través del eje.

En la provisión de Dios, la expiación es el eje. Es el centro. De eso depende todo lo demás, la fuerza para la vida cristiana es suministrada a través de la expiación.

Veamos en Hebreos 2:9:

9 Sin embargo, vemos a Jesús, que fue hecho un poco inferior a los ángeles, coronado de gloria y honra por haber padecido la muerte. Así, por la gracia de Dios, la muerte que él sufrió resulta en beneficio de todos.

Note esa última frase: "por la gracia de Dios [Jesús] la muerte que él sufrió resulta en beneficio de todo. Él probó nuestra muerte. Él tomó nuestro lugar. Lo que nos aguardaba a nosotros fue sobre Él. Esto se afirma de nuevo en Isaías 53:6

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas,nos apartamos cada cual por su camino;pero el Señor hizo que cayera sobre Élla iniquidad de todos nosotros

Ese es Jesús. La palabra que se traduce como "iniquidad" o ‘pecado” también significa rebelión. La rebelión de toda la raza humana esta resumida en esa frase. Cada uno de nosotros nos hemos apartado por nuestro propio camino. Hemos dado nuestra espalda a Dios y hemos ido por nuestro lado. Hemos hecho lo nuestro. Hemos establecido nuestras propias reglas, nos hemos complacido a nosotros mismos, hemos vivido para nosotros. Hemos sido rebeldes. Pero Dios hizo que la rebelión de todos nosotros cayera sobre Jesús. Toda nuestra rebelión fue enfocada sobre EL mientras colgaba allí en la cruz. Y luego, sobre Él vinieron todas las consecuencias malignas de la rebelión: la enfermedad, el rechazo, el dolor, la agonía y, finalmente, la muerte. Pero Él no murió para Sí mismo. Él murió nuestra muerte. El probó la muerte en nuestro lugar. Él fue nuestro pariente-redentor.

En los versículos que siguen a Isaías 53:6, tenemos una descripción vívida y detallada del sufrimiento de Jesús a través de la inspiración profética y escrita más de setecientos años antes de que ocurriera. Leamos los versículos 7 al 9:

Fue oprimido y afligido,pero no abrió su boca;como cordero que es llevado al matadero,y como oveja que ante sus trasquiladores permanece muda,no abrió Él su boca.8 Por opresión y juicio fue quitado;y en cuanto a su generación, ¿quién tuvo en cuentaque Él fuera cortado de la tierra de los vivientespor la transgresión de mi pueblo, a quien correspondía la herida?9 Se dispuso con los impíos su sepultura,pero con el rico fue en su muerte,aunque no había hecho violencia,ni había engaño en su boca.

Veamos algunos de los detalles que fueron cumplidos con tanta exactitud en los sufrimientos y la muerte de Jesús. En primer lugar, "Él no abrió su boca". Se enfatiza varias veces en el evangelio que Él no hizo ningún intento de responder a Sus acusadores, justificarse o defenderse. "Él no abrió su boca".

Luego, "Por opresión y juicio fue quitado". La acusación y el juicio injusto lo llevó a su muerte.

Por otro lado, "Fue cortado de la tierra de los vivientes". Su acusación y juicio lo llevaron a su muerte.

Después, los detalles de Su entierro son tan asombrosamente precisos. " Se dispuso con los impíos su sepultura, pero con el rico fue en su muerte”. Históricamente, encontramos que Jesús fue llevado para ser sepultado con los dos ladrones, los dos hombres malos que fueron crucificados a ambos lados de Jesús, pero luego fue sepultado en la tumba de un hombre rico, José de Arimatea. ¿Note cuán precisa fue esa profecía?

Y luego se enfatiza nuevamente que no murió por Su propio pecado o culpa. "Él no había hecho violencia, ni había engaño en su boca". Él era totalmente inocente y, sin embargo, murió la muerte de un criminal.

Y luego, en los versículos que siguen, de Isaías 53:10-12, el propósito de Dios se cumple con la muerte de Jesús. Leamos estos versículos:

10 Pero quiso el Señorquebrantarle, sometiéndole a padecimiento[j].Cuando Él se entregue a sí mismo como ofrenda de expiación,verá a su descendencia,prolongará sus días,y la voluntad del Señor en su mano prosperará.11 Debido a la angustia de su alma,Él lo verá y quedará satisfecho.Por su conocimiento, el Justo,mi Siervo, justificará a muchos,y cargará las iniquidades de ellos.12 Por tanto, yo le daré parte con los grandesy con los fuertes repartirá despojos,porque derramó su alma hasta la muertey con los transgresores fue contado,llevando Él el pecado de muchos,e intercediendo por los transgresores.

Una vez más, vemos la asombrosa exactitud de esos detalles. La gran razón de la muerte de Jesús está en el versículo 10: "Se entregó a sí mismo como una ofrenda de expiación". Él se hizo ofrenda por el pecado de toda la raza humana.

Y luego, en las palabras que siguen en el versículo 10 vemos que fue predicha la resurrección: "Él verá a Su descendencia, Prolongará Sus días... la voluntad del Señor en Su mano prosperará". Ya se ha dicho que Él fue cortado de la tierra de los vivientes y, sin embargo, ahora se afirma que Él verá a Su descendencia, prolongará Sus días. Eso sólo puede ser a través de la resurrección.

Luego, en la última parte del versículo 11 dice: "Por Su conocimiento, el Justo, Mi Siervo, justificará a muchos... Él cargará las iniquidades de ellos". Jesús puede ofrecernos Su justicia porque El llevó nuestras iniquidades y sufrió el castigo de nuestra rebelión y Él puede justificarnos.

Y luego, en el versículo 12 leemos que "Él se derramó su alma hasta la muerte". Note aquí, esta frase "su alma”. Compare eso con la declaración de Levítico 17:11:

11 Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os la he dado sobre el altar para hacer expiación por vuestras almas; porque es la sangre, por razón de la vida, la que hace expiación»

Ahora, esta versión donde dice "vida", en hebreo dice "alma": "el [alma] de la carne en la sangre está ". Entonces, cuando Jesús derramó Su última gota de sangre en la cruz, Él derramó Su alma, Él entregó Su alma como la expiación, la ofrenda por el pecado. Él murió nuestra muerte. Él se hizo nuestra ofrenda por el pecado. Resucito de los muertos, Él es capaz de impartirnos Su justicia. Él verá a Su descendencia. Nosotros, que venimos a Dios por la fe en Jesús y somos nacidos de nuevo, nos hacemos Su descendencia. Él prolongará Sus días para siempre. Él ha resucitado de nuevo para vida eterna. La voluntad de Dios prosperará en Sus manos. Él se convierte en el instrumento para cumplir todos los propósitos de Dios en la tierra.

Medite especialmente en que Él derramó Su alma hasta la muerte. Él derramó Su sangre. No sé si usted se está dando cuenta de cuanto Jesús derramó su sangre en la cruz, la vida total de Dios Todopoderoso fue dada para la redención de este mundo. Hay más poder en una gota de la sangre de Cristo que en todas las fuerzas del pecado y de la iniquidad de todo el mundo. Y cuando Jesús se entregó en la cruz, cuando derramó su alma, cuando derramó su sangre, Él puso a nuestra disposición todas las riquezas, los recursos de la vida eterna de Dios. Y cuando Jesús resucitó de los muertos, vino para ofrecernos Su paz y perdón total. Así es como derrotó a nuestro enemigo y nos restauró a nuestra herencia, nuestro pariente-redentor.

Bueno, nuestro tiempo de hoy ha terminado. Regresare mañana a esta misma hora. Mañana, hablaré sobre del evento más grande de toda la historia hasta este momento: la resurrección de Jesucristo.

Como
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