¿Qué Viene Después de la Muerte? (Parte 1)

Derek Prince
Published: 1979
Last Updated: julio de 2026
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Descubre lo que la Biblia revela sobre la vida después de la muerte. En 'Victoria sobre la muerte', Parte 8, Derek Prince comparte enseñanzas de las Escrituras sobre la Resurrección y nuestro destino tras dejar este mundo. Comprende los profundos cambios que el Señor Jesús trajo a través de Su muerte y Resurrección.
Transcript
Me alegro de estar con Ud. nuevamente compartiendo las verdades de la Escritura que Dios me ha revelado a través de muchos años de estudio y ministerio cristiano.
Hoy voy a continuar con el tema de: La Victoria sobre la muerte. Ayer le mostré como fue predicha claramente la resurrección de Jesús en la profecía del Antiguo Testamento y como resultado de Su resurrección la nuestra sucederá también.
Hoy voy a abrir una pequeña parte del velo que separa este mundo del siguiente y le daré la oportunidad de echar una mirada a lo que viene después de la muerte.
Hablaré del período antes de que Jesús venga. Necesitamos entender que la muerte y resurrección de Jesús tuvieron efectos cósmicos. Esto produjo resultados que afectaron a todo el universo, en particular produjo cambios profundos y permanentes en el mundo invisible y en el destino que aguarda a las almas de los creyentes justos después de dejar esta vida.
La mejor manera de entender el destino actual y su destino después de la muerte es ver el método de la creación del hombre como está descrito en Génesis 2:7:
7 Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente. (o un alma viviente).
Notemos que para una personalidad humana total, hay dos fuentes distintas, la parte material del hombre, su cuerpo tiene un origen en la tierra o sea que viene de abajo. Pero la parte no material del hombre, su alma, tiene su origen en Dios, viene de arriba. Así que el hombre es una unión de dos ingredientes de dos orígenes: físico de la tierra y espiritual de Dios, de arriba. Recordemos esto al estudiar el destino del hombre.
En la muerte estos dos componentes del hombre son nuevamente separados. El cuerpo regresa a la tierra de donde vino y se descompone. El alma pasa al mundo invisible. Hay dos palabras en la Biblia para este mundo invisible. En hebreo se llama Seol, y en el griego, del nuevo testamento se llama el Hades.
Veamos una imagen del Antiguo Testamento, del alma en el Seol. Este cuadro está en Isaías 14:9-10. Es una predicción del juicio de Dios a Babilonia y describe como el alma del rey desciende en el Seol, y como esa alma es reconocida allí y en cierto sentido juzgada por otros reyes y personas que han muerto previamente. Esto es lo que dice:
9 El Seol, desde abajo, se estremece por ti al recibirte en tu venida; por ti despierta a los espíritus de los muertos[h], a todos los jefes[i] de la tierra; levanta de sus tronos a todos los reyes de las naciones. 10 Todos ellos responderán y te dirán: «También tú has sido debilitado como nosotros, has venido a ser semejante a nosotros. (LBLA)
Ya expliqué que el Seol es el lugar donde van las almas después de su separación del cuerpo físico. El Seol no es el último destino de las almas, es un lugar de prisión temporaria donde se espera la resolución final y el juicio. Pero eso lo veremos más tarde en mi serie de charlas. Volviendo a la descripción en Isaías 14:9 y 10, el descenso del alma del rey de Babilonia al Seol podemos notar algunos puntos muy importantes.
-Primero, no hay ni una indicación de que esas almas tienen conocimiento de lo que sucede en la tierra.
- Segundo, sin embargo hay una indicación cierta de que ellos tienen memoria de su condición previa en la tierra.
-Tercero, hay una persistencia cierta de la personalidad.
- Cuarto, se reconocen de una persona a la otra.
- Quinto, hay comunicación entre una persona y otra.
-Sexto, hay una conciencia de las condiciones reinantes en el Seol. Y
- Séptimo, el estado de las almas corresponde con el de la tierra y con su estado en el Seol. Es decir que los que fueron reyes en la tierra, son reconocidos como reyes en el Seol.
En Ezequiel 32:18 al 32, hay un cuadro similar pero mucho más largo del juicio de Dios sobre faraón rey de Egipto y sobre otros muchos reyes gentiles y sus ejércitos, quienes habían muerto en batalla. Este pasaje es muy largo como para poder leerlo ahora, pero reproducen esencialmente las características que encontramos en Isaías 14:9 y 10.
Repetiré brevemente esas características porque son de suma importancia, mencioné siete características.
-Primero no había una evidencia de que las almas en el Seol tuvieran conocimiento de lo que sucedía en la tierra.
-Segundo, ellos sí tienen memoria de las condiciones previas en la tierra.
-Tercero, había una persistencia innegable de la personalidad.
-Cuarto, se reconocen de una persona a otra.
-Quinto, había comunicación entre una persona y otra.
-Sexto, había conciencia de las condiciones en el Seol.
-Séptimo, el estado de las almas corresponde como eran en la tierra y con su estado en el Seol, en el sentido de que los reyes en la tierra eran reconocidos todavía como reyes en el Seol.
En el Nuevo Testamento tenemos una imagen dada por Jesús mismo de lo que le sucede a las almas que parten de esta vida.
Esta es la historia de Lázaro el mendigo y el hombre rico, que de su puerta pedía a Lázaro que le alimentara de las migajas de la mesa del hombre rico. Empezaremos en la parte de la historia donde ambos se mueren Lucas 16:22 al 26:
22 Y sucedió que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico y fue sepultado. 23 En el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio* a Abraham a lo lejos, y a Lázaro en su seno. 24 Y gritando, dijo: «Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, pues estoy en agonía en esta llama». 25 Pero Abraham le dijo: «Hijo, recuerda que durante tu vida recibiste tus bienes, y Lázaro, igualmente, males; pero ahora él es consolado aquí, y tú estás en agonía. 26 Y además de todo esto, hay un gran abismo puesto entre nosotros y vosotros, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros no puedan, y tampoco nadie pueda cruzar de allá a nosotros».
Recuerde que estas son las palabras de Jesús, la más confiable de todas las autoridades, y recuerde que en ningún lugar nos dice que esto es una parábola, es un registro de eventos reales que sucedieron en el período anterior a la muerte y la resurrección de Jesús.
El relato de Jesús repite muchas características del Antiguo Testamento.
Primero, vemos que el cuerpo regresa a la tierra, pero el alma pasa al mudo invisible; en el Nuevo Testamento se llama el Hades. En este mundo invisible encontramos la siguiente característica, todas traídas del Antiguo Testamento. - Antes que nada, notamos que se recuerda las condiciones previas en la tierra. Es interesante que Abraham, le dice al hombre rico: “recuerda que recibiste tus bienes en tu vida”, así que hay una conciencia clara de las condiciones previas en la tierra.
-Segundo, hay una persistencia de la personalidad. Lázaro todavía continuaba siendo Lázaro. Abraham todavía era Abraham, el hombre rico aún era el hombre rico, aunque ya no fuese rico. Y nuevamente había reconocimiento de una persona a otra. El hombre rico reconoció a Abraham y a Lázaro. -También había una conciencia de las condiciones presentes, el hombre rico, en particular estaba consciente de su agonía, del tormento en que se encontraba. - Sin embargo, hay una característica extra muy importante, que ese agrega a este relato de Jesús y es que hay una total separación entre los justos y los injustos. Aunque ambos están en este lugar reservados para los difuntos, están en lugares completamente diferentes, y hay una gran diferencia entre lo que le está pasando a cada uno. El hombre rico, está atormentado, está siendo atormentado en las llamas; pero el hombre justo, el hombre pobre, está descansando. El lugar de descanso está descrito como el seno de Abraham. Al mencionarse a Abraham, particularmente, significa para los que siguen los pasos de la fe de Abraham.
- Otro aspecto importante que se menciona en el relato de Jesús, es que los ángeles de Dios se hicieron cargo del alma de Lázaro. Los ángeles se lo llevaron a un lugar de descanso. Encontramos que esto se duplica en la experiencia de los malos. Los ángeles de Satanás se hacen cargo de las almas de los malos. Juan dice en Apocalipsis 6:8:
8 Miré, ¡y apareció un caballo amarillento! El jinete se llamaba Muerte, y el Infierno lo seguía de cerca. Y se les otorgó poder sobre la cuarta parte de la tierra, para matar por medio de la espada, el hambre, las epidemias y las fieras de la tierra. (NVI)
Vemos aquí que ambos La muerte y el Hades. Son personas, son en realidad ángeles satánicos. Se enseña usualmente que la muerte tiene poder sobre los cuerpos de los hombres, el Hades tiene poder sobre las almas de los hombres. La muerte lleva a los hombres a morir, el Hades, que lo sigue se hace cargo de las almas de los malos que mueren y se los llevan hacia el lugar de tormento y prisión que es designado para ellos. So, vemos en estos pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento una imagen que es siempre consistente y que tiene muchos detalles vívidos del destino de las almas de los muertos. Este es en el periodo antes de la muerte y resurrección de Jesús.
Nuestro tiempo por hoy ha terminado, regresaré mañana a la misma hora.
Para explicar el cambio que tuvo lugar en el mundo invisible, como resultado de la muerte y resurrección de Jesús, y el destino diferente que le aguarda a las almas de los justos.

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