La provisión de Dios está en sus promesas

Derek Prince
Published: 1979
Last Updated: julio de 2026
Read Time: 9
Descubre la abundancia de la provisión de Dios a través de Sus promesas en el podcast 'La Provisión de Dios Está en Sus Promesas' de Derek Prince. Profundiza en 2 Pedro 1:2-4 para entender cómo el Evangelio revela que el poder divino de Dios nos otorga todo lo necesario para la vida y la piedad. Únete a nosotros en 'Reclamando Nuestra Herencia', Parte 8, mientras exploramos cómo estas promesas preciosas nos permiten participar de la naturaleza divina y escapar de la corrupción del mundo.
Transcript
Me alegro de estar con usted nuevamente para compartir las verdades que me ha enseñado la vida, verdades que han hecho la diferencia entre el éxito y el fracaso en mi vida y que pueden hacer lo mismo en usted.
En mis primeras charlas de esta semana he explicado el papel esencial que desempeña el Espíritu Santo en capacitarnos para reclamar nuestra herencia. Hoy voy a explicar la forma en que vienen nuestra herencia. Esto es muy importante y es algo que muchos cristianos no han visto claramente. Por ende, no han podido entrar en su herencia como Dios quiere que lo hagan. El pasaje clave para comprender esto está en la Segunda epístola de Pedro, capitulo 1, versículos del 2 al 4. Leeré estos versículos y luego haré una serie de comentarios acerca de estos pasajes:
“2 Que abunden en ustedes la gracia y la paz por medio del conocimiento que tienen de Dios y de Jesús nuestro Señor. 3 Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda. 4 Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina.”
Me maravilla cuando leo los escritos de Pedro, porque aparentemente, él fue un hombre con poca educación y aun así, tienen muchas verdades, conceptos y palabras que indican un alto nivel de educación. Por supuesto que Pedro recibió su educación del Espíritu Santo que es el mejor educador del mundo.
Veamos lo que Pedro está diciendo, quiero mencionar varios puntos de importancia en orden lógico. Regresando al segundo versículo: “Que abunden en ustedes la gracia y la paz”. Lo primero que quiero indicar es que la provisión de Dios es abundante. Dios no es mezquino. No es pobre. No tiene necesidad financiera ni espiritual. Él es el autor y origen de todo en el universo y cuando provee para nosotros, su pueblo, Él da en abundancia.
Pedro continua: “por medio del conocimiento que tienen de Dios y de Jesús nuestro Señor”. Esto indica que toda provisión de Dios viene por medio de su conocimiento y de Jesús. No existe otra manera para recibir. Lo diré de esta manera, Dios es la única fuente. Jesús es el único canal. Quiero enfatizar la palabra “único”. Dios es la única fuente. Jesús es el “único” canal.
Ahora llegamos a esa declaración asombrosa en el versículo tres que dice, “nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda”, observe cuidadosamente el tiempo del verbo. No nos dice que Dios “nos dará”, si no, Dios nos “ha dado”, todo lo que necesitamos. Él ya ha suplido todas nuestras necesidades. Retenga esa verdad, porque si no, no entenderá la naturaleza de la provisión de Dios. Dios nos ha dado todo lo que necesitamos.
En ese versículo 3, Pedro regresa al tema de ‘Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia (virtud)’. Es importante entender que todo está contenido en Jesús, Pedro lo declara dos veces. Sin embargo, la palabra que se traduce al español como conocimiento en el versículo 3, no es exactamente la misma que está en el versículo anterior. En el tercer versículo, la palabra “conocimiento” en griego significa “reconocer”. Así que no es solo un conocimiento intelectual teológico, sino que significa reconocerle a Él, ver quien es, reconocerle y darle el lugar que merece en nuestras vidas.
Repasemos esos cuatro comentarios que he hecho como base para lo que voy a decir luego.
Primero, la provisión de Dios es abundante.
Segundo, Dios es la única fuente, Jesús es el único canal.
Tercero, el poder de Dios ya nos ha dado todo lo que vamos a necesitar y enfatizo el tiempo verbal. Ya fue hecho. Dios ya nos ha dado.
Cuarto, esto es algo se repite y se extiende: todo está contenido en conocer a Jesús. No solo es conocerlo intelectual o teológicamente o tener la doctrina de Jesús, sino que es conocerle personalmente y darle el lugar que merece en nuestras vidas. Es hacerlo Señor de cada área en nuestra vida. Eso es lo que significa la palabra, “reconocer” a Jesús.
Ya dije que Dios nos dio todo lo que vamos a necesitar. Usted podrá ver su vida ahora y decir: “Si Dios lo ha dado todo, yo no puedo verlo. Tengo necesidades que no fueron suplidas, y aunque soy creyente y hago lo mejor que puedo para andar como cristiano, servir a Dios y ser uno de sus hijos.” Bueno allí está la clave importante, Esto es algo que el Espíritu Santo nos reveló hace algunos años y ha sido un factor importante en mi progreso espiritual. ¿Dónde está todo? Si Dios ya lo dio todo. ¿Por qué no lo veo? ¿Por qué parece que no lo tenemos? Aquí está la respuesta, leeré las palabras de Pedro y luego voy a dar un comentario:
“4 Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas”
En el versículo anterior leímos, “nos ha concedido todas las cosas que necesitamos”. Luego en este versículo leemos: “Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas”. ¿Cuál es la conclusión? Es muy simple y lógica. Todo lo que necesitamos está en las promesas de Dios, así que cuando Dios nos dio sus promesas, nos dio todo lo que vamos a necesitar en el tiempo y por la eternidad. Yo lo digo así, la provisión está en las promesas. Eso es tan importante que lo quiero implantar en su mente. Lo diré otra vez, “la provisión está en las promesas”. Eso explica porque, por un lado, Dios dice, que nos ha dado todo, y por otro lado existen muchos cristianos que les hace falta muchas cosas. La respuesta es que no han descubierto donde está la provisión de Dios. La provisión de Dios está en sus promesas. Por lo tanto, para poder recibir su provisión usted debe conocer las promesas de Dios y conocer como reclamarlas, como entrar y poseer las promesas de Dios.
Mas adelante en la semana voy a tratar con esa parte de la enseñanza de manera más específicamente, pero por ahora quiero leer un pasaje en Segunda de Pedro y explicar lo que pasa en nuestras vidas, cuando nos damos cuenta que la provisión de Dios está en sus promesas, encontramos las promesas que necesitamos y empezamos a reclamarlas y aplicarlas en nuestras vidas. Existen dos resultados asombrosos que siguen. Primero Pedro dice en el capítulo 1, versículo 4,
“para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina.”
Allí están los dos resultados de reclamar las promesas de Dios, el primero es positivo, el segundo es negativo, el resultado positivo es que participamos de la misma naturaleza de Dios. Esa es una declaración asombrosa. Si no estuviera allí en la Biblia, no creo que me atreviera a decirlo, pero está muy claramente expuesto allí, que, si nos apropiamos de las promesas de Dios, seremos participes de la naturaleza divina. A través de las promesas, la misma naturaleza de Dios viene a nosotros. Somos más y más semejantes a Dios. ¿Me permite decirlo sin ofenderlo? Creo que es legítimo. La misma naturaleza de Dios, viene a nosotros a través de sus promesas cuando actuamos y nos apropiamos de ellas, al hacerlas nuestras, por experiencia,
Eso nos lleva lógicamente al resultado negativo, que es, “escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos”. Nuestra antigua naturaleza caída es esencialmente corrupta, moral, espiritual y físicamente. Pero al entrar la naturaleza de Dios, reemplaza esa corrupción y la naturaleza de Dios es en esencia incorruptible. Entonces nosotros tenemos una nueva naturaleza, una nueva personalidad y un nuevo tipo de vida al tomar las promesas de Dios. Es la naturaleza, la personalidad y la vida de Dios que viene a nosotros a través de sus promesas dadas en su Palabra.
Esto nos lleva a una conclusión muy importante y maravillosa. A fin de cuentas, Dios mismo será nuestra herencia. No son solo cosas, no son solo bendiciones, ni experiencias, pero nuestra herencia principal es Dios mismo. Nos hacemos participes de la naturaleza de Dios. Amado no se detengan antes de alcanzar a Dios. No se conforme con solo la experiencia o las bendiciones o los regalos. Todos son maravillosos, pero el verdadero propósito de Dios es que usted, herede a Dios mismo a través de sus promesas.
Nuestro tiempo por hoy a terminado, regresare mañana a la misma hora para tratar en una manera practica con los pasos que debemos dar para entrar en nuestra herencia.
Código: RP-R023-103-SPA









