Cómo tratar con niños problemáticos

Derek Prince
Published: 1979
Last Updated: julio de 2026
Read Time: 10
Explora cómo el Evangelio ofrece esperanza y guía para dinámicas familiares desafiantes en 'Cómo Tratar con Niños Problemáticos', un podcast de Derek Prince. Basándose en la Sabiduría de las Escrituras, Derek resalta la importancia de sanar relaciones, especialmente entre padres e hijos, como lo profetizó Malaquías. Escucha 'Caminando por la Tierra de las Promesas de Dios, Parte 10' para descubrir cómo la dirección del Señor puede transformar los corazones de tu familia.
Transcript
Me alegro de estar con usted nuevamente para compartir algunas llaves para vivir con éxito que Dios ha puesto en mis manos a través de muchos años de experiencia personal y de ministerio cristiano.
En mi charla de ayer traté con la elección más importante de nuestras vidas, la elección de un cónyuge. Una esposa, o un esposo.
Hoy voy a tratar con la dificultad que puede surgir dentro de las relaciones familiares. Lamentablemente es algo muy común, “Los hijos problemáticos” ¿Ofrece la Palabra de Dios alguna dirección y ánimo en situaciones similares? Por supuesto que sí.
Para nuestra primera Escritura vamos a leer del último profeta en el Antiguo Testamento, el profeta Malaquías, capítulo 4, versículos 5 y 6. Esta es una escena que se sucederá al final de la era. Se aplica particularmente a los últimos tiempos, el tiempo en el que estamos viviendo ahora. El Señor dice:
4 »Acuérdense de la ley de mi siervo Moisés. Recuerden los preceptos y las leyes que le di en Horeb para todo Israel.(Es un tiempo antes del gran clímax en la era actual)5 »Estoy por enviarles al profeta Elías antes que llegue el día del Señor, día grande y terrible. 6 Él hará que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres, y así no vendré a herir la tierra con destrucción total
Muy precisa la Palabra de Dios, en su percepción profética señala el problema social más grande de nuestros días; el problema de la familia desintegrada, la falta de armonía entre padres e hijos. A esto se refiere la profecía: la ruptura de las relaciones familiares; entre los padres y sus hijos. La indicación es que si estas relaciones no son ajustadas y la situación no cambia el resultado será la maldición de toda la tierra.
Estoy convencido que esta situación describe a nuestros países, es nuestro problema más grave, mayor que cualquier otro, sean militares, políticos o económicos. El problema social más apremiante es el de la familia, los hogares destrozados, matrimonios desechos, ruptura de las relaciones entre padres e hijos. Si no aceptamos la solución de Dios y nos volvemos a Él, y cumplimos sus condiciones, esto se extenderá a toda la tierra trayendo consigo desastre.
En la Escritura que acabo de leer, Dios pone la responsabilidad principal sobre los padres para sanar la situación. Dice que El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres. El corazón de los padres tiene que volverse primero; entonces Dios dice que los hijos se volverán a los padres. Así que la responsabilidad principal es de los padres. Esto es lógico y esta conforme a los principios de la Palabra de Dios, porque para que haya orden en el hogar, la Palabra de Dios pone la responsabilidad principal sobre los padres.
Esto no significa que las madres no tengan ninguna responsabilidad. Por cierto, que tienen una gran responsabilidad al lado de sus maridos, de que sean la clase de esposas y madres que el marido necesita. Pero para que haya orden en la familia, Dios ha dado a los padres la responsabilidad primordial. Así lo dice claramente Efesios Cap. 6 versiculo 4: (NBLA)
4 Y ustedes, padres, no provoquen a ira a sus hijos, sino críenlos en la disciplina e instrucción del Señor.
Estas son las dos responsabilidades primordiales de un padre: disciplina e instrucción. Debe mantener el orden en el hogar, por medio de la disciplina adecuada, y al mismo tiempo es su responsabilidad instruir a sus hijos en el camino del Señor; instrucción en los principios de las Escrituras y la vida cristiana.
Yo debo decir que, al observar a nuestro país, la mayoría de los padres no han hecho así. No han dado la disciplina, ni la instrucción que necesita la familia. He tratado con innumerables casos donde la raíz del problema es el fracaso de los padres en el hogar. Yo diría que la razón por la cual la mayoría de los padres han fracasado y siguen fracasando es porque no establecen las prioridades correctas. No valoran su hogar, y sus hijos como debieran. Ponen otras cosas primero. El éxito en los negocios, el placer, la diversión, ganar dinero, tener un nivel social, y muchas otras cosas toman lugar sobre la posesión más valiosa y maravillosa que Dios les ha dado: Sus hijos. Consecuentemente no cumplen con sus deberes y responsabilidades hacia sus hijos. Esa es la causa principal.
Otro factor de importancia es este, la falta de armonía entre la esposa y el marido. Santiago, capítulo 3 versículo 16 dice así:
16 Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas. (NVI)
Donde hay envidias, competencia entre los esposos, donde cada uno es culpable por su egoísmo, allí habrá desorden y toda clase de maldad. Al observar, fui convencido que los hijos criados en una atmósfera así están propensos a mantener serios problemas personales y emocionales. En la mayoría de los casos los problemas pueden trazarse yendo a la niñez y al hogar.
Otro factor en esto es que si no hay una buena relación entre el marido y la esposa no hay oración eficaz. En Primera de Pedro 3:7 dice:
7 De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes. (NVI)
La implicación es que las relaciones incorrectas entre el esposo y su esposa estorban las oraciones a favor de sus hijos y en todas las áreas. Por otro lado, Jesús dijo que: “si dos se pusiesen de acuerdo, que estén en armonía en cualquier cosa que pidieren en oración les será concedido”. ¿Qué otras dos personas podrían ponerse de acuerdo más que los esposos? Y cuando lo hagan, la armonía penetrará la atmósfera del hogar y sus oraciones serán oídas por Dios a favor de sus hijos.
Bien hemos presentado el trasfondo y visto algunos de los factores principales en la desintegración familiar, la discordia, la falta de disciplina y los males que resultan de eso. ¿Cuáles son los remedios? Voy a sugerirle tres pasos que los padres deben de tomar:
Primero, cada padre y madre deben arrepentirse ante Dios de su fracaso con respecto a su relación con su cónyuge y con sus hijos. El arrepentimiento abre la puerta para la restauración de las bendiciones de Dios.
Segundo, si no hay armonía entre los padres, necesitan reconciliarse unos con otros. Como dije, eso abrirá la puerta para que sus oraciones sean contestadas. Pero si continua una relación incorrecta entre ellos eso estorbará sus oraciones.
Tercero, si los padres le han fallado seriamente a sus hijos en sus deberes, otra cosa que deben hacer es humillarse ante sus hijos, reconocer su fracaso y pedirles perdón. Quiero decir que esto es algo que yo, como padre, tuve que hacer en el pasado. Yo tuve que ir más de una vez a uno de mis hijos y decirle: “Lo siento hice mal, por favor perdóname”; y eso siempre abrió el camino a la restauración y a una buena relación, y a las bendiciones de Dios.
Una vez que hemos seguido esos pasos, como padres, entonces estaremos calificados para recibir las bendiciones de la salvación de Dios. Y estas salvaciones incluyen nuestros hijos. Hay escrituras que dicen esto. Solo citaré dos pasajes del libro de los Salmos; primero el Salmo 103, versículos 17 y 18 (NVI):
17 Pero el amor del Señor es eterno y siempre está con los que le temen; su justicia está con los hijos de sus hijos,18 con los que cumplen su pacto y se acuerdan de sus preceptos para ponerlos por obra.
Esta es una promesa para aquellos que guardan el pacto del Señor y toman en cuenta de obedecer sus mandamientos. Una parte de la promesa es que la justicia de Dios será sobre los hijos de los hijos. No solo con la siguiente generación sino también esa generación recibirá la bendición de la justicia de Dios.
Si obedecemos sus mandamientos y guardamos su pacto tenemos el derecho de esperar que Dios ponga su justicia sobre nuestros hijos y sobre los hijos de nuestros hijos.
Además en el Salmo 112, versículos 1 y 2 (NVI):
1 Dichoso el que teme al Señor, el que halla gran deleite en sus mandamientos.2 Sus hijos dominarán el país; la descendencia de los justos será bendecida.
Hay otra promesa clara que si agradamos a Dios en nuestros caminos nuestra descendencia será bendita.
También hay promesas para la restauración de nuestros hijos. Isaías 49:24 y 25 dice:
24 ¿Se le puede quitar el botín a los guerreros? ¿Puede el cautivo ser rescatado del tirano?25 Pero así dice el Señor«Sí, al guerrero se le arrebatará el cautivo, y del tirano se rescatará el botín;contenderé con los que contiendan contigo, y yo mismo salvaré a tus hijos.
Las fuerzas diabólicas, Satanás y su ejército invasor han entrado a nuestros hogares y capturado a nuestros hijos y se los han llevado de nosotros quizá a las drogas, el sexo ilícito, al ocultismo o cualquier otra forma de engaño. Es como si hubiésemos sido invadidos por un ejército maligno pero Dios promete: “Yo defenderé tu pleito, y salvaré a tus hijos, ellos serán rescatados de los captores feroces”.
Y para terminar Jeremías 31: 15 al 17, una hermosa promesa para las madres:
15 Así dice el Señor: «Se oye una voz en Ramá,Lamento y llanto amargo. Raquel llora por sus hijos;Rehúsa ser consolada, por sus hijos Que ya no existen».16 Así dice el Señor: «Reprime tu voz del llanto,Y tus ojos de las lágrimas; Hay pago para tu trabajo», declara el Señor,«Pues volverán de la tierra del enemigo.17 Y hay esperanza para tu porvenir», declara el Señor, «Los hijos volverán a su territorio.
Es una promesa para las madres que creen. si usted se aferra a esta promesa. Dios contestará. Lo he visto muchas veces.
Bien mi tiempo de hoy terminó. Regresaré la próxima semana a la misma hora, de lunes a viernes.
La siguiente semana continuaremos con el mismo tema: Como caminar por la tierra de las promesas de Dios. Las promesas de la siguiente semana tienen que ver con la provisión de Dios sobre la prosperidad y la sanidad.
Código: RP-R025-105-SPA









