Prosperidad a Través del Diezmo

Derek Prince
Published: 1979
Last Updated: julio de 2026
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Descubre el camino hacia la abundancia de Dios con 'Prosperidad a Través del Diezmo', un poderoso podcast de Derek Prince. Basado en Malaquías 3:7-12, Derek explora cómo seguir los mandamientos de Dios abre la puerta a Sus bendiciones. Únete a la serie 'Caminando por la Tierra de las Promesas de Dios', Parte 12, y aprende cómo el diezmo es clave para desbloquear la prosperidad divina.
Transcript
Me alegro de estar con Ud. nuevamente para continuar explorando juntos la herencia sin límite que Dios nos ha dado en la promesa de su Palabra.
Ayer vimos la promesa absolutamente general e inclusiva de prosperidad dada en el Salmo 1, versículos del 1 al 3. Hoy vamos a estudiar algunas otras promesas de bendición y prosperidad que tiene una condición bíblica en particular.
El primer pasaje de las escrituras que vamos a leer hoy está en Malaquías capítulo 3, versículos del 7 al 12. Debemos entender brevemente el trasfondo del libro de Malaquías. Es el último profeta del Antiguo Testamento. Había transcurrido 1.200 años aproximadamente desde que Dios a través de Moisés había llevado a su pueblo a la tierra prometida y les dio una forma de vida y prometido que si mantenían esa forma de vida y obedecían sus mandamientos, serían bendecidos y prosperarían como ninguna otra nación. Pero también les advirtió que, si desobedecían, sufrirían lo opuesto, pérdida, daño, derrota y pobreza.
Y en el libro de Malaquías Dios resume 1.200 años de la historia de Israel, y desafortunadamente como lo resume es desalentador, porque señala que en la mayoría de los casos no habían cumplido con las leyes de Dios y por lo tanto no disfrutaron de las bendiciones y la provisión que él quería darles. En los versículos que leeremos ahora se apunta de una manera muy particular, que no cumplieron su condición. Leemos Malaquías 3, del 7 al 12:
7 »Desde los días de sus padres se han apartado de Mis estatutos y no los han guardado. [Note que esto es u repaso de la historia de Israel]. Vuelvan a Mí y Yo volveré a ustedes», dice el Señor de los ejércitos. «Pero 8 »¿Robará el hombre a Dios? Pues ustedes me están robando. Pero dicen: “¿En qué te hemos robado?”. En los diezmos y en las ofrendas. Esa es una pregunta específica puesta en la boca de Israel.¿Qué es lo que pide Dios de nosotros?, ¿que volvamos a ti? Dios es muy específico en su respuesta, ¿Robará el hombre a Dios? Pues ustedes me están robando. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En los diezmos y en las ofrendas.
No dar a Dios lo que pide de nuestras finanzas es robarle a El, y en términos específicos Israel le había estado robando a Dios por no dar sus diezmos y ofrendas. El resultado fue que en lugar de bendición recibieron una maldición. Y quiero señalar que en la mayoría de los casos es uno o el otro; o es maldición, o es bendición, no hay intermedio. Obediencia trae bendición y la desobediencia trae maldición. Así que Dios dice:
9 Con maldición están malditos, porque ustedes, la nación entera, me están robando. [Y ahora Dios les da el remedio:]
10 Traigan todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en Mi casa; [Dios muestra una manera en la que requiere de que Israel lo pruebe, el dice: Si hacen lo que requiero entonces verán lo que haré] …y pónganme ahora a prueba en esto», dice el Señor de los ejércitos, «si no les abro las ventanas de los cielos, y derramo para ustedes bendición hasta que sobreabunde
Toda necesidad será suplida. Cuando Dios dice que abrirá las ventanas de los cielos es claro que esas ventanas están bajo el control absoluto de Dios. No podemos abrir las ventanas y hacer lo que solo Dios puede hacer. Y no sucederá a menos que Él lo haga. Él dice: Si ustedes hacen lo simple en la tierra que yo requiero de ustedes, si traen todos los diezmos al alfolí, entonces yo haré en el cielo, lo que Ud. no puede hacer, abriré las ventanas de los cielos y derramaré una bendición hasta que no haya más necesidad. Y los versículos 11 y 12 (NBLA) dicen:
11 Por ustedes reprenderé al devorador, para que no les destruya los frutos del suelo, ni su vid en el campo sea estéril», dice el Señor de los ejércitos. 12 «Y todas las naciones los llamarán a ustedes bienaventurados, porque serán una tierra de delicias», dice el Señor de los ejércitos.
Así que Dios hace un inventario, El evalúa la historia de Israel y le dice que no han cumplido con sus condiciones para disfrutar de sus bendiciones. Dios le recuerda uno de los requisitos básicos que era traer sus diezmos y ofrendas a él.
Veamos las bendiciones que Dios promete con respecto a estoPrimero dice: Abriré las ventanas de los cielos y derramaré para ustedes bendición; ya dije que solo Dios puede abrir las ventanas de los cielos.Segundo, reprenderé al devorador; todo lo que está carcomiendo su prosperidad, su salud, y su bienestar, toda influencia y fuerza devoradora. “yo la confrontaré. Ya no podrá devorar más”.Tercero, “Y todas las naciones los llamarán a ustedes bienaventurados”. El pueblo de Dios será un testimonio de la fidelidad de Dios a las demás naciones.
Compare lo que Dios dice a Israel, en Hageo capítulo 1. Lo reprende nuevamente con la misma cosa, por no ponerle a él primero en sus finanzas. Esto es lo que dice en Hageo 1 versículos del 5 al 9 y 11:
5 Ahora pues, así dice el Señor de los ejércitos: «¡Consideren bien sus caminos! 6 Siembran mucho, pero recogen poco; comen, pero no hay suficiente para que se sacien; beben, pero no hay suficiente para que se embriaguen; se visten, pero nadie se calienta; y el que recibe salario, recibe salario en bolsa rota»
¿Se ha sentido así alguna vez, que el dinero que pone en su bolsillo se sale por un hueco y no puede beneficiarse de él? Dios dice eso a Israel, y en los versículos 7 y 8 dice:
7 Así dice el Señor de los ejércitos: «¡Consideren bien sus caminos! 8 Suban al monte, traigan madera y reedifiquen el templo, para que me agrade de él y Yo sea glorificado», dice el Señor.
Dios dice “hagan lo que requiero de ustedes y yo me encargaré de ese devorador que está haciendo huecos en sus bolsillos y comiendo su vida y sus ingresos”. Y en el vers. 9:
9 «Esperan mucho, pero hay poco; y lo que traen a casa, Yo lo aviento.
Esto le está sucediendo a muchos en nuestros días especialmente en este tiempo de inflación. Buscamos mucho, pero de alguna manera se recupera muy poco. Cuando llegamos a casa simplemente no tenemos lo suficiente. Dios dice que hay una razón “no me dan el primer lugar en sus finanzas” y como resultado, dice en el vers. 11:
1 Llamé a la sequía sobre la tierra, sobre los montes, sobre el trigo, sobre el vino nuevo, sobre el aceite, sobre lo que produce la tierra, sobre los hombres, sobre el ganado y sobre todo el trabajo de sus manos».
¿Cuál fue el gran error que cometió Israel en los tiempos de Hageo y Malaquías? En esencia fue que Dios no estaba primero en sus finanzas. Estaban tratando de hacer su propia voluntad. Estaban cuidando de sus propios intereses y descuidando a Dios. Y como resultado, aunque trabajaban duro y parecía que ganaban suficiente dinero, nunca era suficiente. ¿Le parece conocida esa situación? ¿Conoce a personas así? ¿Es usted una de esas personas?
Bueno aquí está el remedio de Dios Traigan todo el diezmo al alfolí…y pónganme ahora a prueba en esto», dice el Señor de los ejércitos.
Tal vez necesite explicar lo que es exactamente el diezmo. Diezmo significa dar a Dios la primera décima parte de todo lo que recibimos y es importante que sea la primicia, la apartamos antes de hacer cualquier otra cosa con nuestro dinero. Dios dice: “Traed todos los diezmos, no sean deshonestos con ellos, y yo me encargaré de sus necesidades económicas y materiales”.
Diezmar es simple, es bíblico y es específico, no es complicado. Casi cualquiera puede dividir en diez. En cualquier sistema monetario decimal, significa simplemente mover el punto decimal un lugar a la izquierda. Si Ud. gana 320 dólares, su diezmo es 32 dólares; si gana 514 dólares su diezmo es 51.40. No es difícil es simple. Es bíblico y específico. Quiero decirle que funciona, basado en muchos años de experiencia.
El principio es honrar a Dios en todo, ponemos a Dios primero y eso incluye nuestras finanzas y riquezas; Proverbios 3:9-10 (NVI) dice:
9 Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas.10 Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo.
Honramos a Dios cuando lo ponemos a El primero en nuestras finanzas. El diezmo no fue instituido por la ley de Moisés. Muchas personas creen que así fue. El diezmo comenzó con Abraham. Este se menciona por primera vez en la Biblia, en Génesis capítulo 14:18-20 habla de cuando Abraham tuvo una reunión importante con un hombre llamado Melquisedec, Rey de Salem y sacerdote de Dios. Esto es lo que dice, (NVI):
18 Y Melquisedec, rey de Salén y sacerdote del Dios altísimo, le ofreció pan y vino. 19 Luego bendijo a Abram con estas palabras:«¡Que el Dios altísimo, creador del cielo y de la tierra, bendiga a Abram!20 ¡Bendito sea el Dios altísimo, que entregó en tus manos a tus enemigos!»Entonces Abram le dio el diezmo de todo.
Esa fue la bendición que Melquisedec Sacerdote de Dios pronunció sobre Abram. Note como respondió Abram a la bendición de su sacerdote Melquisedec.
Entonces Abram le dio el diezmo de todo.
El diezmo representa dos cosas: por un lado, es una manera de responder a la bendición de Dios y la otra es una forma de honrar al sacerdote de Dios. Así es como Abram primero lo practicó y recuerde que Abraham es el padre de todos los creyentes. Él es nuestro padre espiritual, si somos creyentes se requiere que caminemos en los pasos de su fe. Uno de los pasos principales de su fe es diezmar.
Hebreos capítulo 7 nos muestra que Jesús en el Nuevo Testamento es nuestro Sumo Sacerdote en la orden de Melquisedec. También enfatiza que Melquisedec como Sacerdote recibió el diezmo de Abraham. Hebreos 7:6 dice de Melquisedec:
6 Pero aquel cuya genealogía no viene de ellos, recibió el diezmo de Abraham y bendijo al que tenía las promesas. (NBLA)
Diezmar es nuestra repuesta a la bendición de Dios. Es la manera en que honramos a Dios. Recuerde que el diezmo tiene que llevar al alfolí.¿Qué es el alfolí? Creo que la respuesta es simple, es el lugar de donde obtiene su semilla, para comer y sembrar. Es la manera en que reconoce la fuente de su provisión. Lo pondré en un pequeño proverbio: “Si come en un restaurante no pague en otro lado. Al diezmar se reconoce a la fuente de su provisión espiritual.
Está bien. Que el Señor les bendiga y les ayude a hacer eso.
Nuestro tiempo por hoy ha terminado, regresaré mañana a la misma hora para continuar con este tema de la prosperidad, explicaré otra manera especial y específica para prosperar.
Código: RP-R026-102-SPA









