Me alegro de estar con usted nuevamente al comienzo de otra semana, para compartir más “Llaves para vivir con éxito”. Llaves que Dios ha puesto en mis manos a través de muchos años de experiencia personal y de ministerio cristiano.

Pero primero, permítame decir “Gracias” a quienes me han estado escribiendo. Antes de terminar esta charla le daremos una dirección postal a la que puede escribir. Para mí significa mucho saber cómo este ministerio radial le ha estado ayudando y bendiciendo, así que por favor tómese el tiempo para escribir, aunque sea solo una nota breve.

Nuestro tema de esta semana será: La guerra espiritual. Existen varias imágenes diferentes que el Nuevo Testamento nos provee acerca del pueblo de Dios. Por ejemplo, en Efesios el pueblo de Dios está representado con estas ilustraciones: Una asamblea legislativa, una familia, un templo y la novia de Cristo. Sin embargo la imagen final del pueblo de Dios en Efesios es la de un ejército, un ejército que está comprometido a batallar en una guerra de proporciones globales, una que afecta e incluye cada porción de la tierra en que vivimos. Es más, la palabra global no refleja el alcance de este conflicto. No solo abarca el globo, la tierra, si no que se extiende más allá de la tierra hasta los cielos. El adjetivo que mejor califica este conflicto no es global, si no universal, e incluye a todo el universo creado.

La Escrituras que más claramente nos presenta esta lucha y describen su naturaleza está en Efesios, capítulo 6. Voy a leer de Efesios 6, versículos del 10 al 12. Este pasaje voy a comparar varias versiones bíblicas, Efesios 6, del 10 al 12, (NVI)

10 Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor. 11 Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.

Aquí haré una pausa para decir que Pablo da por sentado que como cristianos, estamos en una guerra y que necesitamos la armadura apropiada para combatir al enemigo, que es el diablo mismo. Luego continua en el versículo 12 para explicar más a fondo, la naturaleza de esta guerra:

12 Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales. (NVI)

Ahora voy a leer de la Nueva Biblia de las Américas el versículo 12.

12 Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes. (NBLA)

Y ahora voy a leer también de la Nueva Traducción Viviente, que no es exactamente una traducción literal si no que está parafraseada:

12 Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales. (NTV)

Cualquier versión que quiera usarse, la verdad es clara: los cristianos estamos envueltos en un conflicto titánico algo que, al considerarlo, asusta a la mente. Aunque, la declaración es muy clara. He meditado tantas veces y por mucho tiempo en Efesios 6:12, especialmente en el griego original. He desarrollado mi propia paráfrasis, que podría llamarse la versión Prince. y diré así;

Nuestra lucha libre no es contra carne y sangre [personas con cuerpos de carne y hueso], sino contra gobernadores sobre diversas áreas y ordenes de autoridades descendientes, contra los tiranos del mundo de la oscuridad presente, contra fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.

Le explicaré porque escogí algunas de esas palabras: “gobernadores sobre diversas áreas y ordenes descendientes de autoridades” porque el cuadro es de un reino bien organizado, altamente estructurado con órdenes de autoridades descendientes y diferentes gobernadores y vicegobernadores responsables de diferentes áreas de su territorio. Y luego utilizo la palabra tiranos, “los tiranos del mundo de la oscuridad presente”. Porque creo que esa palabra “tirano” describe claramente a Satanás y la manera que él trata de dominar a la raza humana. Note que todas las versiones, excepto la versión bíblica Nueva Traducción Viviente, enfatizan que el cuartel de este reino altamente organizado está en los cielos. Esto es muy claro.

Mencionaré algunos puntos de interés que encontramos en este versículo que estamos discutiendo. Primero el conflicto involucra a todos los cristianos. No son un grupo especial de personas como misioneros, pastores, evangelista, somos todos. Esto se aplica en general a todos los cristianos. Muchos cristianos no lo han visto de esa manera. El versículo 12 dice:

Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne,

Una vez oí a alguien comentar que la mayoría de las personas no ponen la puntuación correcta en ese versículo. Lo leen así: “Porque nuestra lucha no es contra sangre” . Es decir, después de eso nos sentamos en la banca de la iglesia y cantamos los himnos de gloria. Pero Pablo dice, estamos en una lucha libre, pero no es contra carne y sangre.

La lucha libre es la forma más intensa de combate entre dos personas. Cada parte del cuerpo, toda su habilidad y todo tipo de artimañas se debe usar para poder ganar. Es una lucha total.

Ya lo he dicho pero lo repetiré, Satanás tiene un reino altamente organizado. En ese reino hay varias áreas y niveles de autoridad.

Luego dije que el cuartel de este reino está en las regiones celestiales. Eso es sorprendente pero así es.

El hecho de que Satanás dirige un reino altamente organizado abruma a muchas personas. Las Escrituras detallan esto claramente. Quiero leerle algunas palabras de Jesús acerca de esto, en Mateo, capítulo 12, versículos 23 al 28. Este es un incidente en el ministerio de Jesús. Él había sanado a un hombre poseído por los demonios que era ciego y mudo. Lo sanó cuando echó fuera al demonio, el espíritu malo. Este es el relato de lo que sucedió después:

23 Toda la gente se quedó asombrada y decía: «¿No será este el Hijo de David?»24 Pero, al oírlo los fariseos, dijeron: «Este no expulsa a los demonios sino por medio de Beelzebú, príncipe de los demonios».

Beelzebú significa literalmente señor de las moscas, es el título de Satanás, particularmente como el gobernador sobre los demonios por que los demonios son comparados con las moscas o con todo el dominio de los insectos. Leamos ahora el comentario de Jesús:

25 Jesús conocía sus pensamientos, y les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo quedará asolado, y toda ciudad o familia dividida contra sí misma no se mantendrá en pie. 26 Y, si Satanás expulsa a Satanás, está dividido contra sí mismo. ¿Cómo puede, entonces, mantenerse en pie su reino?»

Hay ciertas implicaciones claras en eso, primero Satanás tiene un reino, segundo no está dividido, está altamente organizado y tercero está en pie, todavía no ha sido derrocado, Jesús continúa diciendo:

27 Ahora bien, si yo expulso a los demonios por medio de Beelzebú, ¿los seguidores de ustedes por medio de quién los expulsan? Por eso ellos mismos los juzgarán a ustedes. 28 En cambio, si expulso a los demonios por medio del Espíritu de Dios, eso significa que el reino de Dios ha llegado a ustedes. (NVI)

Jesús menciona allí otro reino, el reino de Dios. Primero habla del reino de Satanás, luego habla del reino de Dios. El describe un aspecto en particular donde el conflicto entre estos dos reinos sale a la luz. Él dice: “si expulso a los demonios por medio del Espíritu de Dios, eso significa que el reino de Dios ha llegado a ustedes”. Creo que la implicación es que este ministerio en particular de echar fuera demonios pone al descubierto las fuerzas del reino de Satanás y también demuestra la superioridad del reino de Dios porque los demonios son echados fuera, bajo la autoridad del reino de Dios. Así que hay dos reinos opuestos, el reino de Dios y el reino de Satanás.

Leamos también en Colosenses 1 versículos del 12 al 14, Pablo dice

12 dando gracias con alegría al Padre. Él los ha facultado para participar de la herencia de los santos en el reino de la luz. 13 Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención, el perdón de pecados. (NVI)

Observe nuevamente, que hay dos dominios o reinos. Está el reino de la luz, donde tenemos nuestra herencia, pero también está la potestad o dominio de las tinieblas. La palabra que se traduce como dominio, en griego es “exousia” que significa autoridad. En otras palabras sea que nos guste o no, Satanás tiene autoridad. Él es el gobernador de un reino que la Biblia reconoce. Estos dos reinos están enfrentados en un combate mortal y se acerca a su clímax ya que la era presente está llegando a su fin.

Nuestro tiempo por hoy a terminado. Regresaré mañana a la misma hora para continuar con este tema sobre la guerra espiritual. Trataré particularmente acerca del centro de operaciones del reino de Satanás, el hecho que su cuartel está en los cielos.

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