Unidad y Pluralidad

Derek Prince
Published: 1970
Last Updated: julio de 2026
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Explora el profundo misterio de la naturaleza de Dios en 'Unidad y Pluralidad', un podcast de Derek Prince. Profundiza en el nombre Elohim, que revela la combinación única de unidad y pluralidad en la Trinidad, un concepto presente solo en el Evangelio. Únete a este viaje iluminador en 'Dios Revelado en Sus Nombres', Parte 2, y descubre la riqueza de la identidad de Dios según las Escrituras.
Transcript
Me alegro de estar nuevamente con ustedes para continuar con estos temas ricos y profundos de las escrituras: Dios Revelado en Sus nombres. Lo que podemos conocer de Dios a través de los diferentes nombres que se le da en la Escritura.
Ayer hablé sobre el principal nombre de Dios en el Antiguo Testamento, Elohim. Este aparece en los 39 libros del Antiguo Testamento.La Biblia es un libro centrado en Dios y dirigido al ser humano que esté sediento de Él. En lo profundo de cada ser humano hay un deseo de conocer la verdad de Dios. La Biblia es el único libro capaz de satisfacer ese deseo. Por eso entre todos los libros escritos, este sigue siendo indiscutiblemente lo más vendido.
En mi charla introductoria de ayer traté con el significado y las palabras relacionadas a Elohim. Primeramente dije: que Elohim es el principal nombre para Dios en el hebreo del Antiguo Testamento. Segundo: su forma está en plural pero generalmente es seguido de un verbo en singular. Tercero: las principales palabras relacionadas son poder, majestad, rectitud, justicia, y eternidad en la morada celestial. Cuarto: también es aplicado a los seres creados quienes manifiestan algunas o más de esas características. Por ejemplo, los ángeles (buenos y malos), los gobernantes, dioses y los jueces.
El significado de Elohim se resume en esa frase: la totalidad de todo lo que es Dios.
Hoy voy a tratar un aspecto en particular de Dios manifestado en el nombre Elohim, uno que en la Biblia es absolutamente único en la revelación de Dios, algo que no se puede encontrar en ningún otro libro o religión. Ese aspecto único de Dios revelado en el nombre de Elohim es la combinación de la unidad y pluralidad dentro de la naturaleza de Dios.
Leemos otra vez, Génesis 1:1:
“En el principio Dios creo los cielos y la tierra” (NBLA)
Señalé que aquí encontramos cierto choque gramatical. La palabra Elohim está en plural y el verbo que le sigue está en singular, así que tenemos un sustantivo en plural seguido de un verbo singular. Esa paradoja contiene las semillas de la verdad que ha de ser revelada a través del resto de la Escritura.
Hay una paradoja similar en el versículo de Deuteronomio 6:4 que el pueblo judío llama el Shemá, que es un tipo de declaración doctrinal de la fe de Israel.
“Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es.” (LBLA)
Algo interesante es que en español donde dice: “el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es”, en hebreo se necesitan solo cuatro palabras para decir lo mismo. Hay solamente cuatro palabras. Más interesante aun es que de esas cuatro palabras, tres están en plural. Solamente la palabra “uno” está en singular. Entonces, tenemos nuevamente esa paradoja de unidad y pluralidad combinadas en la revelación de Dios.
Una manera de entender esto es sabiendo que en el hebreo hay dos palabras diferentes para la palabra uno: “jahid” y “ejad”. La palabra jahid significa lo que está absolutamente solo y es único.Por ejemplo en Génesis 22 versículo 2, el Señor le dice a Abraham:
“Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac”
Aquí está la palabra “único” o jahid porque Abraham tenía solo a ese hijo nacido conforme a la promesa de Dios.
El Salmos 25:16, el salmista dice nuevamente
“estoy solitario y afligido”
la palabra “solitario” o jahid, es estar completamente solo.
Por otro lado, la palabra “único”, ejad denota la unión de varios elementos. Eso se ve muy claro en muchos pasajes del Antiguo Testamento, por ejemplo en el segundo capítulo de Génesis, Dios define la naturaleza del matrimonio y la unión de Adam y Eva diciendo:
“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”
Observamos, que “una” es “ejad”, luego los dos al unirse forman uno. Entonces “ejad” describe o denota la unión de más de uno para formar una unidad.
En otra ocasión cuando los espías entraron a la tierra prometida para observarla llegaron al valle de Escol, y Números 13:23 nos relata lo siguiente:
“Y llegaron hasta el valle de Escol y de allí cortaron un sarmiento con un solo racimo de uvas;” (NBLA)
En este pasaje, la palabra “un” en hebreos es “ejad”; era un racimo pero lo formaban muchas uvas.
Luego otra declaración preciosa en Jueces 20:11 donde había guerra civil entre las tribus de Israel y dice:
“Así se juntaron contra la ciudad todos los hombres de Israel, como un solo hombre.”
Nuevamente, leemos “un solo” que es “ejad”; miles de hombres, pero aun así formando una unidad, un solo hombre.
También en una visión de Ezequiel, en Ezequiel 37 Dios le dijo que tomara dos palos y los nombrara representando a las dos tribus principales de Israel:
“16 Y tú, hijo de hombre, toma una vara y escribe en ella: «Para Judá y para los hijos de Israel, sus compañeros». Toma luego otra vara y escribe en ella: «Para José, vara de Efraín, y para toda la casa de Israel, sus compañeros». 17 Júntalas la una con la otra en una sola vara para que sean una sola en tu mano.”
La palabra aquí es “ejad”, aunque originalmente había dos palos, unidos formaban una unidad y son descritos con la palaba “una sola”.
Entonces, esto nos ayuda a comprender qué clase de unidad está representada en la palabra Elohim. Es una unidad cuya unión es perfecta; pero esta contiene más que la unicidad.
Por ejemplo, hay pasajes en la Biblia donde esto está claro después de que Adam y Eva pecaron y perdieron su derecho a vivir en el paraíso. Leemos lo siguiente en Génesis 3:22:
“Ahora el hombre ha venido a ser como uno de Nosotros, conociendo ellos el bien y el mal.”
En todo ese pasaje el conocimiento del bien y el mal fue un aspecto distintivo de Dios. Observe que “Nosotros” está escrito con mayúsculas. Se aplica a Dios. Por lo tanto hay unidad y pluralidad dentro de la misma naturaleza de Dios.
Otro pasaje interesante es la visión de Isaías 6:8 donde dice:
“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí”.
Dios está hablando y usa singular y plural, dice, “¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?”
Así que en la Biblia podemos apreciar esa fascinante paradoja de que Dios es uno y sin embargo dentro de esa unidad hay más de uno. El Nuevo Testamento saca a la luz revelándonos abiertamente toda la verdad de esta paradoja de la unidad y aun la pluralidad de Dios. No tomaré más tiempo para leer otros pasajes. Veremos uno de los más típico, la gran comisión que Jesús da a sus discípulos según Mateo 28:19:
“Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”
Realmente el griego dice: “bautizándolo bajo o en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Es decir debemos ser bautizado en el nombre de Dios. Tenemos que ser bautizado en el nombre de Dios lo que significa tomar nuestro lugar en El, entregando nuestra vida personal a Dios. La plenitud de Dios es expresada en tres nombres: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Entendemos por qué desde el principio la Biblia se refiere a Dios en el plural, esto lo vemos en el primer versículo del Antiguo Testamento. La misma verdad se refleja en el Nuevo Testamento, por lo tanto no es una novedad es simplemente un despliegue y cumplimiento de lo que está implícito en el Antiguo Testamento, todos sus elementos ya estaban allí.
Voy a darles dos ejemplos: Proverbios 30:4 dice:
“¿Quién ha subido a los cielos y descendido de ellos?¿Quién puede atrapar el viento en su puño o envolver el mar en su manto?¿Quién ha establecido los límites de la tierra? ¿Quién conoce su nombre o el de su hijo?” (NVI)
Todos los que conocen las revelaciones de las escrituras, comprenderán que Dios es la persona que ha hecho todas esas cosas. Nadie más que Dios lo pudo haber hecho y aun dice: “¿Quién conoce su nombre o el de su hijo?”Este es un comienzo donde se revela esa relación del Padre e Hijo aun en el Antiguo Testamento.
Luego en Isaías 48:12-13 y 16, una persona está hablando:
“12 ¡Escúchame, pueblo mío, elegido mío! Sólo yo soy Dios. Yo soy el primero, yo soy el último. 13 Mi mano fue la que echó los cimientos de la tierra, la palma de mi mano derecha extendió el cielo alto. Hablé y existieron.”
Toda revelación de la Escritura coincide que Dios es la persona que está hablando, nada menos que Dios, el primero, el último, el creador, el sustentador de los cielos y la tierra; pero después dice:
“16 ¡Acérquense más y escuchen! Siempre les he dicho con claridad lo que ocurriría, para que pudieran entender claramente. Y ahora el Señor Dios y su Espíritu me han enviado con este mensaje”
Observe, que esta traducción dice: “El Señor Dios y su Espíritu me han enviado…”.La persona que habla es de origen divino, sin embargo, dice que “el Señor Dios y su Espíritu me han enviado” o Dios me ha enviado a mí y a su Espíritu”. De cualquier manera, que lo veamos ese cumplimiento está en el Nuevo Testamento cuando envió a Jesús y al Espíritu Santo. Los tres son Dios: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Vemos que en Elohim hay una unidad perfecta que es más de uno, todo en el universo tiene su origen en Dios, no hay nada que no se origine en Dios. El universo contiene unidad y pluralidad ambos proceden de Dios, Dios es esencialmente uno y más que uno. Ese es el misterio de la naturaleza de Dios, esa fusión única de unidad y pluralidad.
Nuestro tiempo de hoy ha terminado, regresaré mañana a la misma hora, mañana continuare con ese tema de Dios Revelado en sus nombres a través del segundo Gran nombre hebreo para Dios que traducido es Jehová.
Código: RP-R040-102-SPA









