Un Sacrificio Completo

Derek Prince
Published: 2008
Last Updated: julio de 2026
Read Time: 1
El sumo sacerdote del Antiguo Testamento roció sangre siete veces en el Día de la Expiación, un número que simboliza la perfección divina. Este acto sagrado prefiguraba poderosamente la Cruz, donde nuestro Señor Jesucristo derramaría su sangre de siete maneras distintas para completar nuestra salvación.
El día más importante en el año religioso del pueblo judío fue el Día de la Expiación, conocido hoy como el Yom Kipur. Sólo en ese día, el sumo sacerdote iba al Lugar Santísimo con la sangre de los sacrificios que cubrían los pecados de Israel por un año más.
“Tomará luego (el sumo sacerdote) de la sangre del becerro, y la rociará con su dedo hacia el propiciatorio al lado oriental; hacia el propiciatorio esparcirá con su dedo siete veces de aquella sangre.” (Levítico 16:14)
La sangre sola podía ofrecer propiciación por los pecados del pueblo de Dios, y tenía que ser traída a la presencia de Dios Todopoderoso en el Lugar Santísimo. Quiero que note en particular que la sangre fue esparcida siete veces. Esta repetición no fue casualidad, porque en la Biblia, siete es el número que indica la obra del Espíritu Santo. Siete es también el número de lo completo, o perfecto. Este reglamento fue cumplido exactamente por la manera que Jesús derramó Su sangre. Su sangre fue esparcida precisamente siete veces antes de que fuese completado el sacrificio.
*Prayer Response
Gracias, Señor, por la sangre de Jesús. Proclamo que Su obra completa en la cruz ha llevado mis pecados. Testifico a Satanás personalmente sobre lo que la Palabra dice que la sangre de Jesús hace por mí. Amén.

Descarga gratuita
Este devocional está disponible para descargar, imprimir y compartir para uso personal o de la iglesia.
Código: WD-B097-006-SPA









