Perdonados como Nosotros Perdonamos

Derek Prince
Published: 2008
Last Updated: julio de 2026
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Jesús enseñó que Dios nos perdona de la misma manera en que nosotros perdonamos a los demás, convirtiendo la falta de perdón en un serio obstáculo para la oración. Descubre por qué elegir perdonar es una decisión crucial que desbloquea tu propia libertad y liberación del maligno.
En el Sermón del Monte, Jesús nos enseñó a orar:
“Y perdónanos nuestras deudas (transgresiones), como también nosotros perdonamos a nuestros deudores (aquellos que transgreden contra nosotros)” (Mateo 6:12)
En otras palabras, esta petición dice, “Perdónanos como nosotros perdonamos”. Recuerde que en la misma medida que perdona a otros, Dios lo perdonará. Pero si sólo perdona a algunos en parte, Dios sólo lo perdonará a usted en parte.
Una razón primordial por la que muchos cristianos no reciben respuestas a sus oraciones es por no perdonar a otros, generalmente se trata de una persona específica. He descubierto en mis experiencias aconsejando a las personas, que la falta de perdón es una fuente común de bloqueo en sus vidas espirituales. Una vez le pregunté a una mujer a quien estaba aconsejando, “¿Hay alguien a quien no ha perdonado?” Ella dijo, “Sí” y continuó especificando una persona distinguida en el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Le dije, “Si quiere liberación, lo tendrá que perdonar. No hay alternativa. Si no lo perdona, Dios tampoco lo perdona a usted”.
¿Estamos dispuestos a perdonar? Podemos pensar, No sé si puedo. Dios también puede decir, “No sé si puedo”. Será mejor decidir. El perdón no es una emoción; es una decisión. Yo llamo a esto “eliminar la deuda”. Alguien podría debernos treinta mil dólares, pero nosotros podríamos deberle a Dios seis millones de dólares. Si queremos que nuestra deuda con Dios sea eliminada, primero deberíamos eliminar la que tenemos con otros.
Esa es la ley invariable de Dios. Está fue establecida en el Padre Nuestro. Y la última parte del Padre Nuestro es una petición por liberación del malo, ese es Satanás. No tenemos derecho de orar por liberación hasta que hayamos perdonado a otros, así como Dios nos ha perdonado.
*Prayer Response
Gracias, Jesús, por morir en la cruz por mí. Declaro mi disposición a perdonar a los demás, y proclamo que Jesús fue castigado para que yo pudiera ser perdonado. Amén.

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