La Familia: Una Fuente de Vida Compartida

Derek Prince
Published: 2008
Last Updated: julio de 2026
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Una ingeniosa chica escocesa dijo una vez que su hermano mayor había muerto y que iba a la casa de su padre para escuchar la lectura del testamento. Esta hermosa historia revela nuestra verdadera identidad como hijos de Dios y lo que se espera de nosotros como miembros de su familia.
Todos somos miembros de la familia de Dios porque todos tenemos un Padre. Jesús es nuestro hermano mayor, y todos somos miembros de la misma familia.
Déjeme relatarle un pequeño incidente que viene a mi mente cuando pienso en la familia de Dios. Ocurrió en los días en que algunos de los cristianos escoceses en las Tierras Altas de Escocia estaban siendo severamente perseguidos por el ejército inglés. En su camino a una reunión secreta de creyentes, una muchacha escocesa fue arrestada por un policía inglés, quien le preguntó hacia donde iba. Ella no quería mentir, pero tampoco quería traicionar a sus hermanos creyentes, por lo que, en su corazón, ella clamó al Señor en oración y le pidió a Él una respuesta. Esto es lo que ella le dijo al policía: “Mi hermano mayor murió, y yo voy en camino a la casa de mi padre para escuchar la lectura del testamento”.
Esa fue una buena respuesta. Jesús es el hermano mayor, Dios es nuestro Padre, y es la casa de nuestro Padre.
¿Cuál es la característica esencial de la familia? Yo creo que es una fuente de vida compartida. Dios el Padre es la fuente de vida para todos nosotros, y todos juntos somos partes de Su familia. No es una institución, no es una organización, sino una fuente de vida que todos compartimos.
¿Qué se requiere de nosotros, como miembros de la familia de Dios? Sugiero que es la aceptación mutua. Jesús nos llama Sus hermanos porque Dios nos llama Sus hijos. Si Dios les llama Sus hijos a nuestros feligreses, nosotros tendríamos que considerarlos nuestros hermanos. Eso no siempre es fácil. Usted tal vez escoja a sus amigos, pero usted no escoge a su familia. Aun así, debemos aceptarnos los unos a los otros.
*Prayer Response
Gracias, Padre, porque soy Tu hijo. Proclamo que soy un miembro de la familia de Dios, con Dios como mi Padre y Jesús como mi hermano mayor. En amor, mi Padre me ha predestinado a ser adoptado como su hijo o hija. Amén.

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