El Espíritu de Adopción

Derek Prince
Published: 2008
Last Updated: julio de 2026
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No has recibido un espíritu de esclavitud para temer, sino el Espíritu de adopción, que te capacita para clamar a Dios como "Abba, Padre." Ser guiado por el Espíritu Santo te libera de la ley y te lleva a la madurez como hijo o hija, motivado por el amor.
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Porque no recibisteis el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que recibisteis el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: ‘¡Abba, Padre!’” (Romanos 8:14–15)
Abba es la palabra aramea o hebrea comúnmente usada para decir “papi”. En Israel, un niño llamará a su padre, “Abba”. Y porque hemos recibido el espíritu de adopción, tenemos el derecho de dirigirnos a Dios como Abba. Padre. Papi.
Pablo nos dijo que tenemos dos opciones. Podemos ser guiados por el Espíritu de Dios, o podemos estar bajo el espíritu de esclavitud. El espíritu de esclavitud nos hace temer del castigo; el espíritu de adopción nos guía como hijos de Dios.
La palabra griega que se traduce como hijos nos da a entender que es un “hijo maduro”. Al nacer de nuevo del Espíritu de Dios, usted es como un niño recién nacido. Pero a medida que es guiado, usted se va convirtiendo en un hijo maduro o hija madura de Dios. Ser guiado por el Espíritu Santo es el camino a la madurez, ya no está más atado al espíritu de esclavitud. Como Pablo escribió en Gálatas 5:18:
“Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”.
Usted debe ser guiado por el Espíritu para llegar a ser una hija o un hijo de Dios maduro. Recuerde, si usted es guiado por el Espíritu Santo, no está bajo la ley. Esa es nuestra libertad–no es una libertad para hacer maldad, sino una libertad para amar. El amor es nuestra motivación para servir a Jesús, es el motivador más poderoso del mundo. Este funciona aun cuando el miedo no lo hace. Allí es donde Dios que nos lleva. Eso es lo que nos hace hijos e hijas maduras de Dios. Ese es el resultado de estar libres de la ley.
*Prayer Response
Gracias, Padre, porque soy Tu hijo. Proclamo que ya no estoy atado bajo un espíritu de esclavitud. He recibido el Espíritu de adopción. He recibido el Espíritu de filiación, y por Él clamo: “Abba, Padre.” Amén.

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