Romanos Completo: Romanos 12:1-21

Derek Prince
Published: 1990
Last Updated: settembre 2026
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Examina los últimos cinco capítulos de Romanos con Derek Prince en 'La Peregrinación Romana (Parte 17)'. Vive las pruebas más profundas de la fe mientras enfrentamos las presiones de la vida. ¿Resistirá cuando 'la realidad golpee'?
Transcript
Esta es la primera de cuatro sesiones en las que trabajaremos en los últimos cinco capítulos de Romanos, que son los capítulos 12 al 16. El título que le puse a este conjunto particular de mensajes es "Desarrollando la fe bajo presión". Pienso que la mayoría de los que hacemos el intento por desarrollar la fe cristiana estaríamos de acuerdo en que hoy estamos bajo presión. Todo tipo de presiones: presiones sociales, presiones espirituales, presiones mentales, presiones emocionales. Al escribir una mini presentación a esta serie en particular, usé una frase célebre de los Estados Unidos que dice: “donde la teoría se pone a prueba”. Aquí es donde se prueba la fe. ¿Podrá pasar la prueba? Podrán decir amén a toda la gloriosa teología de los primeros 11 capítulos de Romanos, pero es en esto que se está enseñando ahora es que nuestra fe será probada o negada. Esta es la prueba.
Como ven, así es en toda la Biblia. Nunca nos da una verdad abstracta, intelectual. Siempre da la verdad y luego muestra cómo se relaciona con la forma en que vivimos. No podrán hallar solo una teología abstracta e intelectual en ninguna parte de la Biblia. A Dios no le interesa eso. Él se interesa en la vida y la forma en que vivimos. Y todas las verdades de la Biblia están diseñadas para hacernos vivir una vida piadosa, victoriosa y fructífera. Si adquirimos mucho conocimiento, tal vez muchos títulos, pero sin el resultado adecuado; los propósitos de Dios fracasan en nuestras vidas.
Si pasan ahora al capítulo 12, encontrarán en el primer versículo una frase que en especial para mi… me agrada, por mis conocimientos en la lógica. Pablo dice:
Por lo tanto, hermanos. . .
La frase que para mí siempre resalta de la página es la frase "por lo tanto". Lo digo muchas veces, y probablemente algunos de ustedes me han escuchado decir: “Si ven un 'por lo tanto' en la Biblia, hay qué averiguar la razón de esta frase “por lo tanto”. Porque, siempre indica una conexión lógica con lo anterior. Pienso que este 'por lo tanto' aquí en el primer versículo de Romanos 12 se refiere a todos los 11 capítulos precedentes de Romanos. En esos 11 capítulos, Pablo desenvuelve maravillosamente el plan divino para que el hombre sea considerado justo con Dios, para volver a establecer una relación con Dios, para recibir toda la provisión completa del sacrificio de Jesús en la cruz. Así que, todo se ha desenvuelto tal como solo el Espíritu Santo a través de Pablo pudo hacerlo.
Pero, como ya he dicho, Dios no se detiene allí. Ahora, el problema es ¿cómo puede vivirse? ¿Qué significado tiene en nuestras vidas del día a día? Es por eso que el 'por lo tanto', está ahí, porque Pablo está diciendo que dado a todo lo que Dios ha hecho y proporcionado por nosotros, ¿cómo hemos de responder?, ¿cuál debería ser nuestra respuesta? Si algo me deleita en la Biblia, es esto, porque la respuesta es muy simple, práctica y sencilla. En lo personal, me incomoda la súper-espiritualidad. Le digo a la gente que el Espíritu Santo es la persona más práctica en el mundo en este momento. Si algo no es práctico, no es espiritual en el verdadero sentido espiritual.
Y así, al leer este primer versículo, verán que los requisitos de Dios, la respuesta que Él pide de nosotros, es muy sencilla. Me parece que esta es la mejor forma de decirlo. Romanos 12 – (Nueva Versión Internacional)
Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. [o racional como diríamos].
Entonces, ¿qué nos pide Dios? No es algo teológico, no es algo que parezca muy místico o intelectualmente interesante, tan solo dice: “Quiero tu cuerpo. Quiero ese cuerpo terrenal en el que vives, eso es lo que te estoy pidiendo. Y no me voy a contentar con nada menos". Dijo: "Quiero que presentes tu cuerpo como un sacrificio en mi altar de servicio". Pero dice, "en sacrificio vivo". ¿Por qué dice que sea vivo? Porque se refiere a los sacrificios del Antiguo Pacto, en los que el animal que iba a ser sacrificado primero se mataba y luego el cadáver se ponía sobre el altar. Pablo está diciendo: “Quiero que pongas el cuerpo de la misma forma en el altar de Dios, pero no lo mates". No es un sacrificio muerto, es un sacrificio vivo.
Y el lenguaje que se usa aquí es "que es vuestro culto racional". Esa palabra que se usa allí es la palabra que siempre se usa para el servicio del sacerdote en el templo del tabernáculo. Así que, nos convertimos en sacerdotes por medio de nuestra fe en Jesús y uno de los principales deberes sacerdotales que tenemos es presentar el cuerpo en el altar de Dios como un sacrificio vivo. Esto es lo que Dios nos está pidiendo. No es complicado, en realidad es bastante simple.
Y como ven, en el Antiguo Pacto si alguien ponía un animal en el altar de Dios, este ya no le pertenecía. A partir de ese entonces ese animal le pertenecía a Dios. Una vez que tocó el altar y el sacerdote lo soltaba, el animal era totalmente apartado para Dios. Y así, cuando ponen el cuerpo en el altar de Dios, desde ese momento en adelante no son dueños de su cuerpo, le pertenece a Dios. No tienen que decidir qué comer o qué llevar, o a dónde viajar, porque son las decisiones de Dios. El cuerpo se vuelve Su posesión. Él puede hacer lo que quiera con él, ya sea para mantenerlo vivo o para sentenciarlo a muerte, es su decisión. Esa es la respuesta que Dios pide. Y las personas que tratan de ser cristianos sin una respuesta como esa, terminan con problemas interminables. Y luego van a interminables sesiones de asesoramiento con interminables consejeros.
Me di cuenta de que, si en el ministerio se atiende a los problemas particulares de cada uno, nunca acaba. Y las personas que fijan la mente solo en sus problemas, estos nunca terminarán. De alguna manera u otra, hay que salirse de sí mismo, y esta es la manera en que Dios hace que uno se salga de sí mismo y sus problemas; poniendo el cuerpo sobre Su altar. Rendirse a Dios sin reserva, de esa manera llega a ser Su responsabilidad.
Antes, me pasaba muchas horas aconsejando a cristianos con problemas. Llegué a la conclusión de que la mitad de esos problemas no existirían si realmente se hubieran arrepentido. El arrepentimiento es la clave. Negándose a sí mismo, a complacerse a sí mismo, a la voluntad propia, a tomar decisiones propias, haciendo lo que me parezca. Y todo esto está tipificado en esta hermosa imagen del cuerpo puesto en el altar. Dirán: “Bueno, ¿A Dios solo le interesa mi cuerpo? ¿No se interesa por mi espíritu y mi alma?"… Yo diría que Dios es sabio. Verán, porque cuando Él recibe su cuerpo, también obtiene los contenidos. Lo recibe todo. Y no se va a conformar con menos. Podrán ir cojeando como cristianos medio comprometidos y tener muchas personas como ustedes a sus lados en la iglesia. Pero nunca conocerán la verdadera satisfacción de la vida cristiana hasta que hayan asumido ese compromiso.
Ahora, como resultado del compromiso, Pablo luego despliega las consecuencias que podemos esperar en nuestras vidas. Pero tengan en cuenta que estas consecuencias no se prometen a las personas que no se han comprometido. Así que voy a leer el primer versículo de nuevo y luego continúo. Hay una serie de fases sucesivas que fluyen de este compromiso inicial.
Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes,. . .
En otras palabras, dado todo lo que Dios ha hecho, por Su misericordia y gracia, que no lo merecíamos, no podíamos ganárnosla, no la reclamábamos, simplemente la ofreció. ¿Y cómo respondemos? Dice:
. . . en adoración espiritual [ culto racional y sacerdotal], ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.
Y luego continúa advirtiendo:
No os conforméis a este siglo. . .
Así dice esta versión, pero en si la palabra es 'era/ Siglo'. Son dos palabras griegas. Mundo es: cosmos, y 'era' 'ion' que de ahí proviene la palabra "eón" en español. No son lo mismo. La era es un concepto del tiempo distintivo en la historia. Vivimos en una era, un período de tiempo. Pero Pablo dice que no se conformen a este período de tiempo. No vivan como la gente en este período de tiempo vive. Porque en Gálatas 1:4 nos dice que Cristo nos ha liberado del presente siglo malo. ¿Saben por qué es una era maligna? ¿Les digo? Encontrarán la respuesta en 2 Corintios 4:5, porque hay un dios malvado. ¿Quién es el dios de esta era? Satanás, así es. Y Dios no va a redimir esta era. Dios nos redime de esta era. Y los cristianos que tratan de vivir como si aun pertenecieran a esta era siempre están en un estado de confusión. Esto ha sido ocultado por las traducciones; por lo que sé, casi nunca se menciona en el gran corporativo de la iglesia estadounidense de hoy. Tenemos que ser liberados de esta era del mal. Dios no va a redimir la era; Sino que la va a cerrar. Y cuando esta era termine, Satanás ya no será un dios. Es por eso que lucha con todo su poder para continuar esta era mientras pueda. Pero no debemos conformarnos a esta era. No debemos vivir como las personas que pertenecen a este siglo. Nosotros no… Pertenecemos a la eternidad. El escritor de Hebreos (6:5, La Biblia de las Américas) dice que.. fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, que gustaron [probaron] la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero. Una de las razones por las que Dios nos ha permitido probar los poderes del siglo venidero es para hacernos perder el apetito por este siglo. ¿Lo ven? Si realmente han probado lo que Dios tiene para ofrecer por medio del Espíritu Santo, las cosas de este siglo les parecerán tan insignificantes, tan desagradables. ¿Para qué preocuparse, para qué gastar el tiempo en ellas? ¿Por qué emocionarse tanto por ellas? Todas están muriendo. Todos son transitorios. Todas están contaminadas, todas están corrompidas. No hay nada puro ni nada limpio en las cosas de este siglo. Es una era corrupta con un dios corrupto.
La misericordia de Dios es que hemos sido liberados de este siglo. Creo que debo mostrárselos. Gálatas 1:4. De lo contrario, dirán que de dónde sacó eso. Bueno, la respuesta es que viene de Pablo. Gálatas 1:4. Honestamente, tengo que decir que si hay otros que enseñan esto, no los he conocido. No lo digo por ser orgulloso, tan solo quiero decir que hay una brecha total en las enseñanzas de la iglesia en esta nación con respecto a este tema. Gálatas 1:4, hay que leer el versículo anterior, el versículo 3 (Nueva Versión Internacional):
Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz. Jesucristo dio su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo malvado, según la voluntad de nuestro Dios y Padre.
Bien, es la misma palabra que se usa en Romanos 12:2, pero esta traducción en particular, y otras traducciones, tienden a usar la palabra 'mundo'. El mundo es otro concepto. El mundo es una clase de sistema social. Pero la era es un concepto del tiempo. Hay que ser liberados de ambos. Si leen Gálatas, comienza con la liberación de la era presente del mal y termina con la liberación de este mundo presente. El último versículo dice "Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo es crucificado a mí, y yo al mundo". El mundo y la era no son lo mismo. Pero realmente no creo que usted pueda ser liberado de este mundo si no ha sido liberado de esta era.
Bien, regresamos a Romanos 12:
No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente.. . .
Noten que Dios no nos cambia de afuera hacia adentro, Él nos cambia de adentro hacia afuera. Él cambia la forma en que pensamos. Y eso cambia la forma en que vivimos. De hecho, la religión hace lo contrario. La religión comienza con lo externo: como vestirse, que comer, que no beber, a donde ir; y trata de hacernos parecer buenos cambiando lo externo. Pero no funciona. El método de Dios si funciona. Él nos cambia desde adentro. Él cambia la forma en que pensamos. Una vez que cambiemos de la manera que pensamos, seremos cambiados de la manera en que vivimos. No pueden pensar mal y vivir bien. Y no pueden pensar bien y vivir mal. La forma en que se piensa decide la forma en que se vive. La característica esencial de las personas de este siglo es que son egocéntricos, siempre enfrentan todo problema y decisión preguntándose "¿En qué me beneficia esto?" "¿Qué obtendré a cambio?" Cuando la mente se renueva, usted se centra en Dios. No se enfrenta uno a las situaciones y decisiones así. Dirán: “¿En qué le beneficia a Dios? ¿Cuál es la voluntad de Dios, cuál es el plan de Dios? ¿Glorificará esto a Dios?" Así es como cambia la mentalidad de uno. Pero no sucederá hasta que hayan ofrecido el cuerpo. Dios no acepta ningún otro trato. Dirán: "Quiero pensar diferente y quiero ser diferente". Dios dice: "¿Dónde está tu cuerpo? ¿Está sobre mi altar? ¿Lo tengo yo? ¿Tengo el derecho absoluto de hacer lo que me parezca con tu cuerpo? De lo contrario, no me hables de renovar tu mente, porque ese es mi requisito básico". Entreguen el cuerpo y Dios renovará la mente. Si se aferran al cuerpo, Dios no hará nada por la mente.
¿Cuantos de ustedes saben que lo que Dios dice lo dice en serio? Alabado sea Dios.
Muy bien, continuamos ahora con Romanos capítulo 12 versículo 2:
No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios . . .
Para que puedan descubrir la voluntad de Dios en la experiencia. Ya ven, hay millones de cristianos que nacieron de nuevo, pero nunca descubrieron la voluntad de Dios para sus vidas. Simplemente vagan sin rumbo. Tratan de llevar a cabo una buena vida, pero no tienen motivación real. No tienen visión. La Biblia dice que: Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena (Proverbios 29:18, LBLA). Es por eso que muchos cristianos son indisciplinados; se desenfrenan porque no tienen visión.
Tomemos como ejemplo a un atleta, que Pablo lo usa muy seguido. ¿Por qué puede un hombre puede saltar más alto o correr más rápido que otros? Porque hubo una visión. Y por esa visión hace ejercicio, se entrena, se entrega a la disciplina. Una disciplina mucho más intensa de lo que la mayoría de los cristianos contemplan. Lo que lo motiva es una visión. No hay visión, no hay disciplina. Sus vidas son un desorden; Sufren altibajos día tras día. Se esfuerzan por aquí, mejoran en algo por acá, pero no hacen lo que Pablo dijo que estaba haciendo: prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Si no tienen meta, entonces, ¿cómo podrán proseguir hacia ella? La meta solo aparece cuando la mente se renueva y Dios les da visión de lo que Él quiere que seamos personal e individualmente.
Y luego Pablo dice tres palabras maravillosas sobra la voluntad de Dios:
. . .que es buena, agradable y perfecta.
Cuanto más lo sepan, mejor se pone. Cuando se comienza con la voluntad de Dios, está todo bien. Él quiere lo mejor para usted. ¿Están seguros de eso? Bueno, así es. Luego es aceptable. Entre más lo entiendan, más lo disfrutaran. Y por último, es perfecto. Abarca cada área de su personalidad; abarca todos los detalles de sus vidas. Abarca en donde se sientan, a la comida que comen, a la ropa que usan, y a la gente que conocen. No hay un detalle en sus vidas que no esté cubierto por la voluntad de Dios cuando descubren Su perfecta voluntad.
¿Saben de qué me he dado cuenta en mi vida? Las cosas que solían parecerme que eran importantes, por las cuales oraba, y que me causaban agonía, resultaron ser relativamente poco importantes. Y otras cosas en las que apenas tuve tiempo para pensarlas fueron decisiones que decidieron el curso de mi vida. Emigré a los Estados Unidos por accidente. Muy pocos saben de esto. Vine aquí de visita en l963. Me dijeron que era demasiado tiempo para una visita. Les dije: “¿Qué hacemos entonces?”. Me dijeron: “Sera mejor que emigres”. No tenía intención de emigrar a los Estados Unidos. Me dije a mí mismo: "Si hay una nación que ya tiene suficientes predicadores, son los Estados Unidos". Y ese fue uno de los acontecimientos más significativos de toda mi vida. Aquí estoy, llevo aquí, Dios, casi treinta años. Me hice ciudadano. Nunca lo consideré. No tuve tiempo para orar sobre la decisión. ¡Ahí estaba en la frontera, Dakota del Norte, de tantos lugares para entrar a los Estados Unidos!
Bendito sea Dios por las autoridades de la inmigración. Cada vez que tenía que lidiar con uno, era un cristiano verdadero. No me digan que no hay diferencia, porque si la hay. Nos trataron con amabilidad, cortesía, con consideración. Es fácil criticar a los funcionarios de una nación, pero les digo que mejor observen a otras naciones antes de criticar a sus funcionarios. Si van a, bueno, ¡mejor no digo a dónde! ¿Para qué me busco problemas? …Qué tal si quisiera ir allí después.
Muy bien, vamos a seguir, continuamos. Luego en el versículo 3, la siguiente fase, Pablo dice:
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura [hay otra traducción que dice con sobriedad], conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
Ahí está lo que sigue. Descubrir que Dios les ha asignado una medida específica de fe. Dios trata con cada uno de nosotros individualmente. No todos tenemos la misma fe; No todos tenemos el mismo tipo de fe. No todos los predicadores o ministros tienen la misma fe. Algunos predicadores tienen una gran fe para la sanación, otros no. Pero Dios reparte a cada persona, a cada siervo suyo, una medida específica de fe.
Luego nos advierte que la fe y el orgullo son incompatibles. ¿Lo sabían? Esa verdad está presente por toda la Biblia. La fe y el orgullo son incompatibles. Las dos personas a quienes Jesús elogio más por su fe en su ministerio terrenal fueron dos personas que se creían totalmente indignas. El Centurión romano le dijo a Jesús: " Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo ". Y la mujer siro-fenicia, cuando Jesús le dijo que era como un perrito, le dijo: "Cierto, Señor. Soy un perrito, pero lo único que quiero es una migaja". ¿Qué le dijo Jesús a ella? “Oh mujer, grande es tu fe; Hágase contigo como quieres." Las dos personas más humildes fueron las dos personas con más fe. El orgullo y la fe son incompatibles. Existe la clase de fe sustituta que es muy arrogante y jactanciosa, pero no es la fe del Nuevo Testamento.
Entonces, en el primer día que entren al banco para comenzar su trabajo nuevo, no pidan ser presidente en el primer día. Si los ponen a limpiar la basura, muy bien, ahí deben estar. Las escaleras se suben con mayor seguridad desde la parte inferior, no de la mitad hacia arriba.
Entonces, Dios le ha asignado a cada uno una medida específica de fe, pero solo obra por una actitud de humildad. Ahora, la siguiente gran verdad que es tan importante es que la medida de la fe que Dios nos ha asignado está relacionada con la parte del cuerpo que Él tiene para que ocupemos. Verán, una de las grandes lecciones de este capítulo es que realmente no puede uno convertirse en un cristiano eficaz hasta que haya encontrado su lugar en el cuerpo de Cristo. No son solo un dedo meñique flotando por el aire; son un dedo que debe estar unido a la mano que está unida al brazo que está unido al cuerpo. No hay lugar para el que dice: "Yo puedo solo, no necesito a nadie más". Cuanto más vivo en la vida cristiana, más sé cuánto necesito al cuerpo. Y a veces, cuando me vuelvo un poco autosuficiente, Dios permite que me sucedan cosas que me muestran que necesito a mis compañeros cristianos. Necesito estar en el cuerpo, debo estar funcionando como parte del cuerpo.
Algunos de ustedes se sienten frustrados. Se preguntan por qué no pasa así con ustedes, no han encontrado su lugar en el cuerpo. Tienen fe, pero no saben qué hacer con ella. Leamos lo que dice Pablo sobre el cuerpo en los versículos. Versículos 4 y 5:
Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
Entonces, cada uno de nosotros está diseñado para ser parte de un cuerpo. Y solo podemos funcionar con eficacia cuando encontramos nuestro lugar en el cuerpo y cumplimos nuestras funciones. Y encontrarán que la fe que Dios les ha asignado es la fe que les permitirá cumplir su función en el cuerpo.
Permítanme darles un ejemplo muy simple. Si van a ser una mano, supongamos, tienen que tener fe de manos. ¿Lo entienden? Pero, si van a ser un pie y Dios les ha dado fe de pies e intentan ser una mano, serán un desastre, ¿entienden? Mi mano es muy eficaz cuando funciona como una mano. Pero si trato de caminar con las manos, esa es otra historia.
Nuevamente, la causa de tanta frustración en el cuerpo de Cristo es que hay quienes tratan de ser algo que no son. Están tratando de cumplir una función para la cual Dios no les ha dado la fe. Todos sentimos que nuestra fe está probada, pero básicamente, si siempre están luchando por la fe, es casi una señal segura de que no están en el lugar adecuado en el cuerpo. Pues, mi mano realmente no tiene que hacer mucho esfuerzo para ser mano. Es una mano sin complicarse. Pero si trato de hacer de la mano alguna otra parte del cuerpo, entonces habrá mucho esfuerzo y tensión. No debería haber tanta tensión en la vida cristiana. De vez en cuando estaremos bajo presión, seremos probados, nuestra fuerza puede ser probada. Pero básicamente, la vida cristiana debería fluir tan naturalmente como la mano que cumple su función o el ojo haciendo lo mismo.
Eso no significa que la fe no crecerá. Dios quiere que nuestra fe crezca, pero crecerá en el lugar donde uno debe estar funcionando. Ya veo como fruncen sus cejas. Quizás no lo sea en el exterior, pero sí en el interior. Realmente nunca han oído algo así.
Ya ven, una de las maldiciones de la vida estadounidense es el individualismo. Quiero decir, que el individuo es una persona real y la individualidad es importante, pero tratar de funcionar por su cuenta independientemente de otras personas es un camino al desastre. Es un camino a la frustración. Leí una estadística por ahí que decía que el promedio de personas que ahora comparten un hogar en esta nación es de 1.7 personas. En promedio, dos personas ya no pueden vivir juntas. Esa no es una imagen del cuerpo de Cristo. Esa es una de las cosas donde no podemos conformarnos con la condición de este siglo. Tenemos que aprender a ser parte de un cuerpo; Tenemos que aprender a funcionar con otras personas.
Dios tiene su manera de enseñarnos. Puede que ya lo sepan, pero yo fui hijo único, nunca tuve hermanos o hermanas. Me abrí el camino a la universidad y a la facultad con becas. Tuve mucho éxito académico. Realmente llegué al nivel superior de la vida académica en Gran Bretaña sin tener que preocuparme mucho por los demás. Si no me agradaban, no me peleaba con ellos, solo les dejaba que hicieran lo suyo. Realmente no me había afectado la maldición de la inseguridad. Tuve que aprender cómo se siente para los que tienen inseguridad. Porque mis problemas eran diferentes. Si había quienes no les agradaba, no me preocupaba. Era asunto de ellos, no el mío.
Bueno, entonces Dios obviamente vio que estaba altamente calificado y que me asigna un buen trabajo intelectual. ¡Ay!... Me casé con una dama que era madre adoptiva de ocho niñas. Así que, el día que me casé, no solo tuve una esposa, sino ocho hijas. Y seis de ellas eran judías, una era árabe y la otra era inglesa. Después adoptamos la novena, una africana. Pero ya ven, Dios, diría yo, de repente me dejó caer hasta el fondo. Digo, si nos ponemos a pensar en alguien que está para un puesto así, yo sería el último que se les ocurriría. Pero Dios lo hizo porque tuve que reformarme en mi forma de pensar. Tuve que aprender a relacionarme con los demás. Tuve que aprender que las mujeres no piensan como lo hacen los hombres. Quiero decir, que asumía que todos pensaban como un profesor universitario… Descubrí que no era así. Pero le agradezco a Dios por la lección. Nuestra familia ha sobrevivido. Hoy, junto con Ruth, tenemos alrededor de ciento cincuenta miembros en nuestra familia. Eso es un testimonio de la gracia de Dios… Así que, si Dios los deja en el abismo, recuerden que se asegurará de que sepan nadar. ¡Con algunos tragos aquí y allá, pero tarde o temprano saldrán a flote sonriendo!
Continuamos… Aún nos queda por llegar a la fase final de nuestro progreso que está en los versículos 6 y siguientes.
teniendo diferentes dones...
Gócense Carismáticos, la palabra es charismata, teniendo diferentes charismata(s).
“…según la gracia que nos es dada…”
Y la palabra gracia es charis. El carisma es un derivado de la palabra que significa gracia. Son dones de gracia, dones que no se pueden ganar. Entonces, una vez que hayan encontrado su lugar en el cuerpo, Dios los equipará con los dones que necesitan para funcionar en ese lugar. ¿Lo ven? Realmente no es sensato orar por los dones en lo abstracto. “Señor, dame este don o… dame aquel don”. Tienen que buscar su lugar en el cuerpo y entonces sabrán qué dones se necesitan. Más bien, Dios comenzará a dárselos.
Recuerdo cuando me lanzaron al ministerio de la oración por la liberación de las personas con demonios. Recuerdo que muy al principio, un hombre nos trajo a su hermana a mi primera esposa, Lydia, y a mí para el ministerio. Me senté allí mirándola y le dije: “Necesitas que te liberen...” Y nombré ocho demonios. Me dije a mi mismo: “¿Cómo lo supe?” Pensé: “Dios me tubo que haber dado una medida de conocimiento”… ¿Lo ven? Pero no lo obtuve en lo abstracto; me vino en la situación cuando se necesitaba. Porque, eso era parte de mi función en el cuerpo.
Dios no los dejará abandonado. Y estoy de acuerdo con lo que dice Bob Mumford: Se necesitan para realizar la obra; no son un poco de cromo extra en el coche. Son parte del motor. Un coche no funciona sin motor. Más, son muy prácticos. No son adornos.
Y son prácticos cuando encuentran su lugar en el cuerpo y funcionan como esa parte del cuerpo. Dios los equipará. Veamos la lista de charismata. Y esta no es una lista exhaustiva del carisma. Hay otra lista en 1 Corintios capítulo 12 y otros. He contado veintidós cosas diferentes que llamo charismata. Y uno de los más emocionantes, solo para abrir el apetito, ¿saben cuál es? Es el celibato. ¿Lo han incluido en sus oraciones? 1 Corintios capítulo 7, Pablo dice que cada hombre tiene su carisma. Una según tal manera, otro según de otra. El mío, dijo, es el celibato. Podría orar para que todos sean iguales, dijo- pero no lo haré.
Por lo tanto, no limiten su concepto de los dones espirituales a una o dos cosas como los milagros o las sanidad o las profecías, porque es una gama muy amplia. Y aquí tenemos, creo yo, siete u ocho. Veamos que dice. Versículo 6:
“De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe...”
Hay traducciones que agregan más, pero pienso que este vale.
“…si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe…”
Ahora, eso es muy, muy importante. Porque, hay muchos que comienzan a profetizar, ven resultados sensacionales, se consumen mentalmente y vuelan. Rebasan más allá del reparto de la fe y empiezan a decir cosas que no son de Dios. Y generan, en muchos casos, mucha confusión. Tengo que decir que tengo mi susceptibilidad sobre los que profetizan sobre mí. Si es una actividad profesional, he tenido muchas profecías sobre mí y alabo a Dios por ellas. Pero no acudo a alguien así como quien acude a un adivino para averiguar qué va a ocurrir. Porque, a veces es adivinación y no profecía. Van muy, muy juntos. Solo hay una división muy fina entre el verdadero don profético y un espíritu adivinador.
Recuerden a la joven de Filipos. Cuando Pablo y Silas llegaron allí con sus compañeros, ella salió a todas partes diciendo: Cada palabra que habló fue cierta. Lo sabía de manera sobrenatural, pero no lo sabía por el Espíritu Santo. Eventualmente, Pablo se sintió tan provocado que echo al espíritu adivino.
He comentado en ocasiones que los misioneros modernos la habrían aceptado como miembro fundador de la iglesia en Filipos. No es solo un ídolo; me refiero a que este es un problema muy real que nos enfrenta hoy. La profecía ha ido en gran aumento. Se lo agradezco a Dios, pero busquemos lo verdadero y seamos cautos, que no nos enredemos en lo falso.
Así que, según la proporción de la fe. No vayan más allá de la fe. No se esfuercen. He visto que cuando se esfuerza la gente por conseguir los resultados se generan problemas, ya sea la sanidad o lo que sea. Las sanidades más emotivas que se han dado en mi ministerio por lo general ocurren, como he dicho, por casualidad. ¿Ya saben? No lo planifiqué. Una mujer muy conocida en el movimiento carismático vino a Ruth y a mí hace unos dos años a Hawái. Su esposo me dijo: “Quiero que ores por mi esposa”. Tenía programada una cirugía de triple derivación cardíaca. No me apetecía ni un poco orar por ella. Estaba muy cansado, ya se acababa la reunión y pensé: “Bueno, aquí están. Él es un hermano del ministro. Si no oro por su esposa, lo ofenderé para siempre”. Así que Ruth y yo oramos y después nos olvidamos. Vimos a la señora el octubre pasado en Gran Bretaña. Nos dijo: “Quiero decirles que me cure completamente y no tuve que pasar por la cirugía de derivación triple”. No nos lo esperábamos.
Por el mismo tiempo en Hawái, y también suceden cosas en otros lugares además de Hawái, ¡quiero que lo sepan! Pero en Hawái almorzamos con un hombre que es autor de un libro muy importante, se llama Blanco en La Tierra. No voy a ponerme a contárselos. Como sea, mientras estábamos almorzando nos dijo que su esposa tenía una enfermedad incurable en la que su cuerpo no desarrollaba suficientes proteínas o no digería proteínas. Le estaban haciendo estudios en la Universidad de Duke. Le dijeron: “No podemos curarte, pero nos gustaría sacar algunos datos y cifras para poder tratar de ayudar a otras personas”. Y después de la comida, mientras caminábamos de regreso por el estacionamiento, Ruth le dijo a esta señora, “siento el deseo de orar por ti”. Así que allí en el estacionamiento sin ninguna preparación, sin adoración, sin música... Ruth oró por ella. Me quedé parado y dije amén. Nos enteramos unas semanas después que la señora había sido sanada milagrosamente. Un milagro total, no había posibilidad de curarse médicamente.
Así que, les quiero decir que no se esfuercen. Permitan que salga naturalmente, dejen que fluya. Se compara al Espíritu Santo con el aceite de oliva. El aceite de oliva fluye. No se esfuerza, es muy suave.
Rápidamente veamos otras posibilidades.
"...o si de servicio, en servir..."
Por ejemplo, esto podría ser diácono. Si han de ser diáconos, y un diácono viene siendo sinónimo de siervo. ¡Siempre he pensado que las iglesias bautistas serían diferentes si llamaran la Junta de Siervos… a la Junta de Diáconos! ¿No es así? Y eso es lo que deberían ser ya que la palabra diácono es solo la traducción de la palabra griega “siervo”. Entonces, si van a ser un siervo, especialícense en servir. Y servir es un arte, ¿lo sabían? Algo que aprendí de las personas que sirven, porque Ruth y yo necesitamos la ayuda de otros, cuando uno sirve a otra persona, no se hacen las cosas como uno cree que deberían hacerse, se hacen como la persona quiere que se hagan, sin importar que les parezca adecuado o no. Eso es arte. El ajustar el pensamiento al pensamiento de otra persona y hacerlo de la forma que la otra persona desea.
Hemos tenido varias mujeres jóvenes que han servido a Ruth y todas han sido maravillosas. Pero entre ellas han habido unas realmente dotadas con la capacidad de servir. Es un don, ¿lo ven? No es algo que pueda alguien desarrollar. ¡Debo tener cuidado porque estas cintas circulan! Digo, quiero decir que las estimamos a todas.
Continuamos.
“…o el que enseña, en la enseñanza…”
Y quiero decir que la Biblia dice que uno no debería tener demasiados maestros. ¿Si lo sabían? Santiago capítulo 3. No sean maestros a menos que Dios los haya llamado, ni se metan. Sé que Dios me llamó. Ya sea bueno o malo como maestro, si algo sé es que Dios me llamó específicamente a ser un maestro de las Escrituras. No puedo dejar de enseñar. Así me pongan en una esquina volteado cabeza hacia abajo, yo seguiré enseñando, ¡está en mi esencia! Escucho a otros que enseñan, y digo: “Dios mío, tiene un don, pero no para eso.”
“…el que exhorta, en la exhortación…”
Verán, muchas personas tienen este maravilloso don de exhortar, pero eso no es enseñar. No se hagan maestros si deberían ser exhortadores. Quédense en su vocación. Hay evangelistas maravillosos, pero cuando se hacen maestros, cada vez que abren la boca suelen meter la pata.
"...el que reparte, con liberalidad..."
¿Si sabían que hay un ministerio para dar/repartir? Es un ministerio, es un don. Dice que den con liberalidad, pero con sencillez. No llamen la atención por el hecho de que dan. Doy gracias a Dios por los que apoyan nuestro ministerio. Pero, me he dado cuenta de que hay quienes quieren manipularnos con su donación. Y tenemos que ser muy, muy cuidadosos de no ir por ese camino.
Muy bien. Ya me estoy atrasando demasiado. El siguiente es mostrar misericordia. Eso es un don. Tengo que decir que es un don que no tengo. Digo, para mí visitar a alguien en el hospital no es fácil. Lo hago si es absolutamente necesario, pero tengo amigos que son como un pez en el agua cuando van a un hospital. Es su don natural. Y es un don muy precioso y maravilloso. Y le agradezco a Dios por las personas que han tenido dones de misericordia que me han atendido. Pero sé que no está entre mis dones. Lo hago como un deber si se necesita. Hay quienes no son felices a menos que estén mostrando misericordia. Así que, si ese es su don, cultívenlo. Sea cual sea su don, cultívenlo.
Continuamos, ¿hay otro más? Sí. “el que hace misericordia, con alegría.” Bien, ya hemos llegado al final. Ahora comienza la siguiente, digamos parte de este capítulo, que tengo que desglosarlo en los siguientes, quien sabe cuántos minutos.
La palabra clave o la frase clave es “El amor sea sin fingimiento.” Mientras revisamos estos capítulos, veremos una y otra vez que el centro de toda la vida cristiana es el amor. Entonces, Pablo comienza con el amor. Lo llama amor sincero. Y todo lo demás en este capítulo fluye del amor. No se trata de un conjunto de reglas que deben seguir, es una guía de cómo dirigir el amor que Dios ha puesto en sus corazones. ¿Ven la diferencia, no? Imagínense que están regando un gran jardín con una regadera y tienen que volver a la llave cada vez, llevándola de un lado a otro, y les da calor, traspiran y se cansan. Han completado muy poco del trabajo. Pero alguien les dice: “¿Por qué no usas una manguera? Ponla en la llave, sostenla bien y así cargas con solo la manguera”. Y cuando tengas la manguera, aquí es donde se debe dirigir el agua, eso es lo que Pablo quiere decir. Así es como se dirige el agua. Pero si no hay agua en la manguera, si no tienen nada de amor, no habrá nada que dirigir. No hagan de esto un conjunto de reglas. Son solo sugerencias para regar el jardín cuando hay una manguera. Si no tienen manguera, lo primero que deben hacer es conseguir una y ponerla en la llave. No traten de vivir la vida cristiana bajo un conjunto de reglas religiosas fastidiosas, de eso no se trata.
Me encanta leer 1 Timoteo 1:5, Reina Valera 1960, en esta traducción en especial, es tan buena.
“Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida.”
El propósito de este mandamiento es el amor. ¿Nos describe a nosotros en el ministerio? ¿Nuestro propósito realmente es el amor? Luego Pablo dice que, si se enfocan en cualquier otra cosa, están desperdiciando el tiempo. Cualquier cosa en la iglesia que a final de cuentas no produce amor es un desperdicio de tiempo y de esfuerzo también.
Tanto tiempo perdido en tantas Iglesias…
Regresando ahora a la manguera, y tenemos que ir muy, muy rápido. Solo les voy a mostrar varias partes de macizos de flores, diferentes tipos de flores que se pueden regar.
Aborreced lo malo, seguid lo bueno
Creo que aquí tengo una lista de doce. Aborrezcan lo malo, sigan lo bueno. No hay neutralidad. Sin pasarme a la Escritura referente, que no nos da el tiempo. Salmos 45:7, una Escritura profética acerca de Jesús como el Mesías:
“Has amado la justicia y has odiado la iniquidad; por eso Dios, tu Dios, te ha ungido.”
¿Por qué bendijo Dios a Jesús? Porque amaba la justicia y aborrecía la maldad. No puede uno ser neutro con la maldad si ama a Dios y a la justicia.
Salmos 97:10 dice:
“Tú que amas al Señor, odia el mal.”
No puede haber convenio entre el mal y los que verdaderamente aman al Señor.
Continuamos, con el siguiente en el versículo 10:
“Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.”
Tengan amor unos por otros y prefiéranse unos a los otros en honor. Más que para sí mismos, busquen honrar a su prójimo.
Eso mismo me solía costar muchos problemas porque pensaba: “¿Pero, cómo puedo honrar a aquel hermano si no creo que sea tan bueno como yo?” Por supuesto, … a nadie más le sucede eso. Y luego vi que Pablo dijo que los que se comparan entre sí y se miden con otras personas no son sabios. Me di cuenta de que solo hay un estándar y es Jesús, así es. Cuando se mide uno por Él, es fácil honrar a los demás.
Continuamos, con el versículo 11, el treceavo:
“…En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor…”
La traducción dice que no sea perezoso sino diligente. Busquen en la Biblia a ver si pueden hallar en ella algo bueno sobre la pereza. La embriaguez es un pecado, pero la pereza es un pecado mucho peor. Encontrarán que la pereza es mucho más severamente condenada que la embriaguez. Lo curioso es que toleraremos a la gente perezosa en las iglesias, pero no aceptamos borrachos. Que no tienen gente perezosa en su iglesia, bueno, es distinto. Acaso no hay personas que sean demasiado perezosas como para ponerse a leer su Biblia o demasiado perezosas para orar o demasiado perezosas para ir de visita puerta por puerta. ¿Saben lo que es la pereza? Según el católico es un pecado capital.
Muy bien. La segunda parte de eso, servir al Señor con apasionada dedicación. Me encantan las palabras de la hija de William Booth, conocida como “la Maréchale", Catherine Booth Clibborn. Ella dijo: “Jesús nos ama apasionadamente y quiere ser amado apasionadamente”. Déjenme que se los pregunte. ¿Aman apasionadamente al Señor? Tengo una esposa que ama apasionadamente al Señor, es algo que puedo decir de mi esposa. No está aquí esta mañana, así que aprovecho la oportunidad para decirlo. Ella ama al Señor con una devoción apasionada. Hay muy poca pasión real en la iglesia hoy. Hace falta poner la manguera en la llave.
Seguimos con, el versículo 13:
“…compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.”
La traducción dice compartir con otros creyentes, practicando la hospitalidad. La hospitalidad es un ministerio, ¿lo sabían? Dios les ha bendecido a algunos de ustedes con esto. Cultívenlo como un ministerio y utilícenlo para la gloria de Dios. Recuerdan lo que dijo Jesús, “No invites al rico, invita al pobre, al ciego, a los que no pueden recompensarte.” “Porque dijo algo maravilloso, dijo que se les recompensará en la resurrección. Ya ven, si reciben la recompensa ahora no recibirán nada después. Si pierden su recompensa ahora, entonces la guardan para la próxima era.
Luego, el versículo 14 es tan importante.
“Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.”
¿Les parece cosa fácil bendecir a los que les persiguen? Bueno, tengo que decirlo, estoy escribiendo un libro llamado Maldición o Bendición, y por casualidad traté con este tema. Y Dios ha lidiado conmigo, no pude terminar de escribir el libro hasta que llegué a la disciplina de perdonar regularmente a las personas que me habían hecho algo malo y bendecirlas. Se los digo, me ha elevado a un nuevo nivel. A los que han sido malos, desagradables y poco cordiales conmigo, les digo: “Señor, los perdono. Y habiéndolos perdonado, los bendigo en tu nombre, Señor.” Así que, si quieren ser bendecidos, y esto no lo digo en serio, ¡trátenme mal y los bendeciré! Pero, aun tendrán que vérselas con Dios.
Pienso en la mujer con el frasco de alabastro del ungüento fino al pensar en la bendición. Como ven, uno de nuestros mayores privilegios como cristianos es bendecir. Porque el bendecir viene de Dios. Creo que tenemos muchos críticos, muchas personas que están en contra nuestra. Pero piensen en la mujer que ungió a Jesús con ese ungüento costoso que valía aproximadamente el salario de un año. Y la gente la criticó. Pero aun así pudieron oler el aroma del ungüento. Pueden llevar en si el aroma que perfuma las vidas de los demás. Es posible que los critiquen, pero aun así recibirán el ungüento. Recuerden lo que dijo Jesús, dijo, “Déjenla tranquila. Ya no la critiquen. Su obra ha sido buena. Y donde sea que se predique este evangelio, se contara lo que ella ha hecho.” Entonces, esa es la actitud que Dios tiene hacia aquellos que derraman el perfume. Y el bendecir es derramar perfume. Cuando bendicen a las personas, hay una pequeña área de perfume que los rodea a partir de ese momento.
Tenemos que continuar; tenemos que seguir adelante. Versículo 15 que dice:
" Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran."
Tengo que volver a decir que como ejemplo excelente esta mi esposa. Es buena para gozarse y buena para llorar. Y yo, pues no pudo decir lo mismo. Ya ven, el problema es el egocentrismo. Realmente no podrán regocijarse con aquellos que se regocijan ni llorar con aquellos que lloran hasta que sean liberados del egocentrismo.
Y les digo algo más, Si quieren saber el secreto a la infelicidad, cultiven el egocentrismo. Les garantizo que serán infelices.
Versículo 16:
“Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.”
Con la misma empatía tanto para el que se regocija como el que llora. Versículo 16, solo les voy a dar la mía, la versión ‘Prince’, luego leen la otra. “Viviendo en armonía, humildes, sin jactarse ni altivez. Y mas que nada, evitando la soberbia.” Porque el libro de Proverbios dice que el orgullo solo genera contiendas (Pr 13:10). El orgullo es lo único que causa más pleitos, y divisiones.
Versículo 17, el noveno:
No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.
Y creo que también dice que le “dejen lugar para Dios.” Ah no,… es más adelante, versículo 19.
Versículo 18, el décimo:
Estad en paz con todos los hombres
Pero no podrán tener paz con todos, hay quienes no harán las paces. Pero en lo que está en ustedes, hagan paz y mantengan la paz con todos. Les hará bien a su sistema digestivo. ¿Saben cuántas veces se nos hacen nudos en el estómago por habernos vuelto resentidos, amargos y orgullosos? ¿Conocen la palabra paz en hebreo, shalom? Significa integridad. Es una palabra hermosa. Cuando se da la paz, se obtiene paz.
Continuamos, versículo 17:
No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. [versículo 18] Estad en paz con todos los hombres. No paguéis a nadie mal por mal sino con el bien. Y si alguien les hace mal, No os venguéis vosotros mismos. [versículos 19]
Pablo dice algo muy aterrador, dice “dejad lugar para la ira de Dios.” (versículo 19) Que aterrador. Si no toman su venganza, entonces Dios los vengara. ¿Cuál sería mi preferencia? ¿La respuesta de Jay o la de Dios? Digo, si Jay se vengara a sí mismo, no le temo a Jay. Pero si Dios toma el lugar de Jay, que miedo. No hay nada más aterrador que apartarse y decir, “No tomaré mi venganza. Ya Dios lidiara contigo.”
Y ahora damos con este versículo tan maravilloso:
…vence con el bien el mal
Responde con el espíritu opuesto. Esa es la enseñanza de Loren Cunningham, el fundador de JUCUM. Responde con el espíritu opuesto. Y aquí les doy unos ejemplos. Respondan al odio con amor, a la amargura con dulzura, a la ira con gentileza. Nunca le respondan a una persona desagradable en su mismo nivel. Venzan el mal con el bien. Lo único que es lo suficientemente poderoso como para vencer el mal es el bien. Y es lo suficientemente poderoso… Así que o vencemos el mal o somos vencidos por el mal. ¿Pero saben para quién está el cielo? ¿Para quién? Para los vencedores, así es. Amén.

Materiale di studio
Ove disponibile, questo insegnamento include uno schema del sermone e una trascrizione per uso personale, per la preparazione del messaggio o per gli scambi nello studio biblico.
Codice: MV-4315-100-SPA










