En las últimas tres sesiones hemos estado pasando por la fase 10 de nuestra peregrinación, que es la última fase, la fase antes de llegar a nuestro destino. Esto tiene que ver con la relación del creyente con la ley. Esta será nuestra sesión final en la fase 10. Indiqué en la sesión anterior que el enfrentamiento con la ley provoca una lucha interna en aquel que quiera hacer la voluntad de Dios. Les mencioné la situación de Rebeca cuando estaba embarazada de los gemelos, Esaú y Jacob. Esaú, el tipo de un hombre carnal; Jacob, el tipo de un hombre espiritual. Les mencioné que el mismo Pablo claramente pasó por el mismo tipo de lucha espiritual. Y al final de Romanos capítulo 7, él grita en agonía, …“!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?” Y luego sale con una respuesta triunfante, “ ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor!.” Dije que la salida es a través de la cruz. Por medio del sacrificio sustitutivo de Jesús porque en la cruz y en Jesús nuestro viejo hombre, este cuerpo de pecado, fue condenado a muerte. Y por medio de esa ejecución en la cruz podemos ser liberados del dominio de la naturaleza carnal vieja. Podemos ser liberados para servir a Dios en el Espíritu.

Romanos capítulo 6, pienso que sería bueno que lo leyéramos por un momento. Romanos 6 versículo 6:

sabiendo esto, que nuestro viejo hombre [el antiguo yo] fue crucificado juntamente con él.

Es un hecho histórico, como lo había mencionado. Ya sea que lo sepan o no, …es verdad. Pero el saberlo y creerlo les cambiará a Uds. Todo fue hecho para que:

. . . para que el cuerpo del pecado sea destruido . . .

Prefiero usar los términos: “ineficaz” o “fuera de servicio”...

. . . a fin de que no sirvamos más al pecado.

Esto quiere decir que, mientras sigamos permitiéndole al viejo hombre hacer lo que le plazca, seremos esclavos del pecado.

En Romanos 6:6, esto se presenta como algo que se hizo por nosotros. Nuestro viejo hombre fue crucificado con él, nuestra naturaleza carnal. Pero esta la otra cara de la verdad que ahora les quiero compartir. Hay algo que tenemos que hacer. No todo resulta por lo que hizo Jesús, nos corresponde cierta respuesta de fe con la que hay que cumplir. Por lo mismo, me gustaría volver a Gálatas 5:24, que habla, creo yo, de la respuesta que se tiene que dar.

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

Noten que esta es la marca característica de aquellos que verdaderamente pertenecen a Jesús. No es una doctrina, no es una denominación; es algo que ha ocurrido en ellos por acto de voluntad propia y de la fe,…ellos han crucificado a la carne. Romanos 6:6 está del lado de Dios, nuestro viejo hombre fue crucificado. Ahí se establece la base. Gálatas 5:24 es la respuesta que se nos pide. Los que pertenecen a Cristo han crucificado la carne. Basado en lo que Jesús hizo por nosotros, hemos aplicado la cruz a nuestra propia naturaleza carnal.

Ahora, morir en la cruz no es una cosa fácil. Es doloroso. Y hay cierta medida de dolor inevitable al entrar en esta vida de libertad y victoria. Solo se puede lograr mientras crucificamos la carne. Y de cierta forma, tenemos que tomar los clavos y clavarlos en nuestras propias manos y nuestros propios pies y asumir nuestro lugar voluntariamente en la cruz en identificación con Jesús en su muerte. Quiero enfatizar de nuevo,… que no quedarán libres del dolor, pero es el mejor camino.

Quiero que pasemos a una escritura que por muchos años no la entendía, en 1 Pedro capítulo 4 versículos 1 y 2.

Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento

En otras palabras, decídanse de una vez porque van a tener que sufrir en la carne.

…pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado.

Eso sí que fue una declaración que me asombró, me dije a mi mismo: "Pensé que Jesús ya pasó por todo el sufrimiento… Con todo lo que aguantó en la cruz. Entonces, ¿por qué tenemos que sufrir en la carne?". Pero me atraían esas palabras “pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado. . .” Pensé… Y me pareció algo maravilloso poder terminar con el pecado. Aunque, de cierta forma me desanimó tal afirmación, me atraían las consecuencias. Entonces comencé a orar y meditar en ello.

Ahora, vamos a ver el siguiente versículo antes de seguir adelante. …Terminó con el pecado:

…para no vivir el tiempo que resta en la carne [se refiere al cuerpo fisico], conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.

Otra vez, me siento muy atraído a esa posibilidad de no vivir más por el resto de mi vida para las concupiscencias de mi naturaleza carnal, sino para hacer la voluntad de Dios. Pero… como conozco mi propio corazón, es mi deseo sincero el hacer la voluntad de Dios. Pero al parecer, …aquí el camino va a ser doloroso. Y bien, no sé por cuánto tiempo lo estuve meditando, pero creo que Dios me ha mostrado la respuesta, y se las quiero compartir. Pienso que es extremadamente práctico. Diría que, en cierto sentido, ustedes tienen dos opciones. O sufren a la manera de Dios o sufren a su propia manera, pero…ustedes sufrirán. Quien dice que no hay sufrimiento en la vida cristiana les está engañando y eso va directamente en contra de las Escrituras.

Permítanme darles un pequeño ejemplo para que se entienda más fácilmente, en lugar de una cantidad de explicaciones muy elaboradas. Bien, tenemos a una bella y joven cristiana, que tiene unos 20 años, ha tenido un encuentro maravilloso con el Señor, se ha llenado del Espíritu Santo, realmente desea servir a Dios, es miembro de una buena iglesia y tiene un pastor agradable, misericordioso y maduro. Entonces un jovencito entra en su vida. Por supuesto, esto nunca sucede en la vida real, ¡todo es una suposición! Y él no es un cristiano comprometido, pero se interesa muchísimo por ella y le dice: "Bueno, voy a la iglesia contigo, lo que tú digas, me quiero casar contigo". Cualquier cosa que tenga que hacer para casarme contigo, lo haré.”

Entonces él va a la iglesia y participa en los cantos y escucha los sermones. La joven va y habla con su pastor y le dice: "Este es el hombre que ha entrado en mi vida, quiere casarse conmigo". ¿Qué debo hacer?" Y el pastor le dice, "No te cases con él. Nunca ha hecho su propio compromiso personal con el Señor, solo viene a la iglesia porque te quiere y cuando ya te tenga y estés casada con él, no tienes garantía de que siga viniendo a la iglesia.”

Ahora, tengan en cuenta que tuve nueve hijas, así que tengo algo de experiencia en esto. Bueno, esa joven tiene dos opciones. Lo correcto es aplicar la cruz a su naturaleza carnal. Su naturaleza carnal anhela a este hombre. Se llena de todo tipo de ilusiones bonitas de un hogar y con niños y de felicidad. Continuamente se imagina al joven siendo como ella quiere que sea. ¿Se han fijado lo fácil que es para nosotros hacer eso con la gente? No vemos a otros como realmente son, los vemos de la forma que nos gustaría que fueran. Y luego, con el tiempo, nos sentimos terriblemente desilusionados cuando vemos cómo realmente son. Quizás esto nunca les haya sucedido a ustedes, pero hay personas a quienes si… les ha pasado.

Así que, la solución número uno es obedecer la palabra de Dios dicha por mi pastor. Me doy cuenta de que tiene mis mejores intereses en el corazón y por eso voy a clavarle los clavos a mi propia naturaleza carnal. Voy a tomar mi lugar en la cruz y proclamar que estoy crucificado con Cristo. Todo deseo en mí que no sea de Dios, que este fuera de la voluntad de Dios, lo sentencio a muerte. Estoy tomando mi lugar en la cruz. Pongo esos clavos sobre mis propios caprichos, deseos y pasiones. Y si, eso es doloroso. Pero el dolor no durará mucho, el dolor conduce a algo que es hermoso y maravilloso, una vida que verdaderamente se vive para Dios.

La otra solución es la solución mala. No le hace caso a su pastor y prosigue a casarse con el hombre. Quince años después la deja con tres hijos por otra mujer. Y llevó una vida miserable durante 15 años. No me digan que eso no es doloroso. Eso es mucho más doloroso que tomar la solución de Dios. A lo largo de los 15 años, entendió la realidad de que no vale la pena casarse con el hombre equivocado. Pero ha sido una manera muy larga y dolorosa de captar la realidad.

Sea cual sea la forma en que entre en el propósito de Dios y en la comprensión de la voluntad de Dios, le va a ser doloroso. ¿Se entendió? Pueden sentir dolor de la manera de Dios… aplicando la cruz en sus propias vidas o pueden enfrentar el dolor que el mundo ofrece, que es muy desagradable. Es una senda muy… muy larga para regresar cuando está fuera de la voluntad de Dios y siguen sus propios deseos y caen en su propia naturaleza carnal.

No dudo que al menos haya uno aquí esta noche a quien Dios le esté hablando en este momento. Me da cierta sensación cuando digo algo dirigiéndome a alguien. No tengo idea de quién será y no es mi intención descubrirlo. Solo quiero decirle que si estoy describiendo su situación o algo así, mi consejo es que elija el camino de Dios. Es doloroso, tiene que negarse a sí mismo, tiene que cargar con su cruz. ¿Sabe cuál es su cruz? Alguien definió la cruz de estas dos maneras. Primero que nada, es el lugar donde nuestra voluntad y la voluntad de Dios se cruzan. Cada uno de nosotros que sigue a Jesús tiene que en algún momento llegar al punto que dice, “ que no se haga mi voluntad, sino la tuya..” Jesús no es el único que tuvo que decirlo.

La otra descripción de la cruz es que es donde uno muere. Es el lugar de su ejecución. Dios no le va a imponer la cruz. Jesús dijo, “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame…” Y no se puede seguir a Jesús si uno no se niega a sí mismo y toma su cruz. La cruz es el instrumento de ejecución, pero es el camino a la liberación. Es la salida. Y cuando realmente han aceptado la cruz en su vida, pueden decir: "He dejado de pecar. Ahora estoy viviendo mi vida para la voluntad de Dios." Para que lo digan como Pablo, “Doy gracias a mi Dios porque hay una salida por medio de nuestro Señor Jesucristo”.

Permítanme acabar esta sesión en particular con una descripción de la diferencia entre obedecer a Dios bajo la ley y obedecer a Dios bajo la gracia. En ambos casos, el objetivo final es obedecer a Dios, pero se cumple de diferentes maneras. Para ilustrarlo, quiero tomar un mandamiento simple que se da tanto en el Antiguo Testamento bajo la ley de Moisés como en el Nuevo Testamento en una de las epístolas. Exactamente las mismas palabras y se aplican tanto si estamos bajo la ley o si estamos bajo la gracia. Quiero tratar de esbozar brevemente la diferencia en cuanto a como esta se puede aplicar. El mandamiento es “seréis santos, porque yo soy santo.” Es un mandamiento muy simple.

Y bien, en una de las partes que se da es en Levítico capítulo 11:45. Dios le habla a Israel por medio de Moisés y dice:

Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo…

Ahora, en su contexto, significa que hay que seguir un conjunto tremendamente complicado de reglas que son dadas en los versículos anteriores de este capítulo. Entonces, este camino de santidad dice "Tengo que hacer esto. Tengo que hacer lo otro. Tengo que hacer aquello. No debo hacer esto. No debo hacer lo otro". Así es la respuesta del legalismo ante el requisito de la santidad.

Escuchen algunos de los mandamientos. Pienso que muchas personas no se han dado cuenta todo lo que implicaba el estar bajo la ley de Moisés. Si pasan al versículo 26 de ese capítulo, al mismo capítulo 11 de Levítico, solo lean algunos de los mandamientos anteriores.

Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña hendida, ni rumia, tendréis por inmundo; y cualquiera que los tocare será inmundo.

Muy bien. Entonces, si tocan a uno de esos animales, como un camello con la pezuña hendida, pero sin rumiar, se vuelven impuros. Quedan excluidos de la comunión del pueblo de Dios hasta la puesta del sol. Y tienen que pasar por muchos rituales de limpieza. ¿Está bien? Continuamos:

Y de todos los animales que andan en cuatro patas [se incluyen a sus adorados gatitos y perritos], tendréis por inmundo a cualquiera que ande sobre sus garras; y todo el que tocare sus cadáveres será inmundo hasta la noche. Y el que llevare sus cadáveres, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche; los tendréis por inmundos hasta la noche…

No es nada simple, ¿verdad que no? Así que, si van a estar bajo la ley, recuerden que cada vez que tocan un gato muerto, tienen que permanecer impuros hasta la noche. Luego tienen que lavarse todo el cuerpo y cambiarse toda la ropa.

Y tendréis por inmundos a estos animales que se mueven sobre la tierra: la comadreja, el ratón, la rana según su especie, el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón. Estos tendréis por inmundos de entre los animales que se mueven, [y continua con la lista] y cualquiera que los tocare cuando estuvieren muertos será inmundo. . .

Así que, tan solo caiga una lagartija muerta en algo, se vuelve inmundo y, ya saben, las lagartijas tienden a morirse y caerse. ¡Al menos así suele pasar en la Florida! …Bueno… se vuelve inmundo.

. . sea cosa de madera, vestido, piel, saco, sea cualquier instrumento con que se trabaja, será metido en agua, y quedará inmundo hasta la noche; entonces quedará limpio. Toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos será inmunda, así como todo lo que estuviere en ella, y quebraréis la vasija..”

Ya nunca más podrá usarse. Muy bien.

Todo alimento que se come, sobre el cual cayere el agua de tales vasijas, será inmundo; y toda bebida que hubiere en esas vasijas será inmunda.

Y de esto hay más. ¿Lo ven? Es muy elaborado. Tiene una gran cantidad de detalles altamente complicados. Al final, donde al acabar de la lista, el Señor dice:

seréis, pues, santos, porque yo soy santo..

¿Qué significado tiene en ese contexto? ¿Qué significa ser santo? Significa seguir cada una de esas reglas sin romperlas. Esa es la santidad de la ley. Esta se valida perfectamente… si es que pueden cumplirla. Como dijo Pablo, la ley es perfecta, pero es demasiado difícil de cumplir.

Ahora pasen a 1 Pedro capítulo 1 versículo 16. Vamos a leer del versículo 14. Se dirige a los cristianos que han aceptado la redención de Jesús en su nombre.

Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia, sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir, porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo

¿En dónde está escrito? En Levítico 11:45. ¿Se entiende? ¿Acaso Pedro nos dice que debemos seguir todas estas reglas sobre lagartijas, gatos y perros? Claro que no. Entonces el debió haber tenido otra expectativa. ¿Cuál es la alternativa? La santidad de la ley dice: "Tengo que seguir todas estas reglas. Tengo que hacer esto, tengo que hacer lo otro, no debo hacer eso, no debo hacer aquello". ¿Cuál es la respuesta de fe a esto? ¿Cuál es la alternativa? Pienso que es una pregunta muy importante, intentaré simplificarla y sin prolongarme mucho. La respuesta de la fe es que Jesús en mí es mi santidad. No dependo de mí mismo, no sigo un conjunto de reglas, dejo que Jesús sea santo en mí y a través de mí.

Había una señora que estaba en una congregación y que era bien conocida por que llevaba una vida santa. Una vez alguien le pregunto, "Hermana Fulana, ¿cuál es el secreto de la victoria en su vida?" Ella contesto: "Cada vez que Satanás toca la puerta, simplemente dejo que Jesús responda". Esa es la descripción más simple que se me pudiera ocurrir de la santidad de la fe. No me enfrento a Satanás por mi propia fuerza, no enfrento estos desafíos con mi propia fuerza. De lo contrario sería derrotado. Busco a Jesús y le digo: "Jesús en mí, hazte cargo de esta situación"

Permítanme que solo lea unos cuantos versículos al respecto. 1 Corintios, capítulo 1 versículo 30.

Mas por él [se refiere a Dios] estáis vosotros en Cristo Jesús

Y no por nosotros mismos, es por El que estamos todos en Jesucristo.

. . . el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación [de santidad] y redención. . .

Entonces, si me encuentro ante una situación en la que necesito sabiduría, ¿qué debo hacer? ¿Respondo con mi propia astucia?... ¡No!... Sino que digo: "Jesús, tú eres mi sabiduría, Dejos que tu seas para mi sabiduría". Si me enfrento a una situación en la que me siento tentado y mi integridad es desafiada, ¿qué debo hacer? ¿Me esfuerzo tanto en algo? No. Voy a decir: "Jesús, eres mi justicia, te dejo esta situación". Si me enfrento a este desafío de santidad… del que estamos hablando, digo: "Jesús en mí… es mi santidad".

No tengo que esforzarme. No tengo que luchar. Debo dejar que Jesús se apodere de mí y de la situación. Igual que la redención.

De igual forma, hay una Escritura hermosa la cual muchos conocemos que está en Filipenses 4:13:

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece

¿Cuánto es lo que puedo? Todo. Ahora eso no quiere decir que pueda hacer lo que quiera. Ojala no lo tomen así. Significa que puedo hacer todas las cosas que Dios quiere que haga. Puedo hacer todas las cosas que expresan obediencia a Dios por medio de El …quien me fortalece.

Me gustaría darles una traducción más literal de lo mismo:

Por medio de aquel que me fortalece desde adentro.

Me parece que es una traducción muy fiel al griego. Puedo hacer todas las cosas por medio de aquel que me fortalece. Me gustaría que lo repitieran conmigo. "Puedo hacer todas las cosas por medio de aquel que me fortalece”.

Y luego solo otra declaración en Hebreos capítulo 12 versículo 10 que trata específicamente con este tema de santidad. Hebreos capítulo 12:10. Hablando de padres humanos terrenales, el escritor dice:

Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero El [Dios] nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de Su santidad.

Noten que no se trata de nuestra propia santidad. Nos hacemos partícipes de la santidad de Dios por medio de Jesús, el Santo que mora en nosotros. La clave, así como lo veo, no se trata de hacernos los fuertes de fe diciendo: "Yo puedo con esta situación". Hemos de decir, "Dios, no puedo con esta situación. Soy débil. Reconozco mis propias debilidades. Solo me rindo a ti, Jesús, permito que tu tomes el control".

No digo que sea cosa fácil. Para mí, de ninguna manera es fácil… debido a mi experiencia como hijo único y por mis logros académicos a lo largo de mi vida, estoy acostumbrado a hacer las cosas por mí mismo. Es muy difícil para mí admitir que no puedo con algo, es mejor dejar todo a Jesús.

Recuerdo aquella primera vez que viajé en coche con mi primera esposa, íbamos a los Estados Unidos desde Canadá. Estábamos muy asustados de este país activo y tan grande. Nos mantuvimos alejados de las autopistas porque la velocidad mínima era de 64 kilómetros por hora. Nos dirigimos a nuestro destino con el mapa a la perfección, ni un solo error. Entonces, antes de regresarnos, Lydia dijo que deberíamos orar antes de salir. ¡Le dije que no había necesidad de orar! ¡Líbreme Dios! Nunca más diré algo así. Entramos en la autopista, me perdí la salida y me fui otros 43 km hasta la próxima salida sabiendo que tendría que recorrer los 43 km de nuevo, con 86 km en total. ¡Y cuando salimos de la autopista, el motor se descompuso! Nunca he vuelto a decir que no se necesita orar. ¿Pero vieron cual fue mi error? Confié en mis propias habilidades.

Así que, no digo que sea fácil y no estoy diciendo que no requiera fuerza, pero requiere otro tipo de fuerza. Cuya fuerza dice que no confiaré en mí mismo, me rendiré a Jesús, le dejaré el control. Aún tiene que ejercitar su propia voluntad…Créanme, la voluntad juega un papel importante en el cristianismo. No se trata de ser pasivo y dejar que todo suceda como sea. No es eso a lo que me refiero. Me refiero a decidir lo correcto. Cada vez que tiene una necesidad o en un problema, …y esto es un proceso … no podemos hacerlo de inmediato, es algo que tenemos que aprender paso a paso…y decimos, "Dios, no puedo con este problema. No estoy al par de esto. No tengo la sabiduría, no tengo la fuerza. Pero …”Jesús, tú estás en mí. Puedo hacer todo lo que Dios quiere que haga por medio del que me fortalece.”

¿Saben lo que descubrí?, y se los comparto como una debilidad que …quizás ninguno de ustedes lo tiene. He notado que cuando me enfrento a problemas grandes, recurro a Dios. Pero …con problemas menores, trato de solucionarlos yo solo. ¡Pienso que estoy mejorando, pero resulta que los problemas menores se convierten en problemas mayores! Y bueno,… espero que me hayan entendido.

(Fin de la sesión uno)

Sesión 2

Ahora hemos completado las 10 fases de nuestra peregrinación romana y nos encontramos ahora a la entrada de nuestro destino, que es, como ya les dije antes, Romanos 8, un hermoso despliegue de la naturaleza de la vida del cristiano, controlada y llena del Espíritu, que ha cumplido las condiciones de Dios.

Solo por la curiosidad, especulé en voz alta sobre cuántos 'por lo tantos' … había en las partes de los pasajes que hemos estado leyendo. Un miembro diligente de nuestra congregación me sorprendió con la respuesta por la cual estoy muy agradecido. Así que, si quieren saber cuántos 'por lo tantos' existen en el Nuevo Testamento, hay 370. En las epístolas de Pablo, 120, lo que nos indica que un tercio de estos vienen de Pablo… En el libro de Romanos hay 28. Bueno, aquí tenemos un análisis estadístico interesante.

Ahora si hemos llegado a la entrada de nuestro destino. Es muy importante. Romanos 8 Versículo 1 (Reina Valera Contemporánea).

Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús.

Las palabras importantes son "ninguna condenación". Mientras haya cualquier tipo de condena en sus vidas, no podrán vivir ni seguir según Romanos capítulo 8. El propósito de Dios en los 7 capítulos anteriores fue eliminar todas las posibles causas de condena en nuestras vidas. Si los cumplimos fielmente, lo hemos entendido y creído, entonces ahora podemos decir, “ya no hay ninguna condenación en mi vida.”

Personalmente pienso que la condena es el arma favorita y más fuerte del diablo. Me he encontrado con un sinnúmero de cristianos que no son libres de la condena. Creo que la razón es porque no han iniciado la peregrinación, no han pasado por la “cafetera-percoladora”. Como dije, son muchos los que quieren instantáneamente llegar a Romanos 8, pero no es así. Hay que lidiar con todas las posibles causas de condenación. No podemos enumerarlos todos ahora, pero tengan en cuenta que en el capítulo 3, vimos el hecho de que todos nuestros pecados pasados pueden ser perdonados.

Luego, en el capítulo 6, pasamos por la ejecución del rebelde, del viejo hombre.

Luego, como dije- lo que me parece ser lo más difícil de todo, en el capítulo 7 llegamos al punto en el que no estamos bajo ninguna condenación de la ley. En Colosenses 2, Pablo describe lo que Dios logró por nosotros a través de la muerte de Jesús en la cruz y dice que quebró o despojó a los principados y potestades. Se refiere a los principados y poderes de Satanás. Creo que será mejor que lo veamos por un momento. No tenía pensado hacerlo, pero mantengan el dedo en Romanos 8, si allí lo tienen … y pasen a Colosenses capítulo 2. Permítanme decirles algo sobre Colosenses mientras que lo buscan. Si están lidiando con alguien que ha estado en algún tipo de ocultismo, Colosenses es la mejor respuesta. Alguien que lea y crea lo que dice en Colosenses nunca podrá volver a involucrarse con el ocultismo. Colosenses, capítulo 2 versículo 13 (Reina Valera 1960):

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él [Jesús], perdonándoos todos los pecados [con respecto al pasado], anulando el acta de los decretos que había contra nosotros (aquí, la ley fue enfrentada).

Jesús clavó la ley en la cruz y ahí termina. Más allá de la cruz, la ley no tiene reclamos sobre ustedes. Recuerden que, el que está muerto está justificado, ha pagado la última penalidad, la ley ya no tiene más reclamos sobre ustedes.

Luego dice en el versículo 15:

y despojando a los principados y a las potestades

Se refiere a las huestes satánicas del mal, espíritus que buscan dominarnos y destruirnos. Y luego—he aquí otro ‘por lo tanto’, esto era lo que quería que viéramos, versículo 16:

Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo.

¿Se fijaron? Pablo no dice que no hemos de observar el día de reposo, eso es cuestión de decisión propia. Pero no debemos permitir que nadie nos condene con respecto a ello. ¿Entienden?

Estar libre de condenación exige cierto grado de valor y coraje ya que hay muchas personas religiosas cuyo pasatiempo favorito es condenar. Tienen que ubicar dónde están en Cristo y tienen que decir: "No voy a permitir que nadie me condene con respecto a los requisitos de la ley, incluyendo el día de reposo". Que, ya saben, es el número cuatro de los Diez Mandamientos. Puedo ver que algunos de ustedes aún no han recorrido este camino por completo, pero al menos aquí es donde debe estar uno.

Ahora, volvamos a Romanos capítulo 8.

Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Hay dos leyes en acción. Una es la ley del pecado y la muerte que los atrapa. La otra es la ley del Espíritu de vida que solo actúa en Cristo Jesús. No actúa aparte de Cristo Jesús. Los alienta. Para darles un ejemplo muy, muy simple, veamos este folleto que tengo en la mano. Si lo suelto, la ley de la gravedad actúa. ¿Qué le sucederá? …Se caerá. …Ya lo sabemos. Sin embargo, si tomo este libro con la mano izquierda y lo pongo en la mano derecha, en mi mano derecha la ley de mi voluntad invalida la ley de la gravedad y mi mano derecha puede levantar el libro que de otro modo se caería. Eso es lo que significa estar en Cristo. Estar libre de la ley del pecado y la muerte y la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús actúa de la manera opuesta.

Seguimos con el versículo 3:

Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne . . .

Y siempre Pablo indica que no había nada de malo con la ley. El problema está en nuestra naturaleza carnal.

. . . por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne. . .

Por la carne de Jesús en la cruz,… Dios finalmente condenó y eliminó el pecado.

Hay dos Escrituras en Hebreos que debemos ver por un momento. Hebreos 9:26. Voy a leer solo la segunda parte del versículo.

. . . pero ahora, en la consumación de los siglos, [Jesús] se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

¿Qué logro él al sacrificarse a sí mismo? Eliminó el pecado, acabó con el pecado. Apartó el pecado del camino, puso fin a su poder y su dominio.

Ahora, haciendo la comparación de estos, tenemos que ver lo que dice Hebreos 10 versículo 3, que habla de los sacrificios de la ley, dice:

Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados

Los sacrificios de la ley nunca quitaron el pecado, lo único que hicieron fue recordarle a la persona sus pecados y cubrirlos hasta que se hiciera el próximo sacrificio. Lejos de deshacerse de la cuestión del pecado, los sacrificios de la ley constantemente y continuamente lo presentaba una y otra vez.

Pero Jesús, cuando hizo el sacrificio de sí mismo, apartó al pecado y, por lo mismo, ya no hay más sacrificios por los pecados. No habrá más necesidad de nada, todo se ha resuelto con la muerte de Jesús en la cruz.

Ahora pasamos al asunto más importante y práctico que aparece en Romanos capítulo 8 versículo 4. Dios lo hizo por medio del sacrificio de Jesús:

. . . para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Ahora noten que no es la ley lo que ha de cumplirse, sino los requerimientos de la ley. Ahora esa es una palabra que ya he mencionado. Les mostraré otras dos partes donde se encuentra. Lo vimos una vez en Hebreos 5:18. Si gustan volver allí por un momento, veremos la segunda parte del versículo, que de nuevo habla de lo que Jesús hizo:

. . . de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida..

Es la misma palabra, un acto de justicia.

Luego, como ya vimos, en Romanos 8:4, dice “la justicia de la ley.” Y creo que la versión NIV dice “las justas demandas de la ley” ya que la palabra está directamente relacionada con la palabra justicia.

Luego en Apocalipsis 19 versículos 8 se presenta la imagen de la novia lista para la cena de bodas del cordero. Que es una imagen gloriosa. Me gustaría tomarme un momento para que lo veamos, pero no me sobra el tiempo.

y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente. El lino fino representa las acciones justas de los santos.

Se vuelve a repetir la misma palabra. Así que son los actos justos de la ley o los justos requerimientos de la ley que deben cumplirse en nosotros. No vamos a cumplir la ley, pero vamos a cumplir el requerimiento justo de la ley.

Ahora, la pregunta millonaria sería ¿cuál es el requerimiento justo de la ley? Y si no lo saben, están a tientas, tropezándose, y no tienen idea real alguna de lo que se espera de ustedes o del rumbo que deben tomar. Tengo la respuesta a la pregunta que es una palabra corta de cuatro letras y es muy buena palabra…. Una palabra de cuatro letras, y con mucho significado. ¿Cuántos de ustedes saben que palabra es? El amor, así es. A M O R. Simplemente, en lo práctico, y en definitivo, el requerimiento justo de la ley: es el amor.

Ahora veremos una serie completa de Escrituras que lo dicen. Pasen, antes que nada, a las palabras de Jesús en Mateo 22. Siempre acostumbro acudir a Jesús como la primera autoridad. Versiculos 35 y siguientes. Es una conversación entre Jesús y un intérprete de la ley.

Uno de ellos, experto en la ley, le tendió una trampa con esta pregunta: Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley? ―“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” le respondió Jesús—. Este es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a este: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.

Entonces Jesús dio una respuesta muy clara, específica e inequívoca. ¿Cuál es el gran mandamiento? Número uno, amarás al Señor tu Dios. ¿Cuál es el segundo? Amarás a tu prójimo como a ti mismo. ¿Cuál es la palabra clave en ambos mandamientos? El amor, así es. Y Jesús dijo, “De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.”

Imaginemos por un momento que quiero colgar mi chaqueta y que hay una percha allí. Me quito la chaqueta y voy a colgarla en la percha. Es muy sencillo, primero tiene que estar la percha antes de que pueda colgar la chaqueta, ¿no es así? Así que estos dos mandamientos ya estaban en efecto antes de la ley y los profetas se dependian de ellos. ¿Ven a lo que voy? Vienen siendo la base de todo lo que está en la ley y los profetas. Todo el impacto, el orden y el propósito de la ley y los profetas se resumen en el amor por Dios y el amor por el prójimo. Ese es el requerimiento justo de la ley.

Pero qué bonito cuando es simple, ¿no? Siempre aprecié a Corrie Ten Boom, a quien tuve el gusto de conocer solo un poco. Y uno de mis dichos favoritos que era de ella… es "Beso”, B- E -S -O, Bueno Es la Simplicidad,… Oye". Verdaderamente es mi objetivo. Cuando empiezo a complicarme, me pongo nervioso. Cuando otras personas se complican, me pregunto- ¿a dónde se fue el Espíritu Santo?

Vamos a seguir con las siguientes escrituras. Romanos 13:8–10.

No debáis a nadie nada

Y por cierto, eso también aplica. No se endeuden. Dejemos ese tema para otra ocasión, que alivio, no!

No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que [o por lo tanto] el cumplimiento de la ley es el amor.

Está muy, muy claro. Dios no nos da ningún motivo para dudar.

Luego en Gálatas 5:14. Verán que hay una relación muy cercana entre Romanos y Gálatas.

Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo

¿Cuánto de la Ley? Toda la Ley…así es.

Y luego una de mis escrituras favoritas, 1 Timoteo 1:5–7. En especial, me gusta la versión Biblia de las Américas.

Pero el propósito de nuestra instrucción...

El objetivo de nuestra instrucción, [¿el motivo por el que predicamos y formamos es qué? ] es el amor...

...nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera.

Hay tres requisitos para el amor. Un corazón puro, una buena conciencia y una fe sincera. Pero el objetivo es el amor. Versículos 6 y 7:

Pues algunos, desviándose de estas cosas, se han apartado hacia una vana palabrería, queriendo ser maestros de la ley, aunque no entienden lo que dicen ni las cosas acerca de las cuales hacen declaraciones categóricas…

En otras palabras, cualquier tipo de conversación sobre la ley que no induce a las personas a amar es un intercambio en vano. ¿Cuántos discursos en vano hemos tenido en nuestras iglesias? Les voy a contar una historia por esta Escritura. Carezco de anécdotas graciosas propias, por eso uso las de otros predicadores. Esta viene de un hermano en el Señor, que no diré su nombre, para que no se avergüence. Pero la historia es sobre una madre y su hijo que están discutiendo. La madre quería que el hijo fuera a la iglesia y el hijo no quería ir a la iglesia. Entonces el hijo le dijo: "No quiero ir a la iglesia. No me agrada esa gente y no me quieren. ¿Por qué tengo que ir a la iglesia? Dame dos motivos." Y la madre le respondió:" Primero que nada, tienes 40 años. ¡Y segundo, eres el pastor de la iglesia! "Cuanta enseñanza hay en esa historia, ¿no es así? Es el pastor de la iglesia, pero no le agrada la gente y tampoco el a la gente. ¿Hay iglesias en los Estados Unidos que son así? Cuanto tiempo desperdiciado en actividades religiosas que no producen la única cosa que realmente es importante.

Es algo muy en serio para mí. De vez en cuando me auto-examino y digo: "Hermano Prínce, ¿qué estás produciendo con lo que enseñas? Porque si no estás produciendo amor, tus palabras son en vano, al igual que el tiempo… tus fuerzas y… la de otras personas." Hermanos, cuánto tiempo resulta en vano en la iglesia de hoy. Y los resultados muestran que no nos amamos unos a otros. Jesús le dijo a sus discípulos, “ En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”, Juan 13:35.

Hace poco estuve en un programa en el que alguien se quejaba de que el mundo juzgaba a la iglesia. Permítanme decirles que Jesús le ha dado al mundo el derecho de juzgar a la iglesia. En sus propias palabras, dijo: "Si el mundo no los ve amándose unos a otros, tiene todo el derecho a decir que no son mis discípulos".

Ahora, ya sabemos cuál es el requerimiento justo de la ley...El requerimiento justo. ¿Lo sabemos? ¿Cuál es? Díganme. El amor, …así es. Ya lo saben, ya lo sé yo. Ahora somos responsables de esto que sabemos.

Voy a hablar brevemente sobre la esencia de este amor y, por supuesto, podría uno predicar toda una semana sobre este tema, pero vamos a verlo brevemente. Primero que nada, este amor es sobrenatural. Solo puede venir de Dios. No hay forma de que puedan desarrollarlo, tampoco viene de la religión. Solo viene por medio del nuevo nacimiento. 1 Pedro capítulo 1 versículos 22 y 23.

Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro, siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

¿Entendieron lo que está diciendo Pedro? Su capacidad de amar a los demás solo viene del hecho de que han nacido de nuevo. Si no hubieran vuelto a nacer de la semilla de la palabra de Dios, este tipo de amor les sería imposible. Lo que ha crecido por esta semilla se cumple por el Espíritu. Ahora volvamos a Romanos capítulo 5, una escritura que ya hemos visto, Romanos 5 versículo 5.

…porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

En primer lugar, se produce de la semilla de la palabra de Dios siendo como una esencia dentro de uno. Y luego, la plenitud del amor de Dios se derrama con todo en el corazón por medio del Espíritu Santo. Es totalmente sobrenatural. Ningún esfuerzo humano puede producir ni siquiera algo así como una falsificación del amor de Dios. 

Ahora, lo siguiente que hay que aclarar es que el amor es inseparable de la obediencia. El amor no es sentimentalismo descuidado… ni palabras bonitas, se manifiesta al obedecer a Jesús en todo. Veamos qué dice Juan 14 versículo 21.

El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama.

¿Quién es la persona que realmente ama al Señor? ¿El que ora más fuerte y por más tiempo? No necesariamente. El que tiene sus mandamientos y los cumple. Esa es la prueba del amor.

Y el amor es la razón de nuestra obediencia. Juan 14 versículo 15 Jesús dice,

Si me amáis, guardad mis mandamientos

Así que, si no cumplimos sus mandamientos, el problema es que no lo amamos. Podemos decir que lo amamos, podemos hablar mucho al respecto, pero si somos desobedientes, no lo amamos. El amor es la razón de la obediencia.

Y en el versículo 23 de Juan 14, vuelve a recalcarles esta misma verdad.

Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará

La obediencia es la prueba de nuestro amor y la razón de nuestro amor. No se basa en el temor. En Romanos 8:15, Pablo dice:

Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor…

No han vuelto a la ley donde se les amenaza con castigos cada vez que hacen mal. Lo que nos mueve es una razón totalmente diferente. Es amor.

Ahora para los que son padres, podrán ver la sabiduría en esto. Si en la casa tienen niños pequeños, pueden hacerlos obedientes con amenazas y castigos y gritos o con algo por el estilo. Conseguirán que obedezcan, pero cuando sean adolescentes, se harán rebeldes. ¿No es así? Entre ustedes hay los que así lo hicieron y los que son rebeldes. Pero si realmente hacen que esos niños los amen, incluso cuando tengan 40 años todavía querrán complacer a sus padres. El amor es un motivo mucho más poderoso que el miedo. Y Dios es lo suficientemente sabio como para no basar su relación con nosotros en el miedo, sino en el amor.

Bien, permítanme decirles algo para aligerarles la carga. En el momento en que vuelven a nacer, incluso si se bautizan en el Espíritu, no se vuelven perfectos en el amor. Ese es solo el comienzo. El amor es progresivo. En Filipenses 1:9, Pablo dice:

Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor…

Entonces tenemos amor pero necesita abundar más y más. Necesitamos crecer en el amor. Nuestro amor necesita extenderse. Y cuanto más amor tengamos más sensibles seremos con las cosas que complacen a Dios. Nuevamente, un padre lo sabe. El niño que realmente lo ama es sensible a sus requisitos más mínimos. Ni siquiera hay que decirle, ¿no es así? Esa es la relación que debemos tener con Dios. Un amor creciente se expresa más y más en un mayor deseo de complacer a nuestro Padre.

Escuchen, aquí está la buena noticia, aunque fallemos, y algunos de nosotros tal vez hemos fallado. Es posible que ninguno de nosotros nunca haya sido tan perfectamente amoroso. Y esto es cierto de mi parte…Pero escuchen, he aquí las buenas noticias. Incluso cuando fallamos, nuestra fe aún se nos cuenta como justicia. Así que no se exige la perfección en los primeros cinco minutos o los primeros cinco años. Mientras estemos en la fe, Dios se encargará de nuestras imperfecciones tal como lo hizo con Abraham. Pero incluso cuando Abraham estaba haciendo lo incorrecto, su fe aún le era contada como justicia. De las buenas noticias, esa es la mejor. Pero ha sido ocultada a las personas que más creen en la justificación por la fe. No han visto esta verdad. Que incluso cuando estamos haciendo algo malo, siempre y cuando tengamos fe, nuestra fe todavía se nos cuenta por justicia. Y Dios dice: "Yo me encargo de las consecuencias. Yo las arreglo. Todo a mi manera". Y mientras tanto, su fe se les reconoce como justicia.

Luego para concluir, 1 Juan 2:5, ¿cómo se perfecciona el amor, como se da con el amor perfecto?

pero el que guarda su palabra [de Dios], en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado

Muy bien. ¿Cómo perfeccionamos el amor de Dios? Cumpliendo su palabra. No traten de sentir amor, esa no es la manera de recibir amor. Supongamos que le digo a mi esposa: "Realmente, estoy tratando de amarte". ¿Creen que le agrade? Me causaría un problema. No hay que tratar de amar. Escuchen, no se concentren en sus sentimientos, concéntrense en la obediencia. Hagan lo que Dios les pide.

Hace muchos años, estando en un bosque metafórico de la religiosidad, me topé con este árbol. Lo que realmente importa es el amor. Me dije a mí mismo- pero es que no soy una persona muy amorosa. Yo era hijo único, crecí sin hermanos ni hermanas, siempre vi por mí mismo y hacia las cosas bien. Realmente me resultaba muy difícil preocuparme por los demás. Pensé: “¿Qué voy a hacer?” Y leí esa Escritura, 1 Juan 2: 5. No intenten amar, obedezcan Su palabra. Esa es mi recomendación para ustedes.

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