Ahora estamos comenzando la octava fase de nuestra peregrinación, que tratará sobre la primera parte de Romanos capítulo 6. En la sesión anterior, estuvimos viendo la segunda parte de Romanos capítulo 5 y una comparación bastante complicada entre Adán y Jesús. Y que no voy a intentar resumirla, pues es demasiado complicado. Pero vamos a pasar ahora a algo que es un poco más simple pero muy drástico y que está en Romanos capítulo 6. Este es uno de mis capítulos favoritos de la Biblia. He estudiado este capítulo por mucho tiempo, pero aún hay mucho que es nuevo. Cada vez que lo leo encuentro algo nuevo que no sabía antes.

Ahora, el título para esta fase de nuestro viaje es "La solución de Dios para el viejo hombre: la ejecución". Dios no tiene un plan B para el hombre viejo. No piensa enviarlo a la iglesia ni a estudios bíblicos. No se pone a enseñarle a memorizar las Escrituras. Lo ha sentenciado a muerte y sin prórroga, no hay alternativa.

Como ven, ya hemos tratado con el perdón de nuestros pecados pasados, eso fue en Romanos capitulo 3. Y es maravilloso, pero necesitamos algo más. De nuevo, volveré a mi propia niñez por unos momentos cuando estaba en la iglesia anglicana con quienes tengo una deuda de gratitud,… en la iglesia anglicana en ese tiempo -puede ser que sea diferente hoy en la iglesia episcopal- pero… cada domingo, alrededor de las 11:00 en punto de la mañana se recitaba la confesión general. Como recuerdo estas palabras; nunca se me van a olvidar. “Perdónanos… a nosotros miserables pecadores” etc. Bueno, cada vez que lo decíamos, ciertamente reconocía que era un pecador-pero no siempre me sentía tan miserable acerca de eso - y mi actitud era, si la religión solo puede hacerme sentir que soy un miserable pecador, entonces… yo puedo ser un pecador sin religión y no ser tan miserable. Pero, siempre tuve la sensación, de que tal vez mis pecados pudieron haber sido perdonados. Nunca estuve completamente seguro. De hecho, en ese entonces, pensaba que el único propósito de la religión era solo para que uno se sintiera culpable … Pensaba que había logrado algo grande si podía salir de la iglesia sintiéndome un poco culpable. No sabía que había algo más allá de eso. Pero solo me preguntaba si realmente Dios perdonó mis pecados. Lo vergonzoso fue que salía de la iglesia sabiendo muy bien que en la próxima semana iba a cometer de nuevo los mismos pecados. Me preguntaba lo siguiente: ¿Le agrada a Dios que le confiese pecados que voy a seguir cometiendo o más bien lo provoco? Realmente nunca pude dar con una respuesta clara a esa pregunta.

Pero ya ven, aquí en Romanos capítulo 6 está la respuesta. Una cosa es que sus pecados pasados sean perdonados, lo cual es tremendo. Pero eso no es todo… porque dentro de cada uno de nosotros mora un rebelde, sin excepción, y cada uno hemos descendido de Adán. E incluso si nuestros pecados pasados han sido perdonados, aquel rebelde en nuestro interior continuará cometiendo la misma clase de pecados a menos que sea confrontado. Es un hecho significativo de la historia que Adán nunca tuvo hijos …hasta que se hizo un rebelde. Y así, cada descendiente de Adán nace de la rebeldía. Todos nosotros tenemos un rebelde adentro. Algunas veces puede sobresalir más que otras, se le puede ver con toda nuestra actitud y acción. A veces está bien ocultado, puede ser muy religioso, muy educado, muy agradable. Pero igual sigue siendo en el fondo un rebelde total. Dios no hará las paces con aquel rebelde, lo ha sentenciado a muerte.

La buena noticia es… que he aquí la misericordia de Dios. La ejecución se dio hace más de 19 siglos cuando Jesús murió en la cruz. Esa es la salida, esa es la solución.

Pero por un momento vamos a ver lo que dice la Biblia sobre esta naturaleza de adán en cada uno de nosotros. Se le llama el viejo hombre o la traducción moderna dice el viejo yo. Pero prefiero mantener la palabra hombre porque nos remonta directamente a Adán, el primer hombre. Se le llama naturaleza carnal, se llama carne, se llama cuerpo, se llama cuerpo de pecado y se llama cuerpo de la carne. La Biblia usa ciertas palabras de maneras técnicas y especiales. Casi cualquier sistema de comunicación tiene ciertas palabras técnicas que se utilizan así como en la electrónica hay ciertas palabras técnicas. Si quieren entender la electrónica, …que yo no la entiendo, deben aprender el uso correcto de esas palabras técnicas.

Hay unas cuantas palabras técnicas en la Biblia. Quizás la más importante es de la que estamos hablando. La carne, el cuerpo, el cuerpo del pecado, el cuerpo de la carne. No se refiere a nuestro cuerpo físico. Ahora en otros lugares, la carne se refiere al cuerpo físico real. Pero en muchas partes no es así, se refiere a la naturaleza que heredamos con nuestro cuerpo por descendencia de Adán. Y solo el contexto puede mostrarnos en qué forma se traduce.

Ahora, nuevamente, pasa igual con innumerables palabras que usamos en la vida cotidiana. Pueden tener más de un significado. Por ejemplo, con mi formación británica, para mí, una bolsa es algo hecho de papel o plástico que se lleva en la mano. Pero, cuando llegamos a un aeropuerto mi esposa Ruth me pregunta, "¿Recogiste las bolsas del carril?" Bueno, tuve que aprender lo que quería decir, como ven, porque nunca usamos la palabra bolsa para referirnos a la maleta o valija. ¿Y para qué?...(reírse, ja, ja ja)… Entonces, ese es solo un ejemplo simple, pero cuando mi esposa dice "bolsa", me pregunto: "¿Se refiere a algo hecho de papel o plástico o se refiere a la maleta"? Solo el contexto me lo indica… Es un ejemplo muy simple y hay innumerables casos así en los idiomas. Nos adaptamos a pensar en términos del contexto.

Así que rápidamente permítanme repasar unas cuantas de estas partes con ustedes. Por ejemplo, la carne. Encontrarán que se usó varias veces en Romanos capítulo 7. Romanos capítulo 7 versículo 5:

Porque mientras estábamos en la carne

No significa que "mientras estamos vivos en este cuerpo", más bien indica que antes de llegar a conocer al Señor y de haber tenido una experiencia transformadora. Romanos capítulo 7 versículo 18:

Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien

Versículo 25:

Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

En ninguna de esas partes se refiere al cuerpo físico. Habla de la vieja naturaleza de Adán.

Y luego está la palabra 'cuerpo'. En Romanos capítulo 8 versículo 10:

Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia.

Cuando Cristo viene a nosotros, en realidad no morimos físicamente, sino que el viejo cuerpo de pecado, la vieja naturaleza de adánica, es condenada a muerte. ¿Lo ven?

Y luego el cuerpo del pecado en Romanos capítulo 6 versículo 6.

sabiendo esto, que nuestro viejo hombre [voy a usar el hombre viejo todo el tiempo] fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado . . .

Y bien, cuando uno es salvo no deja de tener un cuerpo. Lo saben perfectamente bien. Pero el cuerpo del pecado queda fuera de acción, se vuelve incapaz de funcionar desde ese instante. De eso se trata.

Y luego en Colosenses capítulo 2 versiculo 11 habla del cuerpo de la carne. Solo para dejar esto en claro, pienso que muchos leen la Biblia sin una comprensión clara de lo que se está diciendo. En Colosenses 2 versiculos 11:

En él [en Jesús] también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo.

Bien, nuestro cuerpo físico no desaparece con esta experiencia, pero el cuerpo de la carne, la naturaleza rebelde es enfrentada, se acaba la función del Adán viejo y pecaminoso.

Ahora volvamos al comienzo de Romanos capítulo 6 y una vez más, Pablo comienza este capítulo anticipando una objeción que surgiría. Y a mi modo de verlo, él siempre tiene en mente a un objetor u oponente judío. Puedo estar equivocado, pero me parece que estas son justamente las objeciones típicas que daría un judío que fijó su fe en guardar la ley de Moisés. Como verán al final del capítulo 5 …dice en el versículo 20:

mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia

De modo que cuanto más pecado surgía y se manifestaba, mayor era la gracia de Dios. Ahora la objeción que él imagina está al comienzo del capítulo 6. Y tengan en cuenta que las divisiones por capítulos no estaban en el texto original, sino que fueron añadidas por los traductores. Estas no son inviolables:

¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?

¿Lo entendieron? Está basado en el capítulo 5 versículo 20. Dice que donde el pecado aumentó, la gracia abundó aún más. Entonces, un objetor diría, “Que bien … Entonces, si ese es el camino, mientras más pecamos, más gracia obtenemos. Entonces la manera de mantenerse en gracia es seguir pecando”. Esa es la objeción.

Ahora, se le ocurre a Pablo: ¿cuál es la primera frase del versículo 2? "¡En ninguna manera!" - así es.

Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?

Ahora, la esencia de lo que Pablo está diciendo es que si uno habla de esa manera, no comprende cómo opera la gracia de Dios porque la gracia de Dios no nos deja vivos en el pecado. Cuando entramos en la gracia de Dios, se da una experiencia dramática. Nos volvemos muertos al pecado para que vivamos a la justicia en la gracia de Dios. Entonces, lo que Pablo está diciendo que existe una contradicción en los términos al hablar de estar bajo la gracia de Dios y vivir en pecado. Dios no da gracia a las personas que viven en el pecado.

La condición con la que recibimos la gracia de Dios es que dejemos de vivir en el pecado. Esto es extremadamente importante porque según mi observación, que es falible, hay multitudes de cristianos que hablan de la gracia de Dios pero no entienden lo que significa estar en la gracia de Dios. No se puede vivir en el pecado y estar en la gracia de Dios. Son dos alternativas mutuamente excluyentes. Si están en la gracia de Dios, no están viviendo en el pecado. Si están viviendo en el pecado, no están en la gracia de Dios. Así que deben elegir.

Verán, no quiero parecer que tengo algo en contra de las personas que llaman a su iglesia Gracia tal y cual, pero quiero decir, mi observación es que muchas personas asociadas con tales iglesias no han comenzado a comprender lo que implica la gracia de Dios. Escuchen, la gracia es gratis, pero no es barata. Hay condiciones esenciales y radicales asociadas con la gracia de Dios. Y si no cumplen con esas condiciones, no hablen de estar en la gracia de Dios, se están engañando a sí mismo. Muy probablemente usted es la única persona que se engaña.

Ahora, esto lo respalda Pablo con un argumento del significado del bautismo cristiano. Quiero decirles que, en mi opinión, al significado del bautismo no se da la importancia que se merece entre la mayoría de los evangélicos, pentecostales, bautistas y demás. El bautismo es mucho más importante de lo que creen la mayoría de las personas que lo practican. No puedo encontrar un caso de alguien entre los Pentecostés y demás, que declare ser salvo a través de la fe en Jesús sin ser bautizado. Jesús dijo: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo” (Marcos 16:16). Hay muchos que dicen que creen pero que no han sido bautizados. Bueno, eso es entre ellos y Dios, no es asunto mío, pero yo digo que se está quebrantando la gracia de Dios. No existe algo así en el Nuevo Testamento.

Pablo da por hecho que cada cristiano al que le está escribiendo ha sido bautizado. Déjenme decirlo de nuevo. Yo creo en el bautismo del Espíritu Santo. Creo en que es una gran experiencia que cambia la vida. Pero creo que el bautismo en agua debe ser tan tremendo y transformador como lo es el bautismo en el Espíritu. No es tan solo una pequeña ceremonia por la que pasa uno para ser miembro de una congregación… "Bueno, ahora que has sido salvado, dentro de tres semanas tendremos un servicio de bautismo. Inscríbete." No encontrarán a ninguno de los apóstoles diciendo algo así. Cuando el carcelero de Filipo y su familia fueron salvos, no esperaron hasta la mañana para bautizarse, se bautizaron aun siendo de noche.

He tenido el privilegio de guiar a la gente hacia el Señor y me preguntan ¿qué sigue? Les digo que el bautismo. Los llevo al mar y los bautizo y se regresan a casa empapados. El bautismo es un asunto de urgencia. Lean el Nuevo Testamento por sí mismo y ver si pueden encontrar cualquier tipo de referencia a una actitud casual o relajada sobre el bautismo. No existe… Es esencial… Es crucial. Y para los que solo lo tratan como una simple ceremonia se están perdiendo la verdadera bendición.

Estuve en Nueva Zelanda hace muchos años y enseñé sobre el bautismo a una congregación y varias personas que no habían sido bautizadas querían bautizarse. Entonces nos reunimos alrededor de una piscina ajena e hicimos un servicio de bautismo. ¡El poder de Dios era tan fuerte que todos los que estaban parados en el borde de la piscina cayeron bajo el poder de Dios sin que nadie orara por ellos! Allí estaba un grupo de hermanos Bautistas maravillosos que al verlo todo dijeron: "Ojalá que esto nos pasara a nosotros". ¿Lo ven? Ellos sintieron que se habían quedado cortos. Esto no es una crítica a los bautistas porque también pasa con la mayoría de los pentecostales. No han comprendido el significado del bautismo.

Ahora veámoslo con la perspectiva de lo que dice Pablo. Romanos capítulos 6, versículo 3:

¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?

De eso se trata. Y noten por favor que se bautiza en Cristo Jesús. No se bautiza en una iglesia bautista o una iglesia pentecostal o una misión interior del África. ¡Dios no lo quiera! Lo único en que se bautiza es en el mismo Jesucristo y no se conformen con nada que sea menos a esto.

Lo digo porque fui misionero en África y allí, si se pasaban de una iglesia a otra, si asistían a la Misión del Interior de África y luego iban a las Asambleas Pentecostales de Canadá, uno tenía que volver a bautizarse para poder entrar. Para mí, eso es una horrible herejía.

“¿No sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús hemos sido bautizados en su muerte?”

¿Por qué sigue hablando? Al ser bautizado, ahí fue la muerte. Eso es lo que dice Pablo.

Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

Hemos sido sepultados con Cristo en aquella tumba mojada para así poder resucitar como Jesús fue resucitado. No con su propia fuerza sino en el poder sobrenatural del Espíritu Santo, la gloria de Dios que lo sacó de la tumba. Verán, cuando somos bautizados en agua, lo que profesamos es: "Dios, desde este momento en adelante dejaré de vivir por mi propia fuerza. He muerto. El poder que me mantendrá de pie desde este momento en adelante es el poder sobrenatural de tu Espíritu Santo. Voy a andar en el camino sobrenatural de la vida.”

Pasemos al versículo 5 ya que tengo que apresurarme.

Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección.

Cuando habla de estar plantados junto a él en la semejanza de su muerte, ¿a qué se está refiriendo? ¿A ser qué?... Bautizado. Entonces, dice que si hemos sido bautizados, también lo seremos en la semejanza de su resurrección. Les digo que si no se han bautizado, corren riesgos ya que la promesa es para a aquellos que se han unido a Él, sepultados con Él por medio del bautismo.

Versículo 6, aquí está:

sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. . .

Eso lo veremos en la próxima sesión. Veamos más de este misterio de identificación que se ha mencionado varias veces. Como verán, es la clave que nos lleva a todas las riquezas de la cruz. No solo se contempla a Jesús en la cruz, también decimos que cuando murió, morimos nosotros porque tomó nuestro lugar. Fue mi representante. Fue el último Adán. La mala herencia completa que me correspondía a mi y a todos los descendientes de Adán se vino sobre él.

Ahora, si quiero identificarme con él y seguirlo hasta el final, ¿qué debo hacer? ¿Cuál es el paso primordial? "Si hemos sido sepultados con él por el bautismo en su muerte". Ahí es donde nos unimos a la procesión, si me entienden lo que quiero decir. Ese es el acto de nuestra voluntad y obediencia mediante el cual declaramos nuestra identificación con él …por el resto del camino. Cuando somos sepultados con él, tenemos el derecho de entrar en todo lo que siguió a su sepultura. Él vive, y fue resucitado, pero allí no termina. Él está en el trono.

Hace muchos, muchos años, cuando recién llegué a esta nación por primera vez; de hecho, en 1964, visité Houston como invitado de los Hombres de Negocios del Evangelio Completo y me alojaron en el Hotel Rice en Houston. Cuando entré en el ascensor y miré todos los botones, que decían 1, 2, 3 y así sucesivamente. Pero había un botón E para el entresuelo o entreplanta, 3, 4, 5 y creo que había diez pisos. Pero debajo del 1 estaba la 'S'. Y justo sucedió que al entrar al ascensor allí estaba un piloto de aerolínea y le gustaba hablar y me estaba explicando cómo funcionaba ese tipo de botón y dijo: "Este botón se eleva por presión, se eleva por un campo de actividad." Es decir, un campo eléctrico. "Cuando acercas tu dedo al botón este se activa". Me quedé pensando y luego volví a mirar los botones y pensé: "estamos aquí en el 1 y queremos subir, pero ¿qué es la 'S'?" Y el Espíritu Santo me dijo tan claramente como cualquier cosa, "la S es para el subsuelo, la sepultura y sumersión del bautismo". Lo entendí completamente. Si quiere uno subir tiene que bajar primero. Cuando se baja al subsuelo, uno puede decidir a qué piso quieres subir, cualquier piso que sea.

Esto lo comenté en una reunión de Hombres de Negocios del Evangelio Completo y el hermano Sherman McCurty, quien era el presidente en ese tiempo, se me acercó después y le dije: "¿Sabes? uno decide si quiere ir al décimo piso, solo presiona el 10 y por ahí se va." Luego vino y me dijo: "Hermano Prince, ¿acaso no es triste que tantos cristianos presionan la E del Entresuelo y se quedan allí?".

¿Pero ven la analogía? El ascensor es Jesús. Tenemos que bajar a la S, y…¿Cuál es ese botón? del Subsuelo, de sepultura y de sumersión. Y después de allí tenemos derecho a subir a cualquier piso que el ascensor nos lleve. Esto es en Cristo. ¿Lo ven? Ese es el camino hacia arriba. Es la identificación. Pero la clave es el bautismo, así es como lo entiendo yo.

Mi objetivo es simplemente enseñar lo que dice la Biblia. Y es muy difícil. Muy, muy difícil. Cuando me propuse hacerlo, descubrí que tenía todo tipo de prejuicios, todo tipo de ideas heredadas de mi trasfondo cristiano, muchas de las cuales no venían de las Escrituras. Hay quienes dicen: "Yo solo enseño la Biblia". Hermano, eso es muy difícil. No creo que lo haya logrado, pero sigo esforzándome en esto. Y cuando veo lo que dice la Biblia, me vienen estos resultados.

Me recuerda a otra anécdota muy simple que me gustaría contársela. Durante el período antes de la Segunda Guerra Mundial, el tratado de Versalles prohibió a que los alemanes se rearmasen. No se les permitía construir fábricas de armamento. Pero cuando Hitler asumió el mando, rápidamente y en secreto comenzó a rearmar a Alemania. Entonces tenían todo tipo de fábricas que aparentaban estar construyendo carriolas para bebés, pero en realidad estaban construyendo algo completamente distinto. Entonces, había un hombre que trabajaba en un departamento de esta fábrica para construir carriolas de bebé y su esposa quedó embarazada. Así que se decidió pedir a sus compañeros en diferentes áreas de la fábrica, que cada uno robe una parte y llevárselas, y de estas construir una carriola de bebé. Bueno, uno de sus amigos lo encontró caminando por la calle con aspecto bastante desconcertado y frustrado y le preguntó: "¿Qué te pasa?..." Él contestó: "He armado las partes ya dos veces y cada vez termino con una ametralladora". (reírse ja… Ja.) Para mí, así es como es la Biblia. Cuando se unen las partes, esto saldrá lo que Dios intentaba hacer. No se puede hacer una carriola de bebé con ametralladoras.

Y aquí tenemos la verdad. Busquemos un momento en Colosenses capítulo 2 solo para hacerle hincapié. Colosense capítulo 2 versículo 11. Bueno,… todo está en él. Comenzamos con el versículo 10:

y vosotros estáis completos en él [en Jesus], que es la cabeza de todo principado y potestad. En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.

¿Lo ven? No se trata de eliminar el cuerpo físico, sino que es deshacerse de aquel Adán viejo y rebelde que nos ha dominado durante tanto tiempo.

Luego en el versículo 12:

sepultados con él en el bautismo…

Ese es el punto clave de la unión con Jesús.

Déjenme decirles algo. En países que no son cristianos, a la gente realmente no le importa mucho si uno se declara creyente de Jesús. Pero sale uno y se bautiza y todo el mundo se alborota. ¿Quién creo todo ese alboroto? de Satanás, porque sabe que ese es el instante en el que está uno fuera de su alcance. Uno pasó por las aguas.

Leamos solo esto porque tenemos que acabar.

“Sepultados con él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con él por la fe en el poder de Dios, que le levantó de los muertos.”

Ahora, volviendo a Romanos capítulo 6, Pablo dice ¿no recuerdas que fuiste bautizado? ¿No sabes lo que eso significaba? Fuiste sepultado con él y tu vida anterior se ha terminado. Entonces ya no puedes hablar de vivir más en el pecado cuando has sido bautizado. ¿Ven cómo se aplica? Bueno, se nos acabó el tiempo.

(fin de la sesión uno)

Sesión 2

En nuestra sesión anterior, comenzamos la fase octava de esta peregrinación, que es al principio de Romanos capítulo 6, y vimos la respuesta de Pablo a la sugerencia de que podríamos seguir viviendo en pecado para que la gracia abunde. Pablo eliminó esa posible objeción al decir que es imposible vivir en pecado y estar en la gracia de Dios porque para estar en la gracia de Dios debemos identificarnos con Jesús en la muerte, sepultura y en la resurrección. Y cuando nos identificamos con él en su muerte, ahí llega a su fin el pecado. Hemos muerto al pecado, así que es ilógico desde ese entonces hablar de vivir en el pecado.

La objeción del oponente imaginario esta basada en un malentendido de lo que significa estar en la gracia de Dios. Uno tiene que identificarse con Jesús para estar en la gracia de Dios, debe pasar con él por la muerte y de allí a la resurrección. La muerte es una muerte al pecado. A partir de ese momento, no es bíblico ni lógico hablar de vivir en el pecado.

Así que vimos por un tiempo el trato de Dios con lo que se llama el viejo hombre, la carne, el cuerpo, el cuerpo del pecado, el cuerpo de la carne. Todas esas son frases diferentes que se usan para describir no al cuerpo físico, sino la antigua naturaleza de adánica que se ha heredado de Adán. Cada uno de nosotros tiene dentro de sí a un rebelde por naturaleza. Incluso el bebé más dulce, esa linda hijita suya que tiene solo dos años. Dentro de ella hay un rebelde.

Esto lo he notado con los niños, especialmente las niñas, y eso que he criado a nueve, así que tengo un poco de experiencia, para los 2 años de edad algo se manifiesta…(reírse ja…ja..) ¡Veo que estoy acertado con mi comentario! Por ejemplo, si le dicen: "Ven conmigo, cariño". Y ella te mira directamente a los ojos, se da vuelta y se va a otra parte. No es que lo haya planeado, es solo una manifestación temprana de aquel rebelde. Puede que realmente sea una niña linda, tierna y cariñosa, pero tiene el mismo problema que el niño malcriado, desagradable, malhumorado. Cada uno de ellos lleva un rebelde adentro. Solo que el rebelde del niño se muestra y el rebelde de la niña no se muestra, salvo en momentos de descuido ..¿Cuántos de ustedes tienen un momento de descuido cuando de repente el rebelde se aparece?

Quiero profundizar un poco más en este tema porque veo que en muchos casos donde se predica el Evangelio, la salvación se presenta como una salida del pecado, al perdón y la nueva vida, pero en muchos casos nada se hace del rebelde. Se le permite esconderse bajo un barniz de religión y lenguaje religioso. Se nos dice con este lenguaje que hay 40 o 50 millones de personas que dicen haber nacido de nuevo. Solo les digo que, si realmente hubiera 40 o 50 millones de cristianos que hayan nacido de nuevo en este país, sería un país totalmente diferente de lo que es. Se agarraron bien el lenguaje, y puede que sean sinceros.

Escuche a una personalidad bien conocida en el mundo del espectáculo, cuyo nombre conocen todos quienes están aquí, quien hace años dio su testimonio. Ella dijo: "Cuando era niña, recibí a Jesús como mi salvador, pero pasaron muchos años antes de confesarlo como Señor". Me quedé pensando y me pareció que no tenía sentido porque Pablo dice en Romanos 10:10, que si quiere uno ser salvo tiene que confesar con su boca que Jesús es Señor y creer en su corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos. No hay salvación en la que no se reconozca el Señorío de Jesús. Es una salvación falsa.

Charles Finney en sus escritos tuvo mucho que decir sobre las conversiones falsas. Se los recomiendo, si nunca lo han leído, podría resultarles muy útil que lo lean. Tengo que decir francamente que pienso que hay una gran cantidad de conversiones falsas en el supuesto mundo protestante, Carismático, y Episcopal de hoy.

Estuve en la nación de Ghana, que es un país hermoso con una gente encantadora. Fui con dos compañeros de trabajo y aparte estaba mi esposa. Uno era un árabe palestino que llegó a conocer al Señor aquí en los Estados Unidos. El otro era un joven nacido en Marruecos, musulmán desde que nació, pero que milagrosamente conoció a Jesús mientras viajaba a dedos por Europa. Así que el domingo por la mañana, cuando no nos tocaba reuniones de nuestra conferencia, Ruth y yo nos quedamos en casa y descansamos. Pero este joven ex musulmán árabe, maravillosamente convertido y uno de las personas más dulces que he conocido, fue y predicó en una iglesia pentecostal. Cuando regresó, le pregunté: "¿De qué predicaste?" Él contesto: "Prediqué sobre no hacer obras". Le pregunté: "¿Qué quisiste decir con eso?" Me dijo: "Prediqué sobre el hecho de que no se pueden hacer obras para ser salvo, eres salvo por gracia sin obras." Él dijo," Al final de la reunión, les pregunté si había alguien que quisiera ser salvo, y quienes había confiado en las obras y no había experimentado la gracia" dijo: "Para mi asombro toda la iglesia se puso de pie". Entonces dijo: "Pensé que había un error y volví y les expliqué con mucho cuidado lo que quise decir y les pregunte ¿cuántos de ustedes creen que necesitan confiar en la gracia? "Toda la iglesia se levantó de nuevo. No estoy diciendo que todos ellos no hayan sido salvos. Creo que muchos de ellos no lo eran. Tenían un tipo de religión, tenían el nombre de cristianos.

Ya ven, la salvación es mucho más que cambiarse el distintivo. Uno que está allí sentado con una etiqueta en la parte posterior de la chaqueta que dice "pecador". Luego pasa al frente y repite una oración bonita y cuando vuelve, le cambian la etiqueta por una que dice "salvo". Pero eso va mucho más que eso. Como ven, hay que lidiar con aquel rebelde y que es un sujeto muy escurridizo. Es muy astuto, tiene muchas maneras de evadir la ejecución.

Quiero compartir una experiencia personal mía que le da a esto un toque real. A principios de la década de 1950, pastoreaba una pequeña congregación en Londres, Inglaterra, y solíamos dirigir reuniones callejeras tres veces por semana en un lugar del centro de Londres llamado Speaker's Corner Marble Arch. Si hoy van allí no tiene nada que ver con lo que era en esos días. Bueno, una noche tuve un sueño y en este sueño veía una típica reunión callejera con un grupo de personas de pie y un hombre en el centro del grupo predicando. Miraba y escuchaba al hombre, y me parecía que lo que decía estaba bien, no tenía crítica de sus palabras. Pero, no me gustaba su aspecto. La única forma en que puedo describirlo era que se veía deshonesto, parecía que tenía la espalda encorvada y con un pie zambo. No lograba entender cómo podía tener esa apariencia, y sin embargo, decir lo correcto.

Bueno, me desperté en la mañana, sin entender el sueño y lo olvidé. Pero aproximadamente dos semanas después tuve exactamente el mismo sueño. Así que esta vez me dije a mí mismo, "Hay algo que Dios me quiere decir". Entonces, dije, "Dios" Y le relate la escena y lo que había visto y mi interpretación. Le dije: "Dios, ese hombre en el medio del grupo, lo que decía estaba bien, pero se veía como alguien muy deshonesto". ¿Quién es ese hombre?” Obtuve la misma respuesta que Natán le dio a David, "Tú eres el hombre".

Bueno, me impresionó. Pero me di cuenta por primera vez de que Dios estaba identificando al rebelde, el viejo hombre, dentro de mí. Y busqué en Romanos capítulo 6 y vi que el remedio era la ejecución, pero la misericordia de Dios era que la ejecución se había dado hace 19 siglos cuando Jesús murió en la cruz. Nuestro viejo hombre fue crucificado con él. Ese es un hecho histórico. Si lo creemos o no, no cambia el hecho, pero el creerlo y actuar en consecuencia nos cambiará.

Se estaba acercando el tiempo de Pascua y de cierta forma tenía fijamente en la mente la imagen de la colina del Gólgota con las tres cruces. Pero la cruz del medio era más alta que las otras dos cruces. Y entendí que esa era la cruz en la cual Jesús sería crucificado. Entonces el Espíritu Santo me dijo: "¿Para quién se hizo esa cruz del medio?" Y fue como si dijera: "Piénsalo bien antes de responder". Así que me detuve y pensé y dije: "Fue hecha para Barrabás". ."Así es" me dijo. Como verán, es así. Estaba allí esperando a Barrabás. Entonces el Espíritu Santo me dijo: "Pero Jesús tomó el lugar de Barrabás". Afirme que sí. Luego me dijo: "Pero pensé que Jesús había tomado tu lugar". También lo afirme. Luego me dijo: "Entonces eres Barrabás". Nunca discuto con la gente, pero fue una revelación para mí. Soy Barrabás, soy el criminal, soy la persona para quien se hizo la cruz. Está hecha a mi medida, me queda exactamente, me corresponde a mí. Pero al último momento ocurrió un cambio inesperado y Jesús tomó el lugar de Barrabás. Esa es la manera vívida de Dios de demostrar que el rebelde, el viejo hombre, fue crucificado en Jesús.

Lo que tenemos que hacer es creerlo. Les tengo que dar otra imagen que es del profeta Isaías…Gracias a la señora que me prestó su biblia de la Nueva Versión Internacional. Quiero leerlo porque está, creo yo, un poco más claro. En Isaías capítulo 1 Dios acusa a Israel por sus muchos pecados, pero la raíz del problema de Israel era la rebeldía. Así es como se describe en Isaías capítulo 1, versículos 5 y 6 ( Nueva Versión Internacional)

¿Por qué recibir más golpes? ¿Por qué insistir en la rebelión?

¿Vieron cuál fue el problema? La rebeldía.

Toda su cabeza está herida, todo su corazón está enfermo. Desde la planta del pie hasta la coronilla no les queda nada sano: todo en ellos es heridas, moretones y llagas abiertas, que no les han sido curadas, ni vendadas, ni aliviadas con aceite.

Dios me mostró que así es como lidió con la rebeldía. Así es el final de la rebeldía. Y entonces vi que también es una imagen muy vívida de Jesús mientras colgaba en la cruz. Él cumplió exactamente esa profecía. Permítanme leer esas palabras de nuevo.

Toda su cabeza está herida. . .

De innumerables formas distintas. Las espinas presionadas a su cuero cabelludo, golpes en la cara, la barba arrancada.

. . . todo su corazón está enfermo...

Murió de un corazón destrozado.

Desde la planta del pie hasta la coronilla no les queda nada sano: todo en ellos es heridas, moretones, y llagas abiertas, que no les han sido curadas ni vendadas, ni aliviadas con aceite…

Esa es la imagen más exacta que se puede dar en tan pocas palabras del aspecto de Jesús en la cruz. ¿Qué nos está diciendo Dios a través del profeta? Que el rebelde fue castigado en Jesús. Jesús soportó el castigo de los rebeldes porque el pecado de Israel, la raíz del problema aun entre tanta religión era la rebeldía.

Luego en Isaías 52 versículo 13 (Reina Valera), está la desfiguración de Jesús como sacrificio. Versículos 13–14:

He aquí que mi siervo será prosperado, será  engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.

Y Pablo cita esta Escritura en Filipenses 2 donde dice que “…Dios también le exaltó hasta lo sumo.” Se refiere a ese versículo. Y luego continúa:

“Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres.”

Ya ven, se encuentran tantos cuadros bonitos de Jesús en la cruz… tal vez con un poco de sangre goteando de las manos o una herida en el costado. Eso ni siquiera alcanza a mostrar cómo fue. Tomen en cuenta todo lo que le pasó hasta ese punto. No había ni una parte sana en su cuerpo. ¿Por qué? Tenía que ser asi. Fue la manifestación de la rebeldía. Todo eso nos correspondía, a ustedes y a mí. Pero en la infinita misericordia de Dios, se permitió un cambio. Jesús tomó el lugar de Barrabás y también tomó su lugar y tomó mi lugar.

Luego, si continúan en Isaías 53, que es la gran imagen del siervo sufriente. Pero realmente, se presenta en Isaías 52:13 y siguientes. Se van al versículo 6, que es el versículo central de toda la segunda parte de Isaías. No voy a meterme en la numerología de esto, pero numéricamente, Isaías 53: 6 esta exactamente el centro de los 27 capítulos finales de Isaías. Saben que Isaías está dividido como los libros de la Biblia. 39 capítulos y luego 27 capítulos. Los 27 capítulos realmente son el Evangelio profético. Si los recorren, y no tengo tiempo para hacerlo ahora- si los recorrieran, Isaías 53:6 es el versículo del medio en la mitad del capítulo, este es el pasaje del medio. Es la clave a todo y dice:

“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino...”

¿Resumido en una palabra? La rebeldía. ¿Cuál es el pecado en común de toda la humanidad? La rebeldía, así es.

“...mas Jehová cargó en él el pecado (iniquidad) de todos nosotros.”

La palabra iniquidad en hebreo, es avon, significa rebelión y castigo por la rebeldía y todas las malas consecuencias de la rebelión. En la cruz, Jesús como nuestro sustituto, el último Adán, se convirtió en rebelde con nuestra rebelión y soportó todas las malas consecuencias por ella.

Este es uno de mi tema favorito, no es adecuado, pero déjenme decirles la clave. Hubo un intercambio y aquí está la puerta a la casa del tesoro de Dios, si puede entender esto Lo que sucedió en la cruz fue que Jesús se identificó con nuestra rebelión y… este es el intercambio. Todo el mal debido a nuestra rebeldía vino sobre Jesús para que todo lo bueno debido a su perfecta obediencia pudiera ser puesta en nosotros. Y sea como se mire, ese intercambio fue total. Fue castigado para que pudiéramos ser perdonados. Fue herido para que podamos ser sanados. Tomó nuestro pecado para que pudiéramos tener su justicia. Murió nuestra muerte para que pudiéramos compartir su vida. Recibió la maldición para que podamos recibir la bendición. Soportó nuestra pobreza para que pudiéramos compartir su abundancia. Llevó nuestra vergüenza para que podamos tener su gloria. Aguantó el rechazo para que pudiéramos tener su aceptación. No nos podemos prolongar, pero si pueden ver la imagen del rebelde allí en la cruz y entiendan que ustedes son el rebelde, pero Jesús tomó su lugar. No solo soportó su rebeldía, sino que cargó con todas las malas consecuencias de la misma para que pudieran entrar en todas las bendiciones de su perfecta obediencia. ¿Y saben que es eso? Es la gracia. No pueden ganársela, no la merecían, no tienen derecho a reclamarla. Solo hay una forma de recibirla, y es por fe, así es. Solo hay que creer.

Es interesante que cuando Isaías describe la imagen del siervo sufriente en el capítulo 53, comienza con una advertencia contra la incredulidad. ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? El gran obstáculo para recibir los beneficios de la expiación de Cristo es la incredulidad. Debemos rendir a Dios eso, cada uno de nosotros. Digamos, "Dios, quiero creer". Yo creo en todo lo que Jesús hizo por mí. Puede que no lo entienda, pero sí lo creo Dios. Amén." Eso los cambiará con tan solo decirlo.

A veces, en las reuniones, se sorprende la gente porque, al comenzar, digo que lo primero que se hará es abandonar al espíritu de incredulidad en esta reunión. Me miran y me preguntan ¿tu? Les contesto: "Sí, yo". Todos tenemos una lucha continua con la incredulidad. Seamos sinceros.

Debemos volver a Romanos capítulo 6. Verán las infinitas riquezas que se descubren en este sexto capítulo. No quiero insistir con lo mismo, pero quiero reiterarles que si no hacemos el bautismo de la manera en que se hacía en el Nuevo Testamento, toda esta verdad queda oculta porque es el bautismo lo que es un acto externo real de nuestra identificación con él.

Cuando estaba entrenando a maestros en África del Este, solíamos decirles estas palabras más o menos. Recuerden que, los niños recuerdan el 40 por ciento de lo que oyen, el 60 por ciento de lo que oyen y ven, y el 80 por ciento de lo que oyen, ven y hacen. Entonces Dios, siendo el gran maestro, cuando se trata de esta gran verdad central dice: "No quiero que se oiga, quiero que lo oiga, lo vea y lo haga". Y cada vez que se bautizan… y nuevos creyentes se unen a la iglesia y se bautizan, esta verdad gloriosa de nuestra identificación con Jesús en la muerte, la sepultura y la resurrección, se anuncia ante nosotros. Creo que uno de los principales objetivos de Satanás es eliminar este espectáculo de la iglesia para que se pierda la gloriosa verdad que representa.

Regresemos a las palabras de Pablo. Comenzáremos desde el versículo 6 de Romanos capítulo 6:

“sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él...”

Recuerden, ya sea que lo sepan o no lo sepan, lo crean o no, es la verdad. Es verdad. Pero el saberlo y creerlo es lo que marcará la diferencia en sus vidas. Verán, antes que nada, Pablo dice en el versículo 6 "sabiendo". Y luego dice en el versículo 11 "consideraos" o prefiero la versión Antigua que dice, "pensad [o reconozcan]... Antes que nada, deben saberlo, luego deben tenerlo en cuenta. Pero si no lo saben, no pueden reconocerlo.

Al comienzo de estas sesiones se citó la Escritura, "Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento" (Oseas 4:6). Así es exactamente como es. La gente no sabe, por lo que no pueden reconocer. Si lo saben, entonces es su responsabilidad reconocer. Pero supongo que, de cierta forma, es responsabilidad del ministerio de la iglesia que se dé a saber. Pastores, maestros, evangelistas, quien sea. Todos nosotros somos responsables de ver que el pueblo de Dios lo sepa porque de lo contrario no podrán reconocerlo y si no lo reconocen no pueden experimentarlo.

Continuando, con el versículo 6:

“sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido...”

Pero prefiero decir "inutilizado, fuera de acción."

“… a fin de que no sirvamos más al pecado...”

Ves, puedes tener tus pecados pasados perdonados y aún así seguir siendo esclavo del pecado. El viejo hombre no ha sido tratado.

“…porque el que ha muerto ha sido justificado del pecado…”

No sé por qué a veces se usa la palabra 'libertado' (Biblia de las Américas) ya que, en el margen, dice que es justificado, y esa es la idea correcta. Cuando uno muere, queda justificado contra el pecado. ¿Saben por qué? Porque cuando la ley los lleva a la muerte, es lo último que puede hacerles. Después de eso, la ley ya no tiene más que reclamarles. Salen del territorio de la ley. Entonces, cuando somos muertos con Jesús, somos justificados. No hay más reclamos contra nosotros. Hemos pagado la deuda final en él.

Sigamos usando la palabra justificar. Antes que nada, es una palabra tan gloriosa y, en segundo lugar, es lo que dice Pablo. El que ha muerto es justificado, absuelto del pecado, ha pagado la deuda final, no hay nada más que la ley pueda exigir de él.

Versículo 8:

“ Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él...”

Noten que dijo "si". Justo anteriormente dijo "si fuimos sepultados... seremos resucitados". Pero si no hemos sido sepultados, no tenemos derecho a resucitar. Si hemos muerto creemos que también viviremos con él.

. . . sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere [alabado sea el Señor]; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive.

Y tengan en cuenta que fuimos identificados. Morimos al pecado una vez y para siempre, después de eso la vida que vivimos, la vivimos para Dios. Esa es la transición.

Y luego Pablo termina con:

“Así también vosotros...”

En otras palabras, exactamente como le sucede a Jesús.

“…consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.”

He pedido a la gente muchas, muchas veces que tomen un momento para considerar lo que significa la frase "muerto al pecado". Siempre imagino a un hombre terrible que hace todas las cosas que las personas religiosas no hacen. Él maldice, bebe whisky, fuma puros, ve pornografía en la televisión. Es solo una bestia, un mal hombre. Su esposa es creyente y sus hijos son creyentes, y él les hace la vida miserable. Les grita, se enoja con ellos. Y una noche de domingo, ellos salen de puntillas hacia el salón del evangelio local y lo dejan sentado en su silla, fumando su puro, bebiendo su whisky y viendo algo que no debería estar viendo en la televisión.

Tienen una reunión maravillosa esa noche, se llenan de euforia en el Espíritu y vuelven … todavía cantando los coros cuando entran. De repente recuerdan que los va a maldecir. Se quedan paralizados pero no pasa nada. Entran de puntas de pies a la habitación. Está sentado en la silla, el humo de su cigarro enroscándose en el aire, pero no lo está fumando. El whisky está intacto en la mesa. No está interesado en el programa de la televisión. ¿Saben que le pasó? Tuvo un ataque al corazón, y murió. Él murió al pecado. ¿Lo ven? Vean lo que significa. El pecado no tiene más poder sobre él, el pecado ya no le atrae y el pecado no le produce ninguna reacción. Eso es lo que significa estar muerto al pecado.

¿No es así? Digo, no hay como dudar de ello. Un hombre muerto no se descontrola, no bebe whisky, no maldice, no puede hacer todas esas cosas. Tampoco entra en chismes.

Así que, por lo que Jesús ha hecho, ustedes y yo debemos reconocer que estamos muertos al pecado. Eso significa que el pecado no tiene más poder sobre nosotros, el pecado no tiene más atracción para nosotros, el pecado no tiene ningún efecto en nosotros.

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